Catedral
de Getafe
La
catedral de La Magdalena de Getafe es la menos conocida de Madrid
y la más modesta desde el punto de vista arquitectónico.
Tiene su precedente
en un templo mudéjar del siglo XIV del que se conserva la
alta torre campanario, aunque también adiciones y renovaciones
en los cuerpos altos de la misma.
Este templo mudéjar
que debió tener una nave y ábside semicircular, quedó
pequeño por el aumento demográfico de Getafe y en
el siglo XVI (1549) decidió derribarse para edificar una
nueva iglesia más espaciosa.
Fue Alonso de Covarrubias
el arquitecto que inició esta fase de las obras que continuaron
durante dos siglos (hasta 1770), habiéndose derruido parcialmente
en 1632, por lo malos materiales empleados por Bartolomé
de Barreda a comienzos del siglo XVII.
Este templo fue elevado
a categoría de catedral en 1991 al constituirse la Diócesis
de Getafe
La Catedral de Getafe es
un templo de tres naves de tres tramos, crucero no acusado en planta
y un solo ábside poligonal con bóveda de crucería
Si la cabecera es de tradición
tardogótica las naves presentan trazas renacentistas por
las columnas dóricas
La fachada principal (muro occidental) tiene una puerta barroca
flanqueada por la torre mudéjar citada y por parte de otra
que fue iniciada en el siglo XVII para armonizar y hacer simétrico
el conjunto. Sin embargo, esta torre quedó inacabada, dándosele
un remate ondulado.
Une elemento destacable
de la Catedral de Getafe es el Retablo Mayor barroco de Alonso Carbonel,
realizado entre 1612 y 1618. Tiene siete calles verticales y tres
cuerpos horizontales, alcanzando los 13 metros de altura.
