Introducción
El castillo de Alcañiz se encuentra en la
localidad homónima, en la comarca del Bajo Aragón
turolense, situado en un punto intermedio entre Teruel, Zaragoza
y Tortosa. Dada su posición estratégica, en la Edad
Media Alcañiz gozó de una economía próspera,
basada fundamentalmente en el comercio y la agricultura.

Parece que Alcañiz se incorporó a los
territorios cristianos en tiempos de Alfonso I de Aragón
"El Batallador" (1104-1134), que había llevado
a cabo una gran expansión del Reino. Pero tras su muerte
debieron producirse unos años de decadencia, hasta que
el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV (1131-1162) le
concedió a Alcañiz el Fuero de Zaragoza, en 1157.
Unos años más tarde, en 1179, Alfonso II (1164-1196)
concedía la villa a la Orden de Calatrava, que instaló
en el castillo la sede de la Encomienda Mayor.

El Castillo se encuentra en el punto más alto
de la villa, en una posición estratégica, desde
la que se observa una amplia panorámica de todo el territorio.

El edificio actual es fruto de diversas intervenciones
realizadas a lo largo de la historia para adaptarlo a sus diferentes
usos, pudiendo diferenciar un conjunto medieval, formado por la
capilla, el claustro, y la torre del homenaje, y el Palacio de
los Comendadores, que fue construido en el siglo XVIII, y en la
actualidad es un Parador de Turismo.

La parte más antigua del castillo, en la que
nos vamos a centrar, se sitúa en la zona nordeste y tiene
la particularidad de contar con una iglesia tardorrománica
y un excelente conjunto de pinturas murales pertenecientes al
estilo gótico lineal.

En el plano iconográfico hay grupos de pinturas
que abordan pasajes bíblicos, mientras que en otros aparece
la orden militar con sus estandartes en los que se encuentra grabada
la cruz de Calatrava en preparativos logísticos o en acciones
victoriosas.

La torre del Homenaje
La torre del Homenaje es una imponente construcción
de planta cuadrangular y cuatro alturas. En la inferior hay un
arco apuntado de grandes dimensiones, que cobija en su interior
el acceso a la capilla.

En el piso noble hay otro arco apuntado, bajo el
cuál hay una ventana con tracería calada. Por encima,
otra ventana geminada revela una tercera altura. El conjunto se
remata con un cuerpo más estrecho, en donde se abren otros
dos vanos de medio punto.

La capilla de Santa María Magdalena
La capilla románica de Santa María
Magdalena fue construida en torno al siglo XIII y es uno de los
monumentos románicos más meridionales de Aragón.
Es de planta cuadrangular, con una nave única, cubierta
con bóveda de cañón apuntada reforzada por
arcos fajones que caen sobre columnas adosadas a los muros por
intermediación de una gran imposta abocelada.

Alberga en su interior el sepulcro monumental de
Juan de Lanuza, realizado en alabastro, y formado por un arcosolio,
que cobija el sepulcro. Fue contratado en 1537 por Damián
Forment, uno de los escultores más importantes de Aragón
en el siglo XVI

Existen dos portadas románicas. La portada
de acceso está formada por un arco de medio punto, con
dos arquivoltas apoyadas en pares de columnas con sencillos capiteles
troncocónicos, y una chambrana decorada con ajedrezado.
Tiene la particularidad de que se han conservado parte de las
pinturas que la complementaban. Se encuentran en la parte superior
incluyendo las enjutas y en parte de las arquivoltas y capiteles.
El tema tratado es el del Juicio Final.

La otra puerta románica es muy similar pero,
en este caso, no se han conservado restos pictóricos.

El conjunto pictórico
El castillo de Alcañiz conserva uno de los
conjuntos pictóricos góticos más importantes
de Aragón. Las pinturas se encuentran en el atrio de la
iglesia, el exterior y el interior de la torre del homenaje y
el claustro, y muestran escenas religiosas y caballerescas con
un marcado carácter alegórico.

Los diferentes autores no se ponen de acuerdo con
la cronología, aunque hay cierta unanimidad en considerar
que fueron realizadas entre finales del siglo XIII y el siglo
XIV. Son pinturas realizadas al fresco, con una subordinación
del color hacia el dibujo, como es característico del gótico
lineal, y hay diferentes calidades, lo que revela la intervención
de varios talleres.
En el atrio de la iglesia, en la parte baja de la
torre del homenaje, hay representadas escenas del Nuevo Testamento,
como la Última cena y la Crucifixión.

En la fachada oeste hay varios soldados calatravos
participando en una campaña militar, junto a la figura
destacada del rey, así como escenas de la infancia de Cristo.
En la fachada este hay un Cristo en Majestad y un Juicio final.

En el exterior del atrio también hay restos
pictóricos, si bien su estado de conservación es
mucho peor, aunque pueden distinguirse varias escenas caballerescas
y cortesanas.
Las pinturas del interior de la torre del homenaje
están situadas en la primera planta, y en ellas se ha identificado
la conquista de Valencia en 1238 por Jaime I "El Conquistador"
(1238). Sobre la puerta se observan los restos de una rueda de
la fortuna, un tema iconográfico procedente de la cultura
grecorromana que fue representado con frecuencia en la Edad Media.
En el intradós de uno de los arcos se observa también
un calendario con las diversas labores características
de cada uno de los meses del año.

En una de las capillas del claustro también
hay restos pictóricos, con una figura de San Miguel venciendo
al Maligno, y una Crucifixión.
El claustro
El claustro está adosado al muro meridional
de la capilla. Parece que su construcción es contemporánea
a la capilla, pero en el siglo XIV se reconstruyó, dando
lugar al aspecto que presenta en la actualidad. Está formado
por cuatro pandas que se abren mediante dos grandes arcos apuntados
en cada crujía, que se sostienen sobre pequeños
pilares de sección cuadrada.

(Autor del texto del artículo
de ARTEGUIAS:
Víctor López Lorente)
