Guía de los Baños Árabes
de Palma de Mallorca. Islas Baleares
Introducción a los Baños Árabes
de Palma de Mallorca
A los Baños Árabes de Palma de Mallorca
se accede por la Carrer de Can Serra, nº 7, en el corazón
del casco antiguo de Palma. Su emplazamiento en un jardín
interior y su reducido tamaño hicieron que pasara relativamente
desapercibido hasta su puesta en valor como patrimonio; hoy forma
parte de la ruta por las huellas islámicas de la ciudad.

Se trata de uno de los testimonios más valiosos
y escasos de la presencia islámica en Mallorca. Aunque
son modestos en tamaño, su interés arqueológico,
su atmósfera y su técnica constructiva los convierten
en una visita imprescindible para entender la ciudad medieval
porque ejemplifican la huella que dejó la dominación
musulmana entre los siglos X y XIII y su influencia en la cultura
y vida social mallorquina.

Aunque se suele datar su construcción en el
siglo XI, hay autores que defienden un origen incluso, anterior,
retrotrayéndolas de Abd al-Rahman III, cuando Palma de
Mallorca -conocida entonces como Madina Mayurqa- se convirtió
en un centro cultural y comercial destacado bajo el dominio musulmán.
Se edificaron sobre restos romanos, aprovechando la avanzada infraestructura
hidráulica implementada en la ciudad.
Probablemente formaban parte de la vivienda o del
conjunto palaciego de un noble o notable local. Tras la conquista
cristiana de Mallorca en el siglo XIII la función original
de muchos edificios islámicos cambió: algunos se
reutilizaron, otros se abandonaron y solo fragmentos llegaron
hasta la actualidad.

En efecto, a lo largo de los siglos los baños
han sufrido transformaciones y reutilizaciones; lo que hoy vemos
es básicamente la sala central del hammam y una dependencia
anexa, conservadas en el jardín de la antigua casa señorial
(Can Fontirroig / Can Serra).
Gracias a excavaciones arqueológicas iniciadas
por expertos como Francisco M. de Borbón a principios del
siglo XX, los baños fueron reconocidos, convirtiéndose
en uno de los pocos vestigios bien conservados de la arquitectura
islámica en Mallorca.

Los Baños Árabes de Palma están
protegidos como bien de interés cultural y han recibido
intervenciones de conservación para estabilizar muros,
proteger la cúpula y permitir el acceso del público
sin dañarlos. Aun así, muchas partes se han perdido
y lo conservado es sólo un fragmento del complejo original.

Arquitectura
La estructura de los Baños Árabes sigue
el modelo de los antiguos baños romanos, con una disposición
típica de distintas salas: el caldarium (baño caliente),
el tepidarium (templado) y el frigidarium (frío, este último
desaparecido).
Caldarium
Lo que mejor se conserva es la gran sala de baños
calientes (Caldarium o Bayt al-sajun) con las siguientes características
destacadas:

Planta cuadrada con pórtico columnado
La sala central se articula en torno a un espacio
casi cúbico que se sostiene mediante una docena de columnas
que forman arquerías en herradura y soportan la cubierta.

Los capiteles de estas columnas son de estilos diversos
debido a la reutilización de materiales antiguos (acarreo),
posiblemente romanos o islámicos.
Cúpula de ladrillo con lucernarios
La cubierta es una cúpula semiesférica
de ladrillo que incorpora pequeños óculos o lucernarios
circulares (en origen pudieron tener forma de estrella) que permiten
el paso de la luz suave y matizada al interior, además
de su ventilación, recurso típico en muchos hammam
islámicos.

Reutilización de materiales
Los capiteles y algunos fustes muestran variedades
estilísticas -se cree que se aprovecharon piezas procedentes
de construcciones anteriores (romanas, germánicas o bizantinas)
durante su ejecución-, práctica habitual en construcciones
altomedievales.

Sistemas térmicos e hidráulicos
El sistema de calefacción empleado es el hipocausto,
heredado de los romanos, que consistía en calentar el suelo
mediante la circulación de aire caliente y vapor, creando
un ambiente húmedo y agradable para el baño.
Función social y cultural
Más allá de su uso higiénico,
los baños islámicos eran espacios con fuerte dimensión
social: lugar de encuentro, de rituales relacionados con la limpieza
y la salud, y, en cierto modo, de interacción comunitaria
y cortesana cuando pertenecían a residencias señoriales.
En Palma, este pequeño conjunto ilustra cómo los
modelos urbanos y culturales andalusíes se adaptaron a
la isla.

En resumen, los Baños Árabes de Palma
de Mallorca son uno de los pocos monumentos conservados de la
arquitectura musulmana en la isla, construidos posiblemente entre
los siglos X y XI con influencias romanas, que combinaban tecnología
hidráulica avanzada y diseño arquitectónico
andalusí para ofrecer un espacio de higiene, purificación
y socialización que perdura como tesoro histórico
de la ciudad.
