La ciudad romana amurallada de Arelate era
de gran importancia en la provincia Gallia Narbonensis gracias
a la riqueza generada por su actividad comercial. Contaba con
edificios públicos como teatro, anfiteatro y circo.

La antigua Catedral de Arlés
La iglesia de Saint-Trophime de Arlés
fue catedral durante muchos siglos puesto que desde muy pronto
la ciudad albergó una comunidad cristiana y se sabe que
fue sede episcopal desde el año 254 d.C. Pero en la actualidad
cumple funciones meramente parroquiales.
Aunque hubo templos catedralicios paleocristianos
y altomedievales anteriores en Arlés, la iglesia actual
es un templo esencialmente medieval (románico y gótico)
probablemente construido sobre estructuras de algún edificio
romano y una basílica consagrada a San Esteban.

A grosso modo podemos decir que la antigua
catedral de Arlés es un templo con un cuerpo de
naves y fachada de estilo románico del siglo XII unido
a una cabecera gótica del XV. Indudablemente, constituye
una de las obras de arte más importantes de La Provenza
que además es punto de parada para los peregrinos de El
Camino de Arlés, también conocido como Vía
Tolosana que se dirigen a Santiago de Compostela.

La antigua catedral de de Saint-Trophime está
situada al norte de la ciudad episcopal, que se abre a la Place
de la République. No está muy lejos del teatro y
del anfiteatro romanos, lo que permite a los turistas visitar
estos monumentos que son los principales alicientes de la ciudad.
Hay que recordar que Arlés está declarada Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO, dentro del Sitio "Monumentos
romanos y románicos de Arlés".

Saint-Trophime de Arlés fue construida
en varias fases y la mayor parte del monumento que vemos hoy data
del siglo XII, época en la que su fachada, inicialmente
sobria, fue realzada con su magnífica estatuaria románica.

La construcción comenzó alrededor
del año 1100. El traslado de las reliquias de San Trófimo
a la nueva catedral que seguía teniendo la advocación
de San Esteban tuvo lugar en 1152. A partir de aquellas fechas
perdería la primitiva advocación en beneficio de
Saint-Trophime.

Durante el siglo XV se suprimieron los tres
ábsides románicos para construir una nueva cabecera
gótica formada por una capilla mayor, una girola y varias
capillas radiales.
A finales del siglo XVII, se emprendieron obras
nuevas como la construcción de balcones con balaustres
en los extremos del crucero y grandes cubiertas de cristal. Se
añadieron a la fachada dos nuevas puertas laterales con
frontón triangular.
Durante la Revolución Francesa, la iglesia
fue transformada en Templo de la Razón, por lo que la mayor
parte del arte mueble se perdió irremisiblemente. Poco
después, en 1801, Arlés perdió el arzobispado
que se trasladó a Aix-en-Provence, por lo que Saint-Trophime
fue convertida en parroquia para reemplazar la en desuso Notre-Dame-la-Principale
(iglesia de Sainte-Anne).

En 1882 fue elevada a la condición de
basílica menor por el papa León XIII. A finales
del siglo XIX, el arquitecto jefe de monumentos históricos,
Henri Révoil, se encargó de suprimir las estructuras
y añadidos modernos para devolver la iglesia a su origen
medieval. En 1981 fue clasificada como Patrimonio Mundial por
la UNESCO.

Por aquellas fechas se puso en marcha la operación
de restauración de la fachada occidental y su gran conjunto
escultórico que se encontraba en preocupante estado de
deterioro. Durante siete años (1988-1995), intervino un
gran número de especialistas en múltiples disciplinas
científicas de todo el mundo, reunidos para abordar de
la mejor manera posible una campaña de restauración.

Se consolidaron las estructuras arquitectónicas
y se liberó a la piedra de sus capas de suciedad mediante
técnicas avanzadas de microabrasión, realizada con
instrumentos tan finos como los de un dentista.

Arquitectura
La iglesia románica tenía primitivamente
planta de cruz latina con tres naves, más ancha la central,
de cinco tramos, transepto y cabecera formada por tres ábsides
semicirculares, siendo el central más grandes que los laterales.

Pero a mediados del siglo XV, se destruyó
la cabecera románica para sustituirla por una enorme y
profunda cabecera gótica con capilla principal de dos tramos,
girola más tres capillas radiales un tanto irregulares
puesto que las de los extremos no son simétricas.

Interior
Como ya hemos indicado anteriormente, el cuerpo
de naves es románico del siglo XII. Su nave central es
muy elevada, nada menos que a 20 metros de altura y se cubre con
una bóveda de medio cañón apuntado con arcos
fajones doblados y también ligeramente apuntados. Al ser
más alta que la laterales se pudo abrir un ventana en cada
tramo para su iluminación directa.

Los apoyos son pilares de cuatro esquinas que
sólo tienen columnas adosadas en el último nivel,
bajo los arranques de los fajones. En general, el aspecto que
ofrecen las naves románicas es de gran sobriedad.

Encima del cuadrado del crucero hay una cúpula
sobre extrañas trompas que sostiene la torre campanario.
La cabecera gótica tiene una capilla
mayor poligonal cubierta por crucería. Cada tramo de la
girola lleva crucería con terceletes.

Exterior
El campanario construido sobre el crucero tiene
cuatro cuerpos superpuestos de troneras siendo de menor superficie
a medida que se elevaban. Tienen decoración lombarda a
base de arquillos y lesenas.
Lo más importante de la antigua catedral
de Saint-Trophime de Arlés es, obviamente, su fachada occidental.
Está organizada como un arco de triunfo romano y su iconografía
se basa en el Juicio Final y en el Ciclo de la Natividad d Cristo.

La puerta de ingreso se abre en un grueso arimez
finalizado en forma triangular a modo de un frontón de
un templo clásico. Tiene arquivoltas de medio punto abocinadas
y en el interior hay una pequeña bovedilla de medio cañón
decorada con una gran cantidad de ángeles en el intradós.

Esta estructura cobija el tímpano presidido
por un Cristo en Majestad dentro de una mandorla, rodeado por
el Tetramorfos.

Debajo del tímpano hay un dintel con
un apostolado. Dicho dintel se imposta en un friso que recorre
todo el arimez a su altura. En él se encuentran representados
dos grupos: el de los bienaventurados a un lado y el de los condenados
al otro.

El dintel está sujeto por sus respectivas
mochetas y por un mainel en forma de columna. También se
forma un friso muy ancho con numerosos pasajes bíblicos.
En uno de los laterales del arimez se representó el Pecado
Original.

Sin embargo, el gran protagonista de la iconografía
de esta puerta románica de Arlés, además
de la Parusía y el Juicio Final, es el Ciclo de la Natividad.

De modo que quedan representados minuciosamente
los pasajes evangélicos de la Anunciación, el sueño
de San José, la Natividad de Jesús, el Viaje y Adoración
de los Magos, la entrevista de los Reyes Magos ante Herodes, El
sueño de los Magos, la Matanza de los Inocentes y la Huida
a Egipto.


Las estructuras laterales tienen bajo ellas
tres parejas de columnas exentas con fustes de piedra gris y forma
troncopiramidal o prismática.

Debajo de las basas de estas columnas hay bloques
pétreos esculpidos con representaciones de los pasajes
veterotestamentarios de Sansón y Dalila, Sansón
desquijarando al león de Timná y Daniel en el foso
de los leones.

Detrás de las citadas columnas, en los
frentes de la portada, se encastraron relieves de santos (la mayor
parte de ellos apóstoles). A la izquierda: San Bartolomé,
Santiago, San Trófimo, San Juan Evangelista y San Pedro.
A la derecha: San Felipe, Santiago el Menor, San Esteban, San
Andrés y San Pablo.

En la calle interior del lado derecho se omitió
la colocación apóstoles y se representó la
lapidación de San Esteban y consiguiente elevación
de su alma hasta el Cielo donde le espera Cristo bendiciendo.
Hay que recordar que la primera advocación de la catedral
de Arlés, antes que la de San Trófimo, fue la de
San Esteban.

Junto al umbral de la puerta hay leones mirando
hacia el interior de la entrada.
Claustro
El claustro de la antigua catedral es otro
de los grandes alicientes de la visita a Arlés Fue construido
durante la Baja Edad Media para la comunidad de canónigos
del cabildo catedralicio de Saint-Trophime.

La primera fase de los trabajos se inició
poco después de la mitad del siglo XII y se finalizó
aproximadamente en 1220. Durante este periodo románico
se construyeron las pandas norte y este cuya comunicación
con el patio se realiza mediante arcos de medio punto sobre columnas
pareadas cuyos capiteles están esculpidos bellamente con
numerosos pasajes bíblicos.
Algunos de estos pasajes pertenecen al Antiguo Testamento
como el Ciclo de Abraham, la Burra de Balaam, etc.

No obstante, la mayoría de los capiteles de
las pandas románicas se ocupan de hechos de los Evangelios.
Como sucede en la portada monumental exterior, el ciclo más
pormenorizadamente representado es el de la Natividad de Jesús.

También son muy importantes los relieves
de las pilares de esquina donde se representaron a San Pedro,
San Juan Evangelista, la Resurrección y San Trófimo
en uno de ellos y San Esteban, San Pablo y la Ascensión
en el otro.

Después de esta primera campaña,
las obras del claustro de la catedral de Arlés cesaron
abruptamente porque la ciudad entró en una cierta atonía
al marcharse de Arlés los condes de Provenza y la autoridad
eclesiástica. Además, el siglo XIV, como en toda
Europa, estuvo marcado por las calamidades, entre ellas la terrible
Peste Negra que diezmó gravemente la población.
Habrá que esperar, entonces, a finales
de ese siglo XIV (entre los años 1380 y 1390) para que
se inicien las obras y se finalice el claustro cuando se construyeron
las pandas sur y oeste. En ellas los arcos son ya apuntados y
de mayor altura y la estética de los capiteles totalmente
gótica.

Hay representaciones de uno de los milagros de San
Trófimo, además de temas como Pentecostés
o la Coronación de María.
