Guía de la Colegiata de Santa María
del Campo, A Coruña
Introducción
La
Colegiata de Santa María del Campo de la capital
coruñesa es, junto a la parroquia de Santiago, el monumento
medieval más importante de la ciudad de A Coruña.
Se encuentra ubicada en el casco antiguo de
la ciudad (ciudad vieja), a unos cientos de metros al este de
la famosa Plaza de María Pita. Se piensa que la denominación
"del Campo" es debida a que cuando se edificó
el lugar elegido estaba fuera de las murallas. Se cree que antes
pudo ser conocida como Santa María del Portal. Fue la antigua
iglesia de los gremios de marineros y comerciantes.

Obtuvo el privilegio de parroquia en 1256, otorgado
por el monarca Alfonso X el Sabio. En el siglo XV (1441) pasó
a tener la dignidad de colegiata por bula papal a instancias del
arzobispo de Santiago de Compostela, título que fue confirmado
por el Papa Eugenio IV en abril de 1443.
En 1931 Santa María del Campo fue declarada
Monumento Nacional. Pocos años después, en 1945,
dada la inestabilidad de la estructura -probablemente por el excesivo
peso de las bóvedas de medio cañón en relación
a los soportes- que amenazaba ruina, hubo de desmontarse completamente
y reconstruirla con nuevos refuerzos. En 1980 gozó de una
nueva restauración.

En la actualidad el imafronte se
encuentra frente a una encantadora placita de gran pintoresquismo
presidida por un crucero.

Arquitectura
El principal problema para abordar la historia
y las características arquitectónicas y artísticas
de este monumento es que ha sufrido diversas e importantes modificaciones
entre los siglos XII y XX. Además, dado el proceso arcaizante
por el cual la arquitectura bajomedieval gallega se mantuvo firme
en las formas de tradición románica, siempre es
aventurado fechar estructuras que pueden estar construidas -no
es exageración - dentro de un intervalo posible de trescientos
años de diferencia.

En efecto, han sido numerosos los estudiosos que
han intentado adivinar el proceso constructivo de Santa María
del Campo como Bernárdez, Vedia y Gossens, Street, Ángel
del Castillo, Constela Costa, González Garcés, Bango
Torviso, Barreiro Fernández, Cornide Saavedra, Murguía,
Martínez Salazar, Caamaño Martínez, Soraluce
y Barral Rivadulla.

Actualmente, la colegiata de Santa María del
Campo consta de un cuerpo medieval de tres naves de cinco tramos,
sin transepto (planta basilical). La cabecera no es tripartita
como podríamos imaginar por el número de naves.
De modo que las laterales terminan en muro plano y sólo
la nave central desemboca en un presbiterio rectangular unido
a un ábside de planta semicircular. La dirección
de dicha cabecera se desvía claramente unos cuantos grados
hacia el norte en relación a las naves. Por desgracia entre
los siglos XVI y XVII se añadieron dos estancias a los
lados de la cabecera, una sacristía y la Capilla de la
Estrella. En el siglo XIX (año de 1879) se amplió
el cuerpo de naves con tres nuevos y largos tramos hacia poniente.

El templo actualmente conserva sus tres puertas originales,
si bien la occidental fue removida de su lugar primigenio.
Aunque son muchas las hipótesis sobre el proceso
constructivo y transformaciones en época medieval, se pueden
clasificar en dos posibles:
Exterior
Cabecera
El ábside semicilíndrico está
construido con sillería granítica. Tiene dos columnas
entregas que dividen el muro en tres paños verticales,
abriéndose una aspillera de iluminación en cada
uno de ellos. En el muro del testero de la nave, encima del arco
triunfal se abre un rosetón.

Puertas y muros laterales
Las puertas, como ya habíamos adelantado son
tres. La del costado meridional se considera la más antigua
de todas. Las arquivoltas son de medio punto con ligero peralte
y combinan los habituales baquetones y escocias con hojas que
podrían corresponder a diversas plantas: acantos, palmeras
o flores de aro. Se apoyan sobre dos parejas de columnas con capiteles
historiados.

El tímpano tiene también un relieve
bastante confuso iconográficamente, con cinco personajes,
siendo el central -como suele suceder por la subordinación
de la escultura al marco arquitectónico- bastante más
grande que el resto. Va vestido este con una túnica con
capucha y lleva un bastón o bordón. Hay autores
que piensan que puede tratarse del apóstol Santiago. Para
otros podría ser San Antón. Este tímpano
es soportado por mochetas que llevan ángeles de lejana
influencia mateana.

La puerta del muro septentrional es de formas similares
aunque con menor decoración en las arquivoltas. De nuevo
nos encontramos con un tímpano esculpido cuya iconografía
si parece más fácil de interpretar en relación
al martirio de Santa Catalina de Alejandría.

Aparece la santa en actitud orante. A los lados hay
cuatro ruedas con clavos que son los instrumentos de su martirio.
Hay otros personajes enfrente que podrían ser el emperador
Maximiano y el demonio que le está inspirando la ejecución.
Además hay un ángel, que detiene el tormento rompiendo
las ruedas, una paloma que es el animal que alimenta durante su
cautiverio y una flor de lis, símbolo de su virginidad.

Los muros laterales sur y norte que pertenecen a
la construcción medieval tienen grandes arcos ciegos de
descarga sobre pilastras. Dichos muros se extienden a poniente
por los citados tres tramos ampliados en el siglo XIX, con formas
neorrománicas como, por ejemplo, sus dos pisos de ventanales.
Fachada occidental
La fachada oeste es la más bella, aunque hay
que advertir que es parcialmente del siglo XIX porque se habían
ampliado los cinco tramos de las naves. Afortunadamente se conservaron
las piezas que conformaban la puerta y se recolocaron.

Sus arquivoltas son de medio punto con baquetones,
escocias y series de hojas de acanto y se prolongan hasta el suelo
mediante tres pares de columnas. La arquivolta interior tiene
figuras radiales con Jesús en la clave. A sus lados hay
tres apóstoles: Pedro, Juan y quizás Santiago. El
resto son figuras antropomorfas aladas, coronadas y portando filacterias
que podrían ser ángeles, parte de los 24 ancianos
del Apocalipsis o profetas.

El tímpano se centra en el pasaje neotestamentario
(concretamente del Ciclo de la Natividad) de la Adoración
de los Reyes Magos ante la Virgen María y el Niño,
con San José detrás. En los extremos aparecen dos
estructuras arquitectónicas que, seguramente, representan
las ciudades de Jerusalén y Belén.

Encima hay un rosetón del siglo XIV.

Interior
En el interior de la Colegiata de Santa María
del Campo, el ábside tiene en su hemiciclo las tres ventanas
ya mencionadas en el apartado anterior. La bóveda que cubre
su espacio es de horno o cuarto de esfera. El presbiterio, por
su parte, es básicamente de medio cañón pero
simula la crucería sexpartita al haberse construido debajo
un fajón y dos arcos diagonales. Estos arcos son posteriores
a la construcción de la bóveda y se añadiría
en una fecha imprecisa entre el siglo XIII y según Barral
del siglo XVI.

Las tres naves se separan mediante arcos formeros
que apoyan en pilares de sección cuadrada con una semicolumna
en cada cara. La nave central se aboveda con medio cañón
con arcos fajones que se aprecia muy renovada en el trabajo de
consolidación del siglo XX.
Las naves laterales no se han librado tampoco de
importantes modificaciones. Actualmente se cubre también
con bóvedas de medio cañón claramente sobreelevadas
en época posterior a su origen, haciendo que las bóvedas
de las tres naves compartan altura. Los muros verticales que permiten
esta sobreelevación se aligeraron mediante grandes vanos
rematados en medio punto, que algún autor ha comparado
-por su aspecto- a una tribuna.

La inmensa mayoría de los capiteles de las
columnas estructurales del interior de la Colegiata de Santa María
del Campo son vegetales, salvo cuatro donde se representa los
siguientes temas: