La capilla conocida como "La Capela de Granjinha" se
encuentra en la aldea homónima de Granjinha, en la freguesía
de Vale do Anta, perteneciente al municipio de Chaves y al distrito
de Vila Real.
Se encuentra a algo más de dos kilómetros
del centro de Chaves.
El topónimo, de origen agrícola, probablemente
estuviera relacionado con los asentamientos fundados en el territorio
por la orden cisterciense en época medieval, aunque se
han hallado restos arqueológicos que atestiguan una ocupación
mucho anterior, tales como cerámicas, mosaicos, piezas
de bronce o estatuas de mármol romanas.

La Capilla de Granjinha, que fue erigida en un momento
indeterminado del siglo XIII, fue levantada sobre una antigua
villa romana, a los pies de la calzada que comunicaba Chaves (Acquae
Flaviae) con Braga (Bracara Augusta).

Arquitectura y escultura
Arquitectónicamente, la Capilla de Granjinha
es sencilla, y vista desde el exterior, pareciera casi un único
volumen. Sin embargo, está compuesta por una nave rectangular
y una cabecera de idéntica longitud, aunque más
estrecha que el cuerpo principal, separadas en el interior por
un sobrio arco triunfal. El material de construcción es
de sillares graníticos mayoritariamente de color gris,
pero también muestran tonalidades azuladas, ocre anaranjadas
e, incluso, rosadas.

La portada ubicada en el muro occidental es la pieza
arquitectónica y escultórica más importante,
concentrando la mayor parte de la decoración. Tiene tres
arquivoltas de medio punto (aunque parecen ligeramente rebajadas).
La interior es de dovelas planas sin ornato. Sin embargo, las
dos arquivoltas exteriores está animadas con bajorrelieves
de un cierto primitivismo rural, aunque no exentos de expresividad.

El arco exterior tiene nueve esquemáticos
animales esculpidos de perfil. Por sus largas colas es más
que probable que se trate de leones. Las citadas colas se ubican
por encima del lomo de los animales terminando casi en sus propias
bocas puesto que llevan sus cabezas giradas hacia atrás.
En la clave aparece una pequeña cabeza de animal vista
frontalmente.

La arquivolta intermedia también está
decorada con similares leones, aunque hay algunas dovelas que
parecen variar algo sus motivos.

En una, un animal parece atacar a una cabra a la
que le muerde el pecho. En otra, el león se dirige a una
cabeza humana. En otra, hay un león junto a un herbívoro
de gran cornamenta. Por último, en el salmer derecho lo
que aparece es un trío de leones con distinto tamaño.

Los apoyos de estas arquivoltas son jambas y dos
parejas de columnas. Dos de los cuatro capiteles presentan motivos
vegetales. En una de las cestas de la izquierda aparece un hombre
que es mordido en sus brazos por un león.

En otro de la derecha lo que se esculpió fueron
dos órdenes de hojas con caperuza y debajo dos pequeños
animalitos enfrentados que parecen cabras o liebres.

Llama la atención el relieve que hay en una
hornacina junto al capitel más septentrional. Se trata
de una cabeza extraordinariamente rudimentaria por lo que no se
puede distinguir si se trata de un ser humano o de un simio.

A pocos centímetros, encima de esta cabeza,
hay un relieve con dos animales -parecen liebre o conejos- que
corren uno detrás del otro hacia la derecha.

Unas ménsulas ubicadas en la parte superior
de la portada nos dan a entender que alguna vez estuvo porticado.
Finalmente, sobre el hastial de la fachada se alza un minúsculo
campanario de ventana única, mientras que la cabecera está
rematada por una pequeña cruz calada.