Guía
monumental (arte e historia) de Benicàssim, Castellón
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Benicàssim |
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Castellón |
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Plana
Alta |
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17.267 |
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Introducción
a la historia y guía de arte (monumentos y rutas) de Benicàssim,
Castellón
Benicasim,
o Benicàssim en valenciano, se encuentra, en la comarca de
la Plana Alta, dentro de la Comunidad Valenciana en la costa de
la provincia de Castellón. Su población es de 17.267
habitantes según el INE 2007, pero su vocación turística
descubierta ya hace más de cien años hace que en verano
el número de personas supere las más de 40.000. En
los últimos años, además, el festival internacional
de música (FIB) lo ha hecho destino obligatorio para miles
de jóvenes amantes de la música de todo el mundo.
En cuanto a su historia,
hay vestigios humanos en la zona desde la Edad del Bronce, como
puede comprobarse en el monte donde se ubica el Castillo de Montornés,
de época árabe, y que fue habitado hasta finales del
siglo XV. De los árabes, en concreto de la tribu de los Beni
Qásim (Hijos de Qásim), proviene el nombre de la población,
primeros habitantes de este castillo que para los cristianos conquistarían
el Cid y más tarde, Jaime I de Aragón. La fundación
de la iglesia de Santo Tomás en 1769, fue el germen definitivo
de la actual Benicassim que creció muy lentamente hasta 1850,
cuando la población se convirtió en uno de los primeros
destinos vacacionales, surgiendo la zona de las villas. Este gran
auge de Benicasim a principios de siglo, le valió el apodo
de "la Biarritz de Levante".
Monumentos
de Benicàssim
Castillo
de Montornés
El primero de los edificios
emblemáticos de Benicasim es el Castillo de Montornés,
en la Carretera del Desert, a cuatro kilómetros de la población.
En el área del castillo hubo población ya en la edad
del Bronce y en época romana. El castillo es una fortaleza
de origen árabe del siglo X-XI construida sobre restos de
origen romano, está situado en una difícil cima en
la sierra del Desierto de las Palmas. Su planta es irregular y cuenta
con tres recintos amurallados y dos torres, una de ellas de planta
cuadrangular y dominando el valle del Mirabet, y otra, de planta
circular y situada sobre el acantilado. Sólo se conservan
del primer recinto los muros oriental y meridional y parte de algunas
torres; del segundo recinto sólo han quedado los cimientos
de murallas y un aljibe; y del recinto interior aún se ven
varios muros y otro aljibe. La posición del Castillo era
estratégica en la defensa de la zona, dominando un gran espacio
marítimo entre las desembocaduras del Coves y del Mijares,
y conformaba probablemente junto con la torre San Vicente y con
la casoleta de Salandó, un cinturón defensivo.
Torre
de San Vicente
La Torre de San Vicente
formaba parte de una de las dieciocho torres vigía con que
contaba en su costa la actual provincia de Castellón, con
la misión de vigilar y defender a la población de
los ataques de piratas. Su cronología es del siglo XVI. Está
construida con mampostería y angulares de sillar. Es de planta
cuadrada, y está dividida por dos paredes que forman una
cruz y dan acceso a cuatro salas mediante tantas puertas. En el
exterior puede verse un voladizo parapetado y dos pequeñas
torres a la altura de la terraza, en las esquinas que dan al mar.
El acceso al interior se realiza por una sola puerta. Junto a la
Torre se sitúa un antiguo Cuartel de la Guardia Civil, y
toda el área se rodea de jardines y zona de ocio, con el
mar de fondo. Se encuentra en el Paseo Pilar Coloma.
Iglesia
parroquial de Santo Tomás de Villanueva
La Iglesia parroquial de
Santo Tomás de Villanueva, situada en la calle Santo Tomás,
es de estilo neoclásico y sirvió al construirse como
catalizador para formar el núcleo urbano actual. Su edificación
comenzó en 1769, finalizándose a finales de 1776.
La advocación al santo titular se realizó más
tarde, en 1781. Los planos de la iglesia los realizó Joaquín
Ibáñez García, un arquitecto académico
formado en Italia, siendo por tanto este templo uno de los primeros
ejemplos en Castellón de arquitectura neoclásica.
El maestro constructor fue José Bueno. Está construida
de mampostería con sillares en determinados puntos.

El interior tiene planta
de cruz latina, con una sola nave dividida en tres tramos, y sin
capillas laterales, que son sustituidas por otro tipo de dependencias,
y crucero y presbiterio con cabecera recta. La bóveda es
de medio cañón, menos en el presbiterio donde se cierra
la cubierta en una gran cúpula. El articulado del alzado
interior se realiza por pilastras que combinan los órdenes
jónicos, corintios con volutas y guirnaldas. El altar mayor
está dedicado a Santo Tomás de Villanueva y su estilo
es neoclásico, en la parte más alta destaca un gran
cuadro del pintor segorbino Camarón, de quien son también
el resto de cuadros y frescos que existen en la cúpula. A
los pies de la iglesia se sitúa el coro alto y el acceso
al campanario. La portada exterior es de dos cuerpos separados por
un entablamento -el inferior de mayor altura - y composición
rectangular. La fachada guarda gran simetría y proporción
como corresponde al estilo neoclásico, con pilastras dóricas
enmarcando los vanos, el del cuerpo inferior es la puerta de acceso,
y en el superior, una ventana adintelada. La fachada termina en
un frontón triangular y en su parte izquierda sólo
queda a la vista el cuerpo de campanas del campanario. La cubierta
es a cuatro aguas en forma cóncava, con tejas árabes.
Otros
monumentos de Benicàssim
La Casa Abadía, en
la misma calle de la iglesia, pero en los números 74-76,
fue antigua residencia de sacerdotes. Se ha rehabilitado y actualmente
alberga la Oficina de Turismo Municipal.
La importancia de la localidad
como destino turístico es evidente al pasear por la zona
de las Villas, a la orilla de la costa, en el Paseo Pilar Coloma.
En esta área en la década de los ochenta del siglo
XIX, comenzaron a construirse preciosas casas de veraneo, muchas
de las cuales aún se conservan como vivienda y otras han
pasado a formar parte de la infraestructura turística.
Un edificio religioso interesante
en afueras de la población, pero dentro de su término
municipal es el Convento Carmelita o Monasterio de los Padres Carmelitas
del Desierto de las Palmas. Se encuentra situado al borde de las
montañas en un lugar precioso y tranquilo, que cumplía
los ideales renovadores y purificadores de la Contrarreforma. El
conjunto histórico es único de sus características
en la Comunidad Valenciana. Abarca dos conventos, el viejo, actualmente
en estado ruinoso, y el nuevo, que aprovechó materiales del
anterior y que hace actualmente funciones de monasterio. Esta nueva
edificación se levantó en el bancal de la Portería,
una explanada a medio camino entre el monasterio viejo y la Portería
Alta. Con una estructura muy similar a la del convento antiguo,
es un edificio sencillo y austero realizado en muro de mampostería
con piedra de rodeno y mortero de cal, madera, ladrillo, yeso y
teja; tiene tres alturas y sótano. En un cuadrilátero
se sitúan el monasterio y la iglesia, en el centro del claustro.
Una muralla en las zonas de más fácil acceso, conseguía
dotar de la intimidad suficiente al interior del convento.
(Autora
del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Natalia Molinos Navarro)
