El fin de semana del 9 y 10 de marzo
tuvo lugar la segunda edición del Viaje Guiado ARTEGUIAS
"Viaje al Monasterio de Cañas y al mejor Románico
de La Rioja", un recorrido por las fértiles comarcas
de la Rioja Alta, más conocidas por sus vinos D.O.C, aunque
no tanto por su excelente románico.

El sábado por la mañana
salimos bien temprano desde la madrileña Plaza de Castilla
y tras una parada técnica llegamos a la pequeña
localidad de Treviana. Aquí, gracias a los esfuerzos de
los vecinos, se abrió un Centro de Interpretación
del Románico Riojano que visitamos gustosamente.

Después nos acercamos a la Capilla
de la Concepción, una primitiva construcción románica
de la que solo ha sobrevivido el ábside, que hace las veces
de ermita del cementerio local. Aunque tan solo queda la cabecera,
se aprecian en él interesantes motivos artísticos
que lo relacionan estilísticamente con el románico
burgalés.

Llegada la hora de la comida, nos dirigimos
al pueblo de Castañares donde nos sirvieron un reconfortante
guiso tradicional acompañado de un buen tinto.

Nos adentramos ahora en la Comarca del
Río Tirón hasta Tirgo, donde nos esperaba la Iglesia
de El Salvador, un noble edificio tardorrománico que podemos
poner en relación con la vecina catedral de Santo Domingo
de la Calzada. Todo en esta iglesia resulta interesante, desde
su sobresaliente ábside hasta sus capiteles historiados
y simbólicos.

Seguimos el curso del Tirón hasta
Santa María de la Concepción de Ochánduri,
recientemente restaurada pues aquejaba el llamado "mal de
la piedra". Se trata de un edificio prototípico del
románico rural español, aunque ha sido intervenido
en siglos posteriores.
Posee canecillos y capiteles de gran
valor artístico e iconográfico, como la antigua
representación paleocristiana del Moisés con cuernos
o la lucha entre Roldán y Ferragut que simboliza el enfrentamiento
entre el Cristianismo y el Islam.

Nuestra última parada del día
es la coqueta localidad de Sajazarra, repleta de casitas de piedra,
palacios blasonados y jardincillos verdes. Se alza en el centro
del entramado medieval la peculiar Iglesia de la Asunción,
de factura tardorrománica pero con complejos añadidos
posteriores que dan como resultado un edificio de tres naves contrapuestas.

A pocos metros se levanta el imponente
castillo del siglo XV, cuya enorme torre del homenaje se ha convertido
en un símbolo de identidad para sus habitantes.

Tras una merienda en uno de los cafés
de la villa, dimos por finalizado el día y nos dirigimos
a nuestro hotel en la vecina Miranda del Ebro para cenar y descansar
para el día siguiente.
El domingo amaneció algo nublado
pero tan pronto llegamos a Castilseco nos animamos, pues nos encontrábamos
frente a uno de los ábsides más célebres
de toda la comunidad por sus finísimas proporciones, el
de la iglesia de San Julián y Santa Basilisa. A sus pies
nos tomamos la primera foto de grupo del viaje.

Recientemente restaurada, en su interior
observamos un curioso capitel con cuatro rostros imberbes, tres
de ellos coronados, además de significativas pinturas murales
góticas.

A cinco minutos se encuentra el pueblo
de Villaseca, que también posee otro interesante ejempo
del tardorrománico rural, aunque se aprecian en él
pinceladas cistercienses: la iglesia de San Román.

Tras la parada técnica de la
mañana, nos dirigimos a la zona de la Sonsierra para visitar
la joya medieval de Santa María de la Piscina. Es su situación
aislada, en lo profundo del Valle del Ebro, la que ha garantizado
su perfecto estado de conservación. Se trata de una fundación
real a cargo del Infante Don Ramiro Sánchez, que a su vuelta
de la I Cruzada, erige una reproducción de la Piscina probática
de Bethesda que habría visto en Jerusalén; además
de crear una Divisa y Casa Solar asociada. En los muros de su
necrópolis, con la histórica ermita de fondo, nos
tomamos la segunda foto de familia del viaje.

Paramos en la ciudad de Haro, capital
del vino de Rioja, para una comida familiar antes de visitar el
ultimo monumento del viaje.
Como no podía ser de otra forma,
dejamos lo mejor para el final: el monasterio femenino cisterciense
de Santa María del Salvador de Cañas. Cerrado durante
los años de la pandemia para proteger la salud de sus monjas,
desde Viajes ARTEGUIAS pudimos disfrutar de una visita privada
al llamado "Monasterio de la Luz", donde admiramos los
bellísimos ventanales de alabastro de su iglesia, el finísimo
sepulcro de la abadesa Urraca y la importante colección
del Relicario y del Museo. No había mejor manera de cerrar
un viaje tan bonito como éste.

A media tarde pusimos rumbo de vuelta
a Madrid, llegando a Plaza de Castilla a la hora prevista.

¡Gracias por acompañarnos
en esta nueva aventura! Esperamos veros de nuevo muy pronto.