Guía
monumental (arte e historia) de Martorell
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Martorell |
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Barcelona |
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Baix
Llobregat |
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26.600 |
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55 |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Martorell, Barcelona
Enclavada
en el Bajo Llobregat, protegida entre montañas y riscos que
invitan al desafío constante, se encuentra la bella localidad
de Martorell.
Apenas 30 kilómetros
la separan de Barcelona, y sin embargo la tranquilidad de sus calles,
flanqueadas por edificios de diversas épocas constructivas,
la convierten en una pequeña joya urbana donde el tiempo
parece haberse detenido.
La trayectoria
histórica de Martorell ha estado determinada desde siempre
por su estratégica ubicación, a orillas de los ríos
Anoia y Llobregat, y muy cerca de las costas del Mediterráneo,
siendo una zona privilegiada de paso ya en la época romana.
En la actualidad
Martorell seduce al visitante con su mezcolanza paisajística,
con bellos parajes naturales en combinación con muestras
arquitectónicas de todos los tiempos, y con múltiples
edificios revestidos con los más bellos esgrafiados locales,
llenando de fantasía y colorido las calles de la ciudad.
El
Puente del Diablo
El símbolo
por excelencia de Martorell se alza con sus dos brazos de piedra
sobre las mansas aguas del río Llobregat, estableciendo un
lazo de unión con la vecina población de Castellbisbal.

El puente, conocido
en sus orígenes como el de San Bartolomeu, data del siglo
XIII, aunque la estructura original es mucho anterior, edificada
en la época romana, en torno al año 10 a.C., cuando
formaba parte del trazado de la Vía Augusta. Los estribos
del puente que hoy pueden verse, y alguno de sus arcos ornamentales
son originales de los tiempos del dominio romano. En un análisis
más detallado podrán apreciarse diversas inscripciones
originales en algunas de las piedras del puente, obra de los trabajadores
que erigieron el puente.
Junto al puente,
unas excavaciones recientes han descubierto las ruinas de la antigua
capilla de Sant Bartolomeu, datada a principios del siglo XIII.
Museo
Vicenç Ros
A los pies de
la imponente sierra de las Torretas, sobre la cima de la conocida
como "Roca de los Arcos", un antiguo convento capuchino
de los siglos XVII y XVIII aloja hoy una de las más notables
colecciones de cerámica de toda Cataluña.
La exposición
de Vicenç Ros comprende una serie de bellas piezas policromadas
de los siglos XIV al XX, así como interesantes muestras arqueológicas
e incluso el Archivo Documental de la localidad.
Casa
de Santacana
Los amantes
de la cerámica de calidad podrán continuar deleitándose
con la muestra expuesta en la antigua casa solariega de la familia
Santacana, hoy convertida en un museo abierto al público.
El museo, popularmente
conocido como la Enrajolada, abrió sus puertas en 1876. Entre
las piezas expuestas figuran algunas del siglo XIII, principalmente
azulejos que antaño lustraron las iglesias de la zona.
Martorell
Medieval
Muchas son las
muestras de arquitectura medieval que perviven inmutables en el
abrazo de Martorell. El castillo de Rosanes, del siglo X, es posiblemente
el ejemplo más reconocido, con sus recios muros de piedra,
antaño parte de la fortaleza que rodeaba la ciudad, evitando
su asalto desde el río.
Aún se
conservan restos de la antigua muralla, en una de cuyas puertas
(concretamente la que luce en la plaza de la Vila) puede verse el
llamado Seny de les Hores, un reloj renacentista erigido en 1668
a modo de espadaña.
Más antigua
es la iglesia paleocristiana de Santa Margarida, cuyos orígenes
se pierden durante la invasión visigoda, si bien el templo
que hoy puede verse es una reconstrucción que data de siglo
XII.
El recorrido
por el Martorell del Medievo ha de incluir una visita a la iglesia
románica de Sant Genís de Rocafort, hoy en ruinas,
y a la iglesia de San Juan, erigida en el siglo XIII como capilla
de un hospital de caridad. Hoy día este templo aúna
su imponente austeridad estructural con la originalidad artística
de las pinturas que decoran algunos de sus muros, obra del modernista
Jaume Amat.
Torre
de las Horas
Esta hermosa
construcción, ejemplo de la arquitectura señorial
catalana de finales del siglo XIX, goza de gran prestigio por haber
sido residencia habitual de uno de los personajes más ilustres
de las letras catalanas. Aquí vivió el filósofo
y poeta Francesc Pujols i Morgades, y aquí pasó los
últimos años de su vida.
La casa hoy
está abierta al público, conservando parte de su mobiliario
original. Resulta de especial interés la sala documental,
donde se expone la obra del genial creador.
Torre
de Santa Lucía
Otra de las
torres emblemáticas de Martorell es esta de Santa Lucía
(también conocida como Torre dels Crossos), una simbólica
joya del arte constructivo del siglo XVI rodeada de industrias,
fábricas, almacenes y edificios diversos de hormigón
armado.
La torre, típicamente
renacentista, sirvió de alojamiento a reyes como Carlos I
o Felipe II. Hoy, situada en medio de un entorno típicamente
industrial, genera un efecto anacrónico realmente llamativo.
Farmacia
Bujons
La arquitectura
decimonónica, distinguida y señorial, ha dejado interesantes
muestras dispersas por las calles y plazas del centro de Martorell.
Despierta admiración
con sus sinuosas formas la paradigmática farmacia Bujons,
con sus vidrieras, sus carteles en latín saludando al paseante
y sobre todo la serigrafía que decora la fachada, obra del
artista Ferran Serra. El interior mantiene la decoración
de principios del siglo XIX, con sus grandes jarrones de cerámica
y algunos utensilios de la medicina clásica: morteros, probetas,
cuencos, así como interesantes tratados médicos del
siglo XIX.