Guía de la Catedral de Aix-en-Provence,
Francia
Introducción
Aix-en-Provence
es una importante localidad francesa del Distrito de Bouches-du-Rhône,
en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, que es la sede
episcopal del arzobispado de Aix-Arles. Su catedral es el monumento
más preciado por su historia y los diferentes estilos artísticos
en que fue construida.
El edificio se encuentra en la antigua Via
Aurelia y existe una leyenda que asegura que la catedral está
situada sobre el solar de un templo romano dedicado al dios Apolo
dentro del foro de la ciudad romana que se llamaba Aquae Sextiae.
Según la tradición cristiana, San Maximino, que
vino de Palestina con María Magdalena en una barca, construyó
en el lugar una modesta capilla dedicada a San Salvador (Saint-Sauveur).
Estamos hablando, por tanto, del siglo I d.C.

El obispado de Aix nace al menos en el siglo
V y en fechas alrededor del año 500 se construye en este
solar una basílica cristiana y un baptisterio. Esta iglesia
paleocristiana sería destruida durante las invasiones musulmanas
de los siglos VIII y IX.

A comienzos del siglo XII se volverá
a reconstruir adquiriendo las formas del románico. De esta
época queda la nave lateral sur dedicada a Santa María.

Durante el período gótico, la
ciudad se convierte en la capital de la Provenza, iniciándose
una nueva campaña que serviría para construir una
nueva nave adosada al costado norte de la románica (en
la actualidad es la central) y, una vez finalizada, rematar la
obra con una gran fachada occidental materializada entre 1476
y 1513.

Más tarde se produjeron transformaciones
en el siglo XVIII en estilo barroco como la adición de
una tercera nave en el lado norte.

La catedral de Saint-Sauveur d'Aix-en-Provence
fue catalogada como Monumento Histórico de Francia en 1840.

Arquitectura
Iglesia
La catedral de Aix-en-Provence tal y
como ha llegado a nosotros tras las construcciones, adiciones
y reconstrucciones de varios siglos es un edificio complejo por
la adición de naves en tres periodos distintos, además
de contener elementos dispersos que abarcan casi 2.000 años
desde época romana hasta nuestros días.

Sus dimensiones son de 70 metros de largo por
46 metros de ancho. Esta gran anchura se debe a la mencionada
adición sucesiva de naves en diferentes periodos. Su elevación
es de 20 metros bajo las clave de las bóvedas góticas.

Tiene una planta basilical muy heterogénea
porque, como ya indicamos, cada una de las tres naves se edificó
en campañas distintas y adosadas a las anteriores. La nave
principal, que es la gótica, tiene bóvedas de crucería.
El ábside de dicha nave era poligonal pero posteriormente
se abrieron capillas en sus muros orientales.
Exterior
La fachada de la nave sur románica tiene
una pequeña puerta también románica con inspiración
evidente de un arco de triunfo romano. Tiene dos columnas de fustes
estriados que sujetan una amplia imposta a modo de entablamento
y una sola arquivolta de medio punto que cobija un tímpano
y un dintel lisos. A los lados, enmarcan la estructura otras dos
columnas de fustes acanalados y capiteles corintios.

La fachada occidental gótica se construyó
entre finales del siglo XV y comienzos del XVI en estilo gótico
flamígero. La Revolución Francesa se cebó
en el conjunto escultórico que conformaba esta portada.
Sólo las siete figuras superiores se salvaron y son originales.
Las demás son copias que datan del siglo XIX.

La fachada de la catedral de Aix-en-Provence
no cuenta con dos torres-campanario (fachada armónica)
sino sólo una edificada junto a la esquina noroeste entre
1411 y 1430. Mide 64 metros de altura.

Sin duda, uno de los tesoros de la catedral
de Aix-en-Provence es el conjunto de puertas de madera de nogal.
Fueron talladas por los hermanos Raymond y Jean Bolhit, de Aix,
así como por el escultor Jean Guiramand en la primera década
del siglo XVI. Tienen un marco cuajado de guirnaldas que rodean
un total de doce figuras de santas, además de los profetas
Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. Todos ellos
se encuentran bajo doseles flamígeros delicadamente tallados.

En la Capilla de los Santos Cosme y Damián,
obra del siglo XVI, hay un pequeño museo lapidario. Su
obra de arte más importante es el sarcófago paleocristiano
de San Mitre con la representación de la Traditio Legis.
También aparecen allí otros elementos, como dos
leones de mármol procedentes de la tumba de Hubert de Vins,
columnas con capiteles de mármol, etc.

También hay que reseñar que en
la actual nave norte existe un altar fechado en el año
1470 procedente del Convento de los Carmelitas donado por Urbano
Aygos y esculpido por Audinet Stéphani. La iconografía
consta de una Santa Ana triple, el santo San Mauricio y Santa
Margarita con un monstruo conocido como tarasca. Este ser procede
de una leyenda en que el monstruo aterrorizaba a la población
hasta la intervención de la santa. Hay que recordar que
la conocida como Fiesta de La Tarasca en la cercana localidad
de Tarascón fue clasificada en el año 2005 como
Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Baptisterio
El Baptisterio también es una parte
importante de la catedral de Aix-en-Provence. Posiblemente date
del siglo VI d.C. aunque ha sufrido las consabidas transformaciones
a lo largo de los siglos.

Es de forma octogonal, polígono que
forman las ocho columnas interiores que son romanas reutilizadas
de granito y mármol.

Durante la segunda mitad del siglo XI se llevaron
a cabo reformas en este primitivo baptisterio. En el siglo XVI
se construyó la cúpula actual renacentista.

Como consecuencia de la superposición
de edificios a lo largo de siglos, en este baptisterio afloran
algunos pequeños espacios de mosaicos paleocristianos en
el suelo del siglo VI.
Igualmente en las paredes pueden ver algunos restos
pictóricos pertenecientes al siglo XIV dentro del estilo
gótico lineal.

Claustro
Una de las más importantes joyas del
conjunto catedralicio es el claustro románico. Su construcción
data de finales del siglo XII (alrededor de 1190) y se ubica al
sur de la iglesia y al este del baptisterio.

De planta cuadrangular, tiene la particularidad
de que sus pandas no se cubren con bóvedas pétreas
sino con techos de madera.

Dichas pandas se abren al patio central mediante
parejas de columnas pareadas de fustes troncocónicos (algunos
de sección poligonal) mientras que los cuatro pilares de
los ángulos están decorados con paneles tallados
con los símbolos del Tetramorfos. También hay un
relieve dedicado a San Pedro.

Muchos de los capiteles son vegetales de distinta
y fina escultura, pero son también numerosos los historiados
con pasajes bíblicos.

En una de las esquinas, el grupo de cuatro
columnas geminadas tienen la particularidad de que cada uno de
los fustes se contonea para llegar al capitel contiguo. Recuerda
a las columnas torsas de Silos, El Burgo de Osma o San Pedro de
la Rúa de Estella, pero en el caso que nos ocupa llama
la atención la forma curva de esculpir los cuatro fustes.
