La capilla de Saint- Gabriel es un edificio románico del
siglo XII ubicado al sureste de Tarascón, en el departamento
francés de Bouches-du-Rhône, en la región
de Provenza-Alpes-Costa Azul.
Como Saint-Trophime de Arles, la capilla de Saint-Gabriel
de Tarascón es una de las iglesias románicas de
La Provenza donde se aprecia con mayor contundencia la inspiración
en la arquitectura y escultura romanas.
Por ese motivo, ambos monumentos aparecen en el primer
listado de Monumentos Nacionales de Francia de 1840.

En la Antigüedad, en este lugar existió
la ciudad romana de Ernaginum, lugar señalado por ser cruce
histórico de vías romanas: la Vía Domitia,
la Vía Aurelia y la Vía Agripa.

Excavaciones arqueológicas en torno a la capilla
han descubierto los cimientos de las casas de este asentamiento
romano. También permitieron encontrar un cementerio paleocristiano.
Ningún documento permite fechar la construcción
de la capilla de Saint-Gabriel, pero los estudios artísticos
han subrayado la relación de la arquitectura y la escultura
de la capilla de Saint-Gabriel con la galería norte del
claustro de Saint-Trophime de Arles y especialmente con la fachada
de la iglesia de Saint-Paul-Trois-Châteaux.

Sabiendo que la panda norte del claustro de Saint-Trophime
fue construida hacia 1170 y Saint-Paul-Trois-Châteaux en
1180, la fecha probable de construcción de la capilla de
Saint-Gabriel es alrededor de 1175.

Arquitectura
La capilla es un edificio construido con buenos sillares
de piedra Su planta consta de una nave que termina en un ábside
poligonal -hemidecagonal- por el exterior y semicircular al interior.
Exterior
El aspecto oriental del edificio es muy austero.
De su ábside sólo se puede decir que muestra sus
cinco muros rectos, con sólo un ventanal tipo aspillera
en medio del central sin columnas ni arquivoltas.

Lo más importante del exterior es, sin duda,
su fachada occidental que muestra una disposición bastante
compleja. El muro de entrada está cobijado por un hastial
adelantado triangular que lleva un tímpano de arco apuntado
en cuyo centro hay un interesante óculo. Una de las roscas
exteriores lleva hojas de acanto y en otra alternan cabezas humanas
y flores de cuatro pétalos.

En los cuatro extremos del óculo, en disposición
de cruz, aparecen los símbolos de Tetramorfos.


Debajo de esta estructura existe una ancha cenefa
horizontal y más bajo un gran arco semicircular que es
el que cobija el muro donde se encuentra la puerta.
Este muro es magnífico y dispone de una aspecto
similar al de un templo romano con dos grandes columnas de fustes
con éntasis y superficies estriadas (aunque en la actualidad
sólo es apreciable parcialmente) en los extremos. Sus capiteles
imitan casi fielmente a los corintios romanos a base de varios
órdenes de hojas de canto, volutas superiores y las flores
de los cimacios.

Estas columnas sostienen un frontón triangular
de gusto clásico con las molduras también ornadas
con acantos y ovas.

El centro del frontón está ocupado
por un relieve que muestra los pasajes neotestamentarios de la
Anunciación y de la Visitación, estando todos los
personajes bajo arquerías románicas en cuyas enjutas
se esculpieron aves. Encima hay una inscripción alusiva
a estos dos pasajes bíblicos. El remate superior tiene
la figura de un Agnus Dei que originalmente se encontraba en el
centro del óculo antes descrito.

Dentro de esta estructura se abre la puerta propiamente
dicha cuyo vano está flanqueado por otras dos columnas
corintias de menor tamaño que las anteriormente descritas,
que sostienen un breve entablamento y por encima un tímpano
semicircular.

En él se escupieron dos importantes pasajes
bíblicos. A la derecha tenemos el Pecado Original, en el
modo convencional iconográfico: Adán y Eva a los
lados del árbol de la ciencia por donde ha trepado la serpiente.
Los primero padres se encuentran desnudos y cubriéndose
los sexos.

A la izquierda tenemos el importante pasaje veterotestamentario
de Daniel en el foso de los leones junto a un personaje que es
agarrado por un ángel. Se trata del ángel que transporta
a Habacuc al foso en su segunda condena para llevarle alimentos.

Interior
Si la fachada occidental de la Capilla de San Gabriel
de Tarascón es una delicia de estructuración arquitectónica
y abundancia escultórica, al pasar al interior accedemos
a un espacio monumental pero de gran sobriedad.
La nave rectangular está abovedad mediante
bóvedas de medio cañón apuntado con arcos
fajones doblados que se apoyan sobre responsiones de pilastras.
En los muros laterales, entre dichas responsiones se hicieron
arcos murales doblados.
El arco triunfal está a bastante menor altura
que las bóvedas de la nave. Es de medio punto y comunica
con un ábside de planta interior semicircular con su respectiva
bóveda de cuarto de esfera.
En este espacio interior de la Capilla de Saint-Gabriel
de Tarascón no existen ni columnas ni relieves figurados.