Guía de la Abadía de Saint-Gilles
en Saint-Gilles-du-Gard, Francia
Introducción
El Saint-Gilles o Saint-Gilles-du-Gard es una
ciudad francesa perteneciente al Departamento del Gard en la región
de Occitania, prácticamente en el límite regional
con La Provenza.
Como veremos a continuación, Saint-Gilles-du-Gard
se convirtió en la Edad Media en una floreciente ciudad
por su papel protagonista en las peregrinaciones, no sólo
a Santiago (por esta ciudad pasa la Vía de Arles o Tolosana
procedente de Provenza y de Italia hacia Compostela) sino porque
también era punto de embarque de peregrinos del reino franco
que partían hacia Roma (romeros) e igualmente a Tierra
Santa. Se calcula que para el siglo XIII Saint-Gilles-du-Gard
contaba con unos 40.000 habitantes, que era mucho para la época.

La tradición cuenta que un eremita ateniense
llamado Agidius o Egidio se instaló y fundó un monasterio
en las cercanías de Nîmes a finales del siglo VII
d.C. Tras algunos avatares protagonizados por la invasión
musulmana, el monasterio ubicado en el lugar donde fue enterrado
Egidio (Saint Gilles en francés) comenzó a crecer
gracias a sus reliquias y a las peregrinaciones que éstas
atraían. Alrededor del cenobio se fue construyendo un caserío
que terminaría convirtiéndose en la ciudad de Saint-Gilles.

El monasterio de Saint-Gilles-du-Gard estuvo
inicialmente consagrado a San Pedro y San Pablo, pero por la devoción
que provocaban las reliquias de Saint Gilles, en el siglo IX se
cambió su advocación por la actual.

A finales del siglo XI, el monasterio de Saint-Gilles
pasó a formar parte de la jerarquía de Cluny y,
aunque en un principio hubo resistencias por parte de los monjes
de Saint-Gilles que deseaban mantener su independencia, acataron
someterse a la jerarquía de la abadía borgoñona.

La abadía constaba hasta el siglo XII
de tres iglesias que fueron demolidas y sus materiales se utilizaron
para construir una nueva cuyo proyecto era el de una gran basílica
románica de casi 100 metros de longitud.

Este vasto edificio se fue edificando con lentitud
durante los siglos XII, XIII y XIV. Dentro de este devenir histórico,
la celebérrima fachada se realizó en la segunda
mitad del siglo XII. En 1538 la abadía quedó secularizada
y pasó a acoger a canónigos seculares, convirtiéndose
en una colegiata.

Por desgracia, durante las Guerras de Religión
de Francia, los hugonotes la incendiaron y quedó en ruinas.
A continuación, la iglesia fue transformada en fortaleza
hasta que en 1622 el duque de Rohan, general de las iglesias reformadas
del Languedoc, ordenó su total destrucción. Esto
no llega a cumplirse completamente afectando la ruina principalmente
a la cabecera y partes altas de las naves. Durante la Revolución
Francesa se acaba de derribar lo que quedaba de la antigua cabecera
románica.
A finales del siglo XVIII se inició
su reconstrucción, pero con unas dimensiones más
cortas. La cripta se mantuvo y la nave se recortó construyendo
una nueva cabecera más al oeste.
A partir del siglo XIX se van a frenar las actuaciones destructivas
y se acometerán obras de restauración, reconociendo
el valor histórico y artístico del antiguo cenobio.

La Abadía de Saint-Gilles-du-Gard
es Monumento Histórico de Francia desde la primera lista
de monumentos franceses de 1840. Igualmente, es Patrimonio Mundial
de la UNESCO desde 1998 como parte de las rutas a Santiago de
Compostela en Francia.

Arquitectura
Iglesia alta
La iglesia alta de la Abadía de Saint-Gilles-du-Gard,
antes de las destrucciones de los siglos XVII y XVIII, era un
templo de 98 metros de largo por 25 de ancho y constaba de tres
naves. Su altura era considerable: las bóvedas de la nave
principal llegaban a los 26 metros de alto y 15 las de las naves
laterales. La cabecera original tenía una girola tras la
capilla mayor y se comunicaba con absidiolos radiales. Adosado
al brazo meridional del transepto existía un elevado campanario
que fue derrumbado durante las Guerra de Religión afectando
a varias partes del edificio.
Las reparaciones de finales del siglo XVIII
reconstruyeron las bóvedas de crucería originales
pero a bastante menor altura, alcanzando sólo los 16 metros
en la nave central y 10 en las naves laterales. Al ser las naves
de desigual altura se practicaron vanos de iluminación
directa a la nave central.

Por fortuna, se mantienen en el interior de
la iglesia alta, hasta cierta altura, los pilares románicos
de sustentación. Son de sección cuadrada y llevaban
semicolumnas de capiteles corintios en cada cara. Es fácil
de ver como en las obras de reconstrucción dieciochescas,
estos pilares quedaron truncados y la mayoría de las columnas
románicas descabezadas y sustituidos sus capiteles por
otros de orden toscano. Los arcos formeros y perpiaños
se hicieron apuntados pero mucho más chatos que los originales
y las nuevas bóvedas de crucería, a pesar de ser
del siglo XVIII, imitan bien lo gótico medieval pero a
mucha menor altura.

El espacio que ocupaba la cabecera románica
está casi explanado pero todavía se pueden ver los
arranques de los pilares que formaban la citada girola con los
ábsides radiales.

Cripta
La cripta de Saint-Gilles-du-Gard mide 50 metros
de largo por 25 metros de ancho en su extremo oeste. Está
dividida, como una iglesia clásica, en tres naves de seis
tramos cada una (excepto la nave norte, parcialmente rellena para
sostener la iglesia superior).

La nave central tiene bóvedas nervadas
con arcos cruceros escarzanos, con sus intradoses decorados con
cintas plisadas. Una de las claves lleva el busto de Cristo sonriente
con nimbo crucífero.
La Gran fachada occidental
La fachada occidental de Saint-Gilles-du-Gard
es una de las obras maestras del tardorrománico no sólo
francés sino también de toda Europa. Aunque diferentes
autores han conjeturado diversas fechas posibles para su construcción,
se piensa, en general, que se materializó en los primeros
años de la segunda mitad del siglo XII.

Tanto esta gran fachada de la iglesia de la
Abadía de Saint-Gilles-du-Gard, como la de Saint Trophime
d'Arles, se inspira directamente en los arcos de triunfo romanos
que existirían en esta zona mediterránea tan romanizada
(Arlés, Nîmes, etc.).

Consta de tres puertas separadas por unos paños
monumentalizados con columnas de inspiración clásica,
entablamento con frisos esculpidos y estatuas de apóstoles
adosadas al muro. El nombre del escultor Brunus está grabado
en la parte inferior de la hornacina que alberga la estatua de
San Judas Tadeo.

Los citados frisos están divididos en
dos alturas. En el espacio inferior, los escultores representaron
un amplísimo repertorio de animales del bestiario. En la
zona superior hay representados diversos pasajes bíblicos:
algunos milagros de Jesús, la expulsión de los mercaderes
del templo, el Ciclo de la Pasión, etc.

La puerta central, que es más grande
que las laterales, tiene arquivoltas semicirculares de boceles
y escocias más chambrana de ovas y tacos. El tímpano
tiene un maltrecho Cristo en Majestad rodeados del Tetramorfos.
Ésta es la única puerta que tiene parteluz.

El dintel bajo el tímpano se ocupa de
la Última Cena y el pasaje inmediatamente posterior que
es el del Lavatorio de los pies a los apóstoles, con San
Pedro como protagonista.

En la puerta norte, el dintel se ocupa de la
Adoración de los Reyes Magos y el sueño de San José,
mientras que en el dintel quedó representada la entrada
triunfal de Cristo con sus discípulos en la ciudad de Jerusalén.

Por su parte, la puerta meridional tiene en
el tímpano un Calvario y en el dintel se representó
el momento en que las tres Marías compran ungüentos
para embalsamar a Cristo, seguido del pasaje de la Resurrección
con el sepulcro vacío y los soldados desmayados.

La conservación de todo este inmenso
repertorio esculpido es desigual. Hay zonas muy deterioradas y
otras milagrosamente bien preservadas como el pasaje de la traición
de Judas.
.
Dada su fuerte inspiración en la escultura
romana, apreciamos en el estilo de esta fachada de Saint-Gilles-du-Gard
un movimiento y un carácter narrativo difícil de
encontrar en otros lugares del románico europeo, más
cercano al gótico que al propio románico.
