Guía del Castillo templario de Castellote,
Teruel
Introducción
Castellote
es una de las históricas poblaciones del Maestrazgo de
Teruel. En la actualidad (año
2022) no llega a los 700 habitantes y se ubica a una altura sobre
el nivel del mar de 774 metros.
Desde el punto de vista histórico, hubo asentamientos
íberos y no gozó de una intensa romanización.
Adquirió importancia en los primeros siglos de dominación
musulmana bajo el control de bereberes.
Fue conquistada por el rey aragonés Alfonso
II en 1169 y entregada a la fugaz Orden del Santo Redentor. Tras
su disolución fue dada a la Orden del Temple.

Castellote a lo largos de los siglos medievales
y, sobre todo, modernos sufrió diferentes avatares. Especialmente
negativas fueron la Guerra de Independencia y las Guerras Carlistas,
aspecto que comparte con otras poblaciones del Maestrazgo como
Cantavieja. Concretamente, en Castellote se produjo uno de los
enfrentamientos armados más duros de la contienda, afectando
seriamente a su patrimonio. Los carlistas quemaron las ermitas
de San Lázaro, San Pedro y San Cristóbal ante el
bombardeo del castillo templario por los isabelinos o liberales.

El Castillo templario de Castellote
El castillo templario de Castellote (Teruel)
se localiza en una cresta rocosa, dominando el casco histórico
de la localidad (declarado Bien de Interés Cultural en
su conjunto).

Se sitúa en un enclave estratégico
con unas excelentes condiciones defensivas y un gran control visual
del territorio.
Al castillo se puede acceder a pie a través
de un camino que parte de la iglesia de San Miguel. A pesar de
que el recorrido es relativamente exigente, es uno de los enclaves
más visitados de la localidad de Castellote.

Con un origen anterior (posiblemente musulmán),
la presencia del castillo está documentada en las fuentes
a mediados del siglo XII, cuando Alfonso II lo incorporó
al Reino de Aragón. Este hecho, enmarcado cronológicamente
entre los años 1168 y 1169, se encuadra dentro del proceso
reconquistador aragonés. Así, Castellote pasó
a formar parte de la línea fronteriza con el territorio
musulmán.

A finales de dicha centuria, la fortaleza es
donada a la Orden del Temple, encargándose esta de su ampliación
y de aumentar la capacidad defensiva del mismo, convirtiendo la
construcción en una sólida fortificación.
Fue posesión templaria desde 1196 a 1308.
En el siglo XIV, el castillo fue asediado por
orden de Jaime II ante la negativa de los caballeros templarios
a extinguir la Orden del Temple como se les había ordenado
y a abandonar sus posesiones. Tras su rendición meses después
(el asedio fue largo), el castillo pasó a estar en manos
de la Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén
hasta finales del siglo XVIII.

Esta orden va a convertir la localidad de Castellote
en capital de una de sus tres bailías (junto a las de Aliaga
y Cantavieja) en el Maestrazgo. En el año 1837, Don Carlos,
pretendiente al trono de España tras la muerte de su hermano
el rey Fernando VII, ordenó a uno de sus generales la ampliación
de la fortaleza de Castellote. En este momento, el castillo pasará
a ser uno de los baluartes carlistas del Maestrazgo. Tres años
después, el general Espartero llegará a la localidad,
iniciándose un ataque isabelino a varias zonas del enclave.
Los carlistas se refugiarán en el castillo, que volverá
a sufrir un nuevo asedio.
Finalmente, el castillo fue conquistado por
las tropas de Espartero, ordenándose el desmantelamiento
de la fortaleza que, como consecuencia de todo el proceso, había
quedado muy destruido.

Arquitectura del castillo
La fortaleza, de planta irregular, tiene unos
130 metros de longitud en su eje máximo y 50 metros de
anchura. Presenta cuatro recintos que se disponen escalonadamente
adaptándose al terreno en el que se ubican, con un gran
desnivel.

Las zonas mejor conservadas de la construcción
son la torre del homenaje que mide 12 metros de lado y se localiza
en el extremo suroccidental del recinto fortificado, y la sala
capitular ubicada al norte.

El acceso al castillo sería mediante
un puente levadizo. Se conservan algunos restos también
de cuatro torres.
Las vistas del valle donde se asienta la localidad
son espectaculares desde el flanco meridional de la fortaleza.
En el lado opuesto, el norte, podemos comprobar lo escarpado de
la sierra, que hacía prácticamente imposible su
conquista por asalto, motivo por el que fue vencido por asedio.

El castillo de Castellote ha sufrido varias
reformas y reconstrucciones, habiendo sido restaurado en el año
2011 por el ayuntamiento de la localidad gracias un Plan de conservación
de Patrimonio Arquitectónico e Histórico y en colaboración
con el Ministerio de Cultura.
El Torreón Templario
Existe otra construcción templaria en
el interior de la localidad, alejado del castillo de Castellote.
Nos referimos al conocido como "Torreón Templario"
que está adosado a la Iglesia de la Virgen del Agua. Esta
construcción es una torre de planta cuadrada y consta de
cinco pisos o niveles. En cuatro de ellos, hallamos bóvedas,
mientras que el quinto piso está cubierto al haberse levantado
un campanario con posterioridad.

El torreón es utilizado desde el año
2007 y actualmente como centro de interpretación, bajo
el nombre de "Museo El Torreón Templario".
Se trata de un espacio dedicado a la Orden
del Templo, que como ya sabemos estuvo encargada de la fortaleza
durante un lapso temporal importante en la Edad Media. Este espacio
museográfico está también dedicado a punto
de información turística. El centro presenta también
un fondo bibliográfico sobre la Orden y una maqueta del
castillo. Además, la localidad, muy involucrada con su
pasado templario y con el atractivo que tiene la fortaleza para
el turismo, también apuesta por el recreacionismo medieval,
celebrando desde hace varios años una fiesta bajo la denominación
de "Villa templaria".

Otros monumentos de Castellote
Quien se acerque a conocer el Castillo de Castellote
y el Torreón Templario, puede disfrutar de otros lugares
y monumentos que esta localidad ofrece, como la iglesia gótica
de San Miguel, el ayuntamiento, el lavadero medieval, etc.
