Próximos cursos presenciales

Crónica e imágenes del Viaje Guiado: El color de las Iglesias Bizantinas en Ática, Beocia y Peloponeso (Grecia). Del 30 de marzo al 6 de abril de 2025



All rights reserved. The contents of: "STORY OF GUIDED TRAVEL: COLOURS IN BYZANTINE CHURCHES OF GREECE" are property of © Arteguias.com


Todos los derechos reservados.
Los contenidos de "CRÓNICA E IMÁGENES DEL VIAJE GUIADO: EL COLOR DE LAS IGLESIAS BIZANTINAS EN ÁTICA, BEOCIA Y PELOPONESO (GRECIA). DEL 30 DE MARZO AL 6 DE ABRIL DE 2025" son propiedad de © Arteguias.com

Crónica e imágenes del Viaje Guiado: El color de las Iglesias Bizantinas en Ática, Beocia y Peloponeso (Grecia). Del 30 de marzo al 6 de abril de 2025

Entre el 30 de marzo y el 6 de abril tuvo lugar la primera edición del esperadísimo Viaje Guiado ARTEGUIAS "El Color de las Iglesias Bizantinas en Ática, Beocia y Peloponeso, Patrimonio de la Humanidad", un completo recorrido por el legado arquitectónico del grandioso Imperio Bizantino a lo largo de la Grecia meridional.

Los frescos postbizantinos de Deokolou

El domingo bien temprano nos encontramos en el Aeropuerto Madrid-Barajas con destino Atenas, donde nos recogió nuestro autobús privado para iniciar la ruta.

Mosaico de la Anástasis de Osios Loukas

Tras una breve parada para contemplar el impresionante Canal de Corinto, llegamos a la pequeña localidad de Agia Triada, cuyo principal monumento es su encantadora iglesia del siglo XII de Koimisi Theotokos, que nos sirvió de ejemplo modélico para entender los principios básicos de la arquitectura bizantina.

Foto ante la iglesia bizantina de Agia Triada

Tras una pausa para un café en una concurrida pastelería de la zona, pusimos rumbo al céntrico hotel de Esparta, que sería nuestra sede durante los próximos cuatro días para cenar y descansar de tan largo viaje.

El lunes por la mañana nos acercamos al pueblo de Skala para contemplar su iglesia de Agios Georgios, un humilde pero sereno templo, muy querido por sus vecinos.

Posando ante la iglesia de Skala (siglo X)

Desde aquí continuamos hacia el bonito pueblo de Monemvasía, una ciudadela medieval erigida sobre un peñón que domina toda la costa del Egeo. Pasemos tranquilamente por sus pintorescas calles y disfrutamos de la gastronomía local en un bonito restaurante con vistas al mar.

Lunes por la tarde: Agios Athanasios de Geraki

La jornada de la tarde la dedicamos por completo a Geraki, un pueblo que alberga numerosas iglesias bizantinas, muchas de las cuales conservan sus pinturas murales. Nosotros nos centramos en algunas de las más importantes: Agios Atanasios, Agios Sozon, la pequeña Evangelistria, y especialmente, Agios Ioannis Chrysostomos, cubierta por completo por un bellísimo ciclo mariano datado en el siglo XIV, que nos sumergió de lleno en el color de estos templos.

Las espectaculares pinturas medievales de la iglesia de  Agios Ioannis Chrysostomos de Geraki

Finalizamos el día con un café en los bares de la plaza mayor antes de regresar a nuestro hotel de Esparta.

El martes nos dirigimos a la remota península de Mani, bordeando la azulada costa mediterránea para llegar hasta el monasterio de Dekoulou, ubicado en el idílico pueblo de Itilo. Es este uno de los monumentos posbizantinos más destacados de la región por su riqueza tanto histórica, pues en él se acordó la revolución contra los turcos, como artística: desde su delicado iconostasio tallado en madera hasta su célebre zodiaco cristológico.

Zodiaco del monasterio de Dekoulou

De camino a nuestra siguiente visita, paramos en una agradable terraza soleada a desayunar y coger fuerzas para ascender las empinadas cuestas de Kastania.

Se trata de un pueblecito de montaña que acoge un total de 10 iglesias, de las cuales nosotros visitamos tres. Empezamos por la encantadora Agios Ioannis, tan pequeña y coqueta que parece una maqueta. Con paciencia, fuimos subiendo hasta la renombrada iglesia de Agios Petros, datada en el siglo XII y recientemente galardonada con el premio Europa Nostra por su dedicada restauración. Nos detuvimos un buen rato en ella, analizando cuidadosamente su ciclo pictórico del dodekaorton. Finalmente, bajamos hasta Agios Nikolaos, una de nuestras favoritas por lo naif de sus pinturas.

En la iglesia de Agios Petros de Kastania (Siglo XII)

Llegada la hora de la comida, nos acercamos a la bonita localidad costera de Stoupa, donde disfrutamos de una deliciosa parrillada de marisco fresco frente al mar.

Al acabar, nos encaminamos hacia Esparta, que se encontraba a cierta distancia. Cuando llegamos al hotel, muchos aprovechamos para dar una vuelta por esta mítica ciudad antes de reunirnos para cenar.

Iniciamos el miércoles visitando el monasterio de Tessarakonta, en la cercana localidad de Crisafa. Consagrado a los Santos Cuarenta Mártires, se trata de uno de los principales centros espirituales del Peloponeso, cuya iglesia presenta un sobresaliente conjunto pictórico realizado en el siglo XVII por el célebre pintor cretense Georgios Moschos. Al tratarse de un monasterio vivo, pudimos observar la rutina y la liturgia de sus monjes, que amablemente nos prepararon un rico desayuno para darnos la bienvenida. Sin duda, una experiencia muy enriquecedora.

Pinturas del nártex de Tessarakonta

A continuación, visitamos la iglesia rural de Samarinas, dedicada a la Virgen como Fuente de Vida. Ubicado en un paraje incomparable, aislado en medio de un bosque de olivos, este antiguo katholikon del siglo XI hizo las delicias de todos los fotógrafos del grupo, pues ofrecía una bellísima instantánea que conjugaba perfectamente arquitectura y naturaleza en estado puro.

Foto de familia delante de la iglesia de Samarinas

Después de una estupenda comida en el propio hotel de Esparta, nos acercamos a la ancestral ciudad de Mistras. Se trata de un conjunto monumental, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1989, que conserva importantes monumentos de los siglos XIII al XV claves para la historia helénica, como murallas, residencias palatinas de la dinastía Paleólogo y numerosas iglesias bizantinas, muchas de las cuales visitamos.

En una de las muchas iglesias visitadas en Mistras

Aunque el ascenso estuvo marcado por una fuerte lluvia, bien mereció la pena llegar hasta la joya de Pantanassa, la última iglesia aquí construida y la que mejor ha sabido conservar sus antiguos frescos.

Foto de grupo delante de Mistras con su complejo de castillo. murallas, iglesias y palacios de los siglos XIII al XV

Regresamos por última vez a Esparta para cenar y hacer las maletas, pues al día siguiente emprenderíamos el camino hacia la región de Beocia.

Dedicamos la mañana del jueves al Conjunto de Epidauro. Empezamos visitando su Museo Arqueológico, que alberga variadas piezas desde la época arcaica hasta la romana: inscripciones, instrumentos médicos, cerámicas, relieves, capiteles, estatuas y exvotos, etc.

En el Museo de Epidauro

Frente a su célebre teatro nos hicimos la mandatoria foto de grupo, y pusimos a prueba su acústica perfecta. Continuamos recorriendo el recinto hacia el Asklepeion, uno de los principales santuarios de carácter curativo de la Antigüedad, y visitamos los restos que formaban de este complejo: tholos, fuentes, gimnasios, baños, altares, templos...

Foto delante del célebre Teatro de Epidauro

A la hora de la comida, nos dirigimos a otro bonito pueblo costero, la animada Nafplio, plagada de encantadoras callejuelas, tiendecitas y flores. Pronto volvimos a la carretera, pues pasaríamos las siguientes dos noches en un lujoso hotel ubicado en el puerto de montaña de Arachova.

Explicaciones en Osious Loukas

El viernes por la mañana nos acercamos al monasterio de Osios Loukas, sin duda, el monumento más importante de toda la Grecia medieval. Perfectamente conservado, recorrimos con detenimiento todas sus estancias, empezando por la delicada cripta pintada de Santa Bárbara. Sobre ella, se erigió en el siglo X la iglesia de Panagia Theotokos, un precioso ejemplo de la arquitectura constantinopolitana. Pero sin duda, lo que más nos impresionó fueron los suntuosos mosaicos del nártex del katholikon, que bien le han valido la calificación de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En la fachada de la iglesia monacal de Osios Loukas

Al finalizar nuestra visita, dispusimos de un rato libre para deambular por el monasterio, comprar los bellísimos iconos pintados por sus monjes y degustar los cafés que muy amablemente habían preparado para nosotros.

Mosaico de Osios Loukas

Tras una fantástica comida tradicional en un restaurante de la ciudad moderna de Delfos, pasamos la tarde en el fantástico Conjunto Arqueológico homónimo. Empezamos por el interesantísimo museo, que disfrutamos enormemente pues tuvimos la oportunidad de contemplar de cerca piezas tan icónicas como la Esfinge de Naxos, los kouroi de Kleobis y Bitón, y por supuesto, el delicado Auriga de Delfos, frente al que nos tomamos una foto de familia.

Posando con el Auriga de Delfos

A continuación, nos adentramos en el Santuario, que en su tiempo fue el principal centro de poder político y espiritual de toda la Hélade. Visitamos, maravillados por la magnitud del lugar, algunas de sus estructuras más importes, como el Tesoro de los Atenienses, la fuente de Kastalia, el teatro, y por supuesto, los restos del Templo Oráculo de Apolo, sede de la insigne Pitia.

Con esto, dimos por finalizada la jornada del viernes y nos retiramos al hotel de Arachova a cenar y descansar.

El sábado por la mañana pusimos rumbo a Atenas, pues nos esperaban dos de sus principales monasterios.

Mosaico de Dafni

El primero de ellos fue el de Dafni, una exquisita fundación imperial del siglo XI, aunque muy modificado en épocas posteriores, cuya importancia histórica y coloridos mosaicos le merecieron el calificativo UNESCO en 1990.

Pantocrátor de la cúpula de Dafni

En el extremo opuesto se encuentra el monasterio de Kaisariani, ubicado en una zona boscosa bañada por limpios arroyos. Es su eclecticismo lo que le ha dado la fama, pues se trata de un antiquísimo complejo en el que encontramos estructuras de época griega, paleocristiana, medieval, e incluso postbizantina.

Maravillosas pinturas en la cabecera de la iglesia del Monasterio de Kaisariani

Tras una riquísima comida en un moderno restaurante de la zona, nuestro autobús nos dejó en la plaza de Monastiraki, en el corazón de Atenas. Cada uno aprovechó la tarde libre a su antojo: visitando museos, paseando por el centro histórico, comprando souvenirs en los bazares... Al caer la noche, nos reunimos para dirigirnos todos juntos a un nuevo hotel en las cercanías de la capital, donde celebramos una última cena familiar antes de regresar a España.

Aprovechando nuestras últimas horas en el país heleno, el domingo madrugamos para visitar la popular iglesia de Kapnikarea, ubicada en una de las arterias comerciales de Atenas. Nos llamó la atención el contraste entre este sencillo templo medieval y los modernos comercios y edificios de oficinas que lo rodean. Aquí pudimos presenciar, siempre desde el respeto, una misa ortodoxa, ofreciéndonos una nueva perspectiva de la liturgia bizantina.

Iglesia de Kapnikarea de Atenas

No muy lejos se encuentra la Pequeña Metrópoli, una controvertida construcción que resulta muy difícil de datar, ya que su exterior está completamente forrado por relieves de acarreo, que pasamos un buen rato tratando de desentrañar.

Como había salido el sol y las calles empezaban a llenarse de vida, nos sentamos a desayunar en las numerosas terrazas de la calle Evangelistria, antes de dirigirnos hacia el aeropuerto. Tras un vuelo sin complicaciones, llegamos puntualmente a Madrid. Muchas gracias a todos por acompañarnos en este viaje tan cargado de arte, esperamos veros de nuevo muy pronto.

Suscripción
 
Tiendas
 
Página Principal
 
Viajes Guiados

Acceso a cursos de arte por Internet


Comprar libros Historia Medieval

LIBROS PARA CONOCER EL CONTEXTO SOCIAL, POLÍTICO Y CULTURAL DE LA EDAD MEDIA EN ESPAÑA

Cursos Online
Viajes Guiados
Seminarios presenciales de Arte Medieval

AVISO LEGAL