Guía de la Abadía de Saint-Guilhem-le-Désert,
Francia
Introducción
Saint-Guilhem-le-Désert
es una pequeña población de carácter medieval
perteneciente al departamento de Hérault, dentro de la
región de Occitania.
Se encuentra en el camino de peregrinación de la ruta a
Santiago de Compostela llamado Vía de Arles.
La localidad tiene la categoría oficial
de uno de los pueblos más bonitos de Francia ("Les
plus beaux villages de France") y también la de "Grand
Site National de France", gracias a sus pintorescas calles
de trazado tortuoso, amenizadas por grandes jardines y arboledas
verdes.

Pero esta localidad también es conocida
por su abadía románica que se fundó aquí
hace más de doce siglos y que dio lugar a la aparición
alrededor de esta pequeña villa (Abadía de Saint-Guilhem-le-Désert,
también conocida como Abadía de Gellone). La abadía
es Monumento Histórico de Francia desde 1840 y Patrimonio
Mundial de la UNESCO por encontrarse en unos de los Caminos de
Santiago franceses.

La Abadía de Saint-Guilhem-le-Désert
Guillermo I de Tolosa (Guilhem en occitano),
Conde de Tolosa y Duque de Aquitania, primo de Carlomagno y nieto
de Carlos Martel fue un importante noble de la corte carolingia
cuyo currículo estuvo lleno de grandes gestas y victorias
bélicas al recuperar los territorios de la Septimania que
aún quedaban en manos de los musulmanes para el imperio
franco.

Sin embargo, tras esta dura vida guerrera decidió
dejar las armas y tomar el hábito de monje. Guiado por
el célebre monje Benito de Aniano, amigo suyo, fundó
este monasterio benedictino en el Valle del Gellone allá
por el año 804 d.C., estableciendo la veneración
a un fragmento de Lignun Crucis que le había donado el
propio Carlomagno.
Tras su fallecimiento, en el año 812,
sus méritos tanto castrenses como religiosos fueron loados
y glosados por trovadores, forjándose una reputación
de santo, lo que avivó la importancia del cenobio y la
afluencia de peregrinos, convirtiéndose en parada obligada
de la Vía de Arlés.
Dos acontecimientos muy favorables para el
monasterio se van a vivir en el siglo XI. Por una lado, Guillermo
de Tolosa es canonizado por el Papa Alejandro II en el año
de 1066 bajo el nombre de Saint Guilhem.

Por otro lado, Los monjes de la abadía
obtuvieron en 1090 del Papa Urbano II el privilegio de exención,
es decir, el depender directamente de la Santa Sede.
En los siglos XI y XII, la iglesia y los edificios
de la abadía fueron reformados, construyéndose un
nuevo claustro, y el lugar cambió de nombre, pasando de
denominarse Guilhem de Gellone a Saint-Guilhem le Désert.

Durante la Edad Media esta abadía benedictina
tuvo gran importancia en el ámbito religioso y social de
la zona. En el siglo XVI sufrió un saqueo durante las Guerras
de Religión de Francia, aunque posteriormente, en el XVII,
fue restaurado por la congregación de Saint-Maur.
Nuevamente va a sufrir las consecuencias de otro acontecimiento
histórico en Francia: la abadía fue tomada durante
la Revolución Francesa y vendida, convirtiéndose
en taller textil y de artesanos curtidores.

Lo más grave es que, como consecuencia
de aquellos años de abandono de los monjes, su claustro
fue desmantelado y una parte notable de las esculturas serán
vendidas en 1906 a George Gray Barnard, coleccionista de arte
americano, que fueron a parar al Museo de los Claustros (Museo
Metropolitano de Nueva York). La iglesia, por su parte, mantuvo
su culto como templo parroquial.
Con la revalorización del patrimonio
histórico que vive Francia durante la segunda mitad del
siglo XIX, va a comenzar un programa de recuperación y
restauración del conjunto monástico.

Arquitectura
Del primer cenobio fundado en el siglo IX no
queda nada en la actualidad. De una segunda iglesia que se construiría
en el siglo X es posible que quede la cripta que se encuentra
en la actualidad aunque muy arruinada.

Según los estudios arqueológicos,
esta iglesia tenía una planta similar a la de los templos
del prerrománico asturiano: nártex, cuerpo de tres
naves, transepto acusado ligeramente en planta y cabecera cuadrada.

La iglesia que tenemos en la actualidad se
construyó a comienzos del siglo XI en estilo románico
lombardo, pero a finales de ese siglo o a comienzos del siguiente
se suprimió la cabecera y se añadió un gran
ábside que englobaría el acceso a las tres naves,
además de dos absidiolos laterales y la nave del transepto.
Ya en el siglo XII se añadió
un pórtico o nártex a los pies del templo y en el
XV se levantó sobre éste una torre campanario.
La iglesia abacial
Exterior
El ábside central de la iglesia abacial
de Saint-Guilhem-le-Désert tiene tres ventanales de tipo
portada muy abocinadas y una galería de nichos ciegos trasdosados
por arcos sobre columnillas en la parte superior. En la actualidad
hay dos enormes contrafuertes añadidos posteriormente por
algún motivo de inestabilidad. El ábside norte intenta
imitar la factura del central.

Por su parte, el ábside sur muestra
una configuración mural distinta, completamente apegada
a la formas del románico lombardo con los arquillos y lesenas
propias del estilo.
La portada occidental muestra ya con contundencia
la llegada del románico internacional. Tiene arquivoltas
de medio punto alternando planas y baquetonadas, más chambra
de esquinillas.

Los apoyos son las jambas y las columnas que
tienen la particularidad de contar con fustes ligeramente troncocónicos.
En las enjutas hay dos relieves romanos. Uno de ellos es una cabeza
femenina de muy bella factura.

Interior
Tras la puerta occidental hay un espacio previo
al propio templo. Se trata de un nártex del siglo XII que
se encuentra abovedado por una bóveda de arista con nervios
en dichas aristas de grueso baquetón. Este nártex
cubre la verdadera puerta de la iglesia lombarda con sencillas
arquivoltas de medio punto que continúan en las jambas
sin solución de continuidad.

Las naves son extremadamente austeras y monumentales.
Sus bóvedas de medio cañón son muy altas
(la central alcanza los 18 metros). Los arcos formeros se apoyan
sobre pilares de sección de cruz griega. Los tres ábsides,
al ser más modernos que el cuerpo de naves, también
tiene algo más de ornamentación.

Una pieza importantísima conservada
es el altar de la segunda mitad del siglo XII elaborado con mármol
blanco y piedra caliza negra, con incrustaciones de pasta de vidrio
coloreado (azul, amarillo, rojo, verde, violeta).

El panel de la izquierda representa a Cristo
en Majestad dentro de la mandorla, rodeado por el Tetramorfos.
El panel derecho representa a un Calvario, con Cristo crucificado
rodeado por la Virgen y San Juan Evangelista. A derecha e izquierda
de la cruz, el sol y la luna. Al pie de la cruz, los muertos emergen
de sus tumbas.

Claustro
El claustro abacial de Saint-Guilhem-le-Désert
se construyó en varias etapas desde el siglo XI al XIII
y llegó a tener doble piso.

Lamentablemente, tras la Revolución
Francesa fue desmontado y gran parte del piso superior llevado
a Estados Unidos.
In situ quedan casi tres pandas del claustro
bajo que pertenecen al siglo XI y es ciertamente singular por
estar construido bajo ciertas formas estéticas del románico
lombardo: arcos ajimezados bíforos con maineles que son
columnas de formas muy primitivas, algunas con el característico
capitel de zapara lombardo.
Museo Lapidario de la Abadía de Gellone
En el antiguo refectorio de los monjes hay
un museo lapidario conocido como "Musée Lapidaire
de l'Abbaye de Gellone" con numerosas obras de arte que se
han recuperado de los tiempos de la exclaustración.

Especialmente importante es el una arquería
del claustro superior.
