Guía de la Abadía de Pomposa, Italia
Introducción
La Abadía de Santa María de Pomposa
(Santa Maria di Pomposa) es un importantísimo monumento
medieval situado en el municipio de Codigoro, en Ferrara (Región
de Emilia-Romaña).
Su origen hay que datarlo como monasterio benedictino
en los siglos VI y VII d.C. ubicado en la llamada Insula Pomposiana,
que originalmente era un gran triángulo de tierra rodeado
de aguas (las del Goro, el Po di Volano y el mar).

El clima suave del lugar junto a su suelo fértil
favoreció el desarrollo de una rica abadía, que
llegó hasta el apogeo de su poder en el siglo XI, llegando
a convertirse en uno de los monasterios más significativos
del norte de Italia.

En efecto, el momento culminante de la historia de
Pomposa se produjo bajo la dirección del abad de Rávena,
Guido degli Strambiati (fallecido en 1046), que fue el artífice
de la reestructuración y reorganización radical
de la abadía que, durante el siglo XI, fue ampliada para
albergar más de cien monjes, dando al conjunto su aspecto
y dimensiones actuales: en 1026 se reconsagra la iglesia, en 1063
se construye el campanario y, durante el mismo siglo se construyeron
los claustros y el Palazzo della Ragione, en el que el abad de
Pomposa ejercía la justicia civil.

En esta época, el monasterio poseía
propiedades esparcidas por casi toda Italia, gracias a donaciones
y legados, mientras que en las inmediaciones contaba con terrenos,
marismas de pesca y salinas en Comacchio.

Además, durante el siglo XI, la abadía
de Pomposa, que se había convertido en un importante
centro de vida espiritual y cultural, acogió a numerosas
personalidades ilustres, entre ellas San Pier Damiani (1007 -
1072) y Guido d'Arezzo (ca. 992 - 1050), quien probablemente desarrolló
aquí mismo su método de escribir notas musicales.
Por otro lado, Pomposa tuvo gran importancia para la conservación
y difusión de la cultura durante la Edad Media gracias
a los monjes amanuenses que residieron en ella.

La prosperidad de la abadía comenzó
a declinar cuando en 1152 una inundación, tras el colapso
de las orillas del Po en Ficarolo, provocó cambios climáticos
y ambientales lentos pero sustanciales en la zona del delta del
Po. Además, a partir de este acontecimiento comenzó
la lucha que los monjes libraron durante siglos contra la malaria.
Dante, que hizo escala aquí en 1321 a su regreso de Venecia
como embajador de Polenta, contrajo las fiebres que le llevarían
a la muerte.

A pesar de la lenta decadencia, todavía en
el siglo XIV la abadía de Pomposa era importante y contaba
con posesiones en 18 diócesis del norte de Italia, por
lo que fue posible completar, en varias ocasiones a lo largo del
siglo, los grandes ciclos pictóricos de la sala capitular,
refectorio y la propia iglesia.
En 1423, la abadía fue transformada en "commenda",
o confiada a un abad externo a la comunidad monástica,
convirtiéndose así en prerrogativa de los cardenales,
que despilfarraron una gran parte de sus bienes, provocando la
decadencia del monasterio.

En 1496 Pomposa figuraba entre los bienes del Monasterio
de San Benedetto en ferrara
En el siglo XIX, Pomposa fue comprada por un particular y convertida
en almacenes, establos y graneros al servicio de la finca de su
propiedad.
Entre 1910 y 1914, el estado italiano expropió
gran parte de las estancias de Pomposa, implementando una integral
obra de recuperación y restauración de la abadía
entre 1925 y 1930.

Arquitectura
Actualmente, el complejo monástico de Pomposa
consta de:

Sin embargo, este conjunto es sólo una parte
del gran monasterio benedictino, que estaba dotado de otras muchas
dependencias entre ellas la torre del abad, un segundo claustro
dedicado a San Guido di Pomposa, la pequeña iglesia de
San Michele y la famosa biblioteca.
Iglesia abacial de Santa María
La iglesia abacial, dedicada a Santa María
es sin duda el elemento de mayor importancia histórico-artística
del conjunto monástico.
El núcleo más antiguo de la iglesia
data de los siglos VII - VIII, con forma de basílica de
tres naves y cabecera. Estaba precedida por un pórtico
de doble vano. Esta disposición original también
se mantuvo en transformaciones posteriores.

Exterior
La iglesia tiene una fachada saliente abierta por
dos ventanas. Durante el siglo XI la iglesia fue ampliada con
la adición de dos tramos y la construcción de un
nuevo atrio con dos arcos de acceso.

Este nártex está decorado con frisos
de terracota, óculos, cuencos de mayólica, diversos
animales con valor simbólico-religioso (águila,
pavo real, león) incluyendo grifos que protegen el árbol
de la vida.

Interior
El interior de la iglesia tiene planta basilical,
dividida en tres naves por columnas desnudas, romanas y bizantinas.
El presbiterio elevado con la cripta debajo fue reconstruido durante
las restauraciones del siglo XX.

El gran ábside, según la costumbre
de Rávena, es semicircular por dentro y poligonal por fuera.
Los ábsides menores, de los cuales desapareció el
derecho, fueron añadidos en 1150.

Dos escalones conducen al presbiterio, donde en el
ábside hay un ciclo de pinturas murales al fresco, creadas
en 1351 por Vitale da Bolonia, que representan:

A lo largo de las paredes laterales de la nave central
se extiende una larga decoración al fresco, realizada entre
1361 y 1380 por Andrea de' Bruni, dispuesta en tres registros,
donde se representa lo siguiente:
-
Arriba: pasajes del Antiguo
Testamento.
-
Zona media: pasajes del Nuevo
Testamento.
-
Debajo: episodios del Apocalipsis.

La pared de la contrafachada está decorada
con un Juicio Final.

Además, de especial interés histórico-artístico
es el piso, terminado en el siglo XII, con mosaicos e incrustaciones
de mármol dividido en cuatro sectores figurativos diferentes.

Otro elemento interesante del interior de la iglesia
abacial de Pomposa es la pila bautismal que se encuentra apoyada
en la primera columna de la izquierda. Esta pila del siglo XII
está sostenida por cuatro Telamones.
Torre Campanario
A la derecha de la iglesia de la Abadía de
Pomposa, se levanta el soberbio campanario que es uno de los principales
emblemas del monumento. Tiene planta cuadrada de 7,70 metros de
lado y una altura de 48 metros. Sabemos que fue construido en
estilo lombardo en 1063 por el arquitecto Deusdedit, como recuerda
la inscripción conmemorativa situada en su base.

Este imponente campanario está construido
a partir de una enorme base de piedra, con mampostería
de ladrillo rojo y amarillo, abierto por ventanas de tamaño
creciente hasta el cuarto nivel; luego los vanos (ventanas de
dos luces, de tres luces y de cuatro luces) se vuelven cada vez
más grandes, casi como si anularan el muro a la altura
del campanario, dando al edificio una particular ligereza y un
impulso hacia arriba subrayado también por la aguja cónica.
La programada variación en el tamaño de los vanos
obedece a una tendencia clásica de aquel período,
aplicada para aligerar el peso de la torre y propagar mejor el
sonido de las campanas.

El revestimiento de ladrillo tiene fragmentos de
mármol en la base y en las esquinas, está decorado
con frisos de terracota y raros cuencos de mayólica del
arte fatimí y salpicado de pilastras y marcos arqueados.
Sala capitular
La sala capitular de la Abadía de Pomposa
está adornada con frescos de inicios del siglo XIV realizados
por un alumno directo de Giotto conocido como Maestro del Capítulo
de Pomposa. Las representaciones son:
-
En el muro oriental: Crucifixión.
-
En el muro norte: San Benito
de Nursia y profetas.
-
En el muro sur: San Guido
di Pomposa y los profetas.

Refectorio
El refectorio tiene en sus paredes un ciclo de frescos
atribuidos al Maestro de la Capilla de San Nicolás (que,
según los historiadores Roberto Longhi y Federico Zeri
sería el pintor de Rímini Giovanni Baronzio) y ejecutadas
entre 1315 y 1320.

Se representan:

Dormitorio
En el que fuera dormitorio del monasterio se
ha instalado el Museo Pomposiano, que recoge hallazgos arqueológicos,
restos escultóricos, pinturas y otras obras de arte del
conjunto abacial y sus alrededores. Entre las obras y hallazgos
más significativos conservados tenemos:
-
Dos lápidas conmemorativas
etruscas (siglo V a. C.), de mármol, probablemente procedentes
de la necrópolis de Spina.
-
Capitel (siglo VI), en piedra
labrada, utilizado durante siglos como pila de agua bendita.
-
Pluteo con motivos decorativos
vegetales con dragones y basilisco (segunda mitad del siglo
VII - primera mitad del VIII ), en mármol, de origen
bizantino.
- Pintura mural con la Virgen con el Niño
Jesús y dos ángeles (mediados del siglo XIV).
-
Pintura mural
con la Batalla del Antiguo Testamento (mediados del siglo
XIV).
Palacio de la Razón
Frente a la abadía se encuentra el Palazzo
della Ragione, donde los abades administraban justicia en los
territorios bajo su jurisdicción: un edificio con función
no religiosa y por ello originalmente ya separado de los demás.

El edificio fue construido en el siglo XI, pero profundamente
remodelado en 1396, cuando el abad Bonaccorso hizo tapar la logia
superior y abrir cinco ventanas.

El edificio de ladrillo tiene planta rectangular
con cubierta a doble vertiente y presenta en la fachada principal
dos logias, una en la planta baja y otra en la superior, con columnas
de mármol blanco y capiteles bizantinos.