Guía de la Catedral de Carcassonne, Francia
Introducción
La
catedral de Saint-Michel de la ciudad histórica de Carcassonne
(Occitania, Francia) es de estilo gótico y data en el siglo
XIII aunque ha sufrido, como luego veremos, numerosas transformaciones.
Está clasificada como Monumento Histórico
de Francia desde 1886, y es propiedad del estado francés
desde la Revolución. Fue mandada construir por Luis IX
de Francia en el año 1247, si bien las obras se iniciaron
previsiblemente años después, prolongándose
las obras hasta finales de dicha centuria.

Saint-Michel fue construida por sus propios
feligreses; quizás esa sea la razón por la que no
es un edificio inspirado en el estilo gótico de Île-de-France,
como sí lo es la iglesia de Saint-Nazaire, ubicada en la
ciudadela de Carcassonne.

Historia y arquitectura
Sus características principales son
una nave única, ancha y alta, y una cubierta con arcos
(enmascarados por bóvedas ligeras en época moderna).
Este modelo está especialmente extendido en la región
de Languedoc-Audois, con varios ejemplos.

Con dieciocho metros de ancho, la catedral
de Carcassonne es uno de los templos más grandes de su
época, cuya rápida construcción da muestras
del desarrollo de las órdenes mendicantes de dominicos
y franciscanos que, apoyándose en la población,
multiplicaron el número de fundaciones y construcciones,
sobre todo en la segunda mitad del siglo XIII.

La construcción de la iglesia de Saint-Michel
se inició probablemente en el año 1262. Sin embargo,
la basílica no se construyó de una sola vez y debemos
suponer que la primitiva construcción sería de menores
dimensiones que la actual, siendo ampliada a partir del 1283 hasta
sus espacios actuales. Así, las dos crujías occidentales
y la fachada debieron de añadirse en una segunda fase,
así como las capillas, que según algunos estudios
podrían haberse añadido posteriormente.

Estas capillas, que estaban destinadas a devociones
privadas, eran construidas por los propios patrocinadores y eran
realizadas al ritmo de las diferentes iniciativas constructivas.
Este es el caso de la capilla de los Tejedores, consagrada en
el año 1380, casi una centuria después de la construcción
de la basílica.

Fachada occidental
La fachada occidental está protagonizado
por un gran rosetón de hechuras góticas, sobre una
puerta bastante humilde de arcos escarzanos, que se ve muy reconstruida
por un arco ojival que hay justo encima.

En la esquina noroeste hay un campanario que
está dividido en dos partes fundamentalmente. La base tiene
planta cuadrada mientras que el cuerpo superior la tiene octogonal
y está abierto por huecos para las campanas bíforos
y con tracerías. Al parecer está torre campanario
no se llegó a terminar, puesto que probablemente se habría
proyectado algún cuerpo más y una aguja o flecha.

Según un registro de fábrica
conservado, se encargaron tres campanas en el siglo XV (entre
los años 1417 y 1419), si bien se desconoce si llegaron
a realizarse.
Cabecera y nave
La única parte abovedada originalmente
de la catedral es el ábside, que consta de un tramo corto,
recto y cubierto con bóveda de crucería, seguido
de una bóveda de ocho compartimentos sobre el ábside
poligonal, con cinco ventanas muy rasgadas en el centro.

El ábside tenía vidrieras, pero
sólo se restauraron algunos fragmentos durante las restauraciones
acaecidas durante el siglo XIX.

Las dos claves de esta cabecera son originales
de época gótica. Se representan en ellas a San Miguel
alanceando al dragón y un Agnus Dei con la cruz y un estandarte,
emblemas de la parroquia y de la ciudad.

Los nervios de las bóvedas reposan sobre
columnas, interrumpidas a cinco metros del suelo, reposando sobre
basas esculpidas, que fueron reconstruidas en el año 1851.

En 1355, el Príncipe Negro y sus tropas
asolaron e incendiaron la bastida de Carcassonne, ya dañada
por la peste, tardando años en recuperarse. El edificio
religioso sufrió grandes destrozos durante el incendio.

La reconstrucción y modernización
de las defensas de la ciudadela llevó a la reducción
del perímetro, por lo que el flanco sur de la iglesia de
Saint-Michel quedó incorporado a la nueva muralla de la
ciudad, provocando algunas alteraciones en la estructura del edificio.

A lo largo de su reconstrucción, se
incorporó una torre cilíndrica en el ábside
y se añadieron fosos alrededor del edificio. Esta imagen
no cambió mucho hasta el siglo XIX, cuando se adaptó
de nuevo la construcción al pasar a ser sede episcopal
en el año 1803, privilegio del que gozaba anteriormente
la basílica de Saint-Nazaire.

La Virgen de Rominguière
De todo el arte mueble de la catedral de Carcassonne,
sin duda, la obra más importante es la talla gótica
conocida como la Virgen de Rominguière. La historia de
esta estatua es única, ya que pertenecía a la iglesia
de la ciudad de Carcassonne destruida durante las guerras de Religión
y que quedó enterrado bajo sus escombros alrededor de dos
siglos, antes de ser redescubierta en 1770. Es una elegante estatua
gótica, que Michèle Pradalier atribuye a un taller
Carcassonne del siglo XIV y esculpida para formar parte de un
parteluz de una portada de la iglesia.

La conversión de Saint-Michel en nueva
catedral
La nueva diócesis de Carcassonne fue
creada en el año 1801 después de los acontecimientos
de la Revolución Francesa, consagrándose por el
nuevo obispo al año siguiente y tomando posesión
de la sede en 1803, cuando se estableció como sede catedralicia
la iglesia de Saint-Michel.

En tiempos pasados lo había sido la
basílica de Saint-Nazaire ubicada en la ciudadela. Está
decisión de situar su sede en Saint-Michel, en la "ciudad
baja o bastida' explica la decadencia del casco antiguo de la
ciudadela que perdió toda preeminencia económica
y social.

Obras y adquisiciones para adaptar Saint-Michel
en una catedral
Para adaptar a la basílica de Saint-Michel,
que era una iglesia parroquial hasta entonces, a su nueva categoría
de catedral, se aprovecharon algunos restos de la abadía
de Fontfroide, como los altares y la sillería, que se instalaron
en la nave, a la altura de los tramos orientales, rodeados por
un muro revestido de gradas para permitir al público seguir
el oficio canónico.
Se construyó también una capilla
junto a la fachada oeste, de estilo neogótico tosco empleada
como para el enterramiento de los nuevos obispos de la decimonovena
centuria. En ella hallamos un importante grupo escultórico
tallado en el siglo XVIII en la abadía cisterciense de
Fontfroide, para emplearla en el altar mayor de su iglesia abacial.
En el grupo la posición central corresponde a la imagen
de la Virgen con el Niño, a tamaño casi natural,
flanqueada por otras dos estatuas que representan a San Benito
de Nursia y San Bernardo de Claraval, obviamente asociados con
el monaquismo benedictino y su reforma del XI.

También en estos momentos se modifica
el coro. Las paredes del coro y las tribunas fueron demolidas
en 1834, diseñándose altares y retablos de estilo
neoclásico (obra muy criticada) para el santuario principal
y para las cuatro capillas de la nave que la remodelación
del coro había despejado. Sin embargo, un incendio del
coro en 1849 fue el acontecimiento que provocó realmente
la importante transformación en el siglo XIX. Se procedió
entonces a la restauración del ábside. En el altar
hay un grupo escultórico con un tabernáculo, los
cuatro símbolos del Tetramorfos y dos ángeles adoradores,
arrodillados.

Las obras de Viollet-le-Duc
El proyecto fue corregido por Viollet-le-Duc
en 1851 y confiado a carpinteros locales y a Perrin. A partir
de ese momento será Viollet-le-Duc quien se encargue de
las nuevas modificaciones entre 1856 y 1869, siendo también
el encargado de la restauración de la ciudadela de Carcassonne.

La intervención de Viollet-le-Duc en
Saint-Michel tenía como objetivo dotar al edificio de toda
su eficacia técnica para poder mantenerlo más fácilmente
en el futuro. Así, sus propuestas en muchos casos fueron
demasiado modernas, si bien están "ocultas" bajo
una referencia medievalista en un intento de dotar al edificio
de ese espíritu medieval de la construcción original.

Una de las muchas intervenciones de Viollet-le-Duc
en esta catedral de Carcassonne es la construcción de un
sistema de gárgolas que permitiera la evacuación
de agua recogida en las sobrecubiertas del templo. Siguiendo la
tradición medieval que había observado bien, dio
a estas gárgolas la forma de criaturas, animales, monstruos,
bestias fabulosas, personajes deformes, etc.

Pinturas de Jacques Gamelin
En la catedral de Saint-Michel se conservan
algunas pinturas de Jacques Gamelin realizadas entre los años
1777 y 1785. Destacamos algunas de ellas. En primer lugar, de
la serie encargada por los "Los Pénitents Noirs de
Carcasona" (trece cuadros sobre el tema de la Cruz realizados
entre los años 1777 y 1781), se conservan cuatro en Saint-Michel.
De la capilla de los Penintentes Blancos de Narbona proceden otras
dos grandes composiciones (2,10 m de alto por 3,80 m de ancho).
El primero, la Adoración de los Pastores, fechada en 1783;
el segundo, Jesús expulsando a los mercaderes del Templo,
aunque carece de fecha, parece que fue realizado en 1784.

Durante la revolución las obras sufrieron
diferentes suertes, no siendo hasta la creación en 1963
del Tesoro de la catedral cuando se pusieron en valor y se restauraron
las obras de este pintor.
Casa del Tesoro
Precisamente, no podemos acabar este texto
sobre la catedral de Saint-Michel sin mencionar un edificio que
se sitúa junto a ella. Una casa de apariencia burguesa,
que alberga la sacristía.
En el primer piso encontramos el denominado
"Trésor" de la Catedral, donde el inspector de
Monumentos Históricos Pierre-Marie Auzas reorganizó
la museografía de la platería religiosa, ornamentos
antiguos y muebles.
Las colecciones de esta "casa del tesoro"
muestran una importante colección datada entre la Baja
Edad Media y el siglo XIX. Cuenta con algunas piezas excepcionales
de los obispos de la ciudad y guarda un fragmento del "Santo
Sudario", es decir, del tejido que habría envuelto
el cuerpo de Cristo en su tumba. En este caso, el fragmento conservado
se atribuye a la parte de la cabeza, recibiendo el nombre de "Saint
Cabouin". Si bien su origen es discutido, se dice que procede
de Palestina y que habría llegado a finales del siglo XIII.
Sin embargo, estudios modernos han datado el uso de esta pieza
textil en el siglo XIV, mucho después de la muerte de Cristo.