Ermita
de Nuestra Señora de Alarcos
La
visita al Parque Arqueológico de Alarcos es una delicia.
La Junta de Castilla La Mancha ha acondicionado el lugar para que
el visitante pueda conocer uno de los lugares clave de la historia
medieval de España.
Alarcos fue
una fortaleza, que como otras mucha pasó en diferentes momentos
de manos árabes a castellanas y viceversa a lo largo de los
siglos XII y XIII.
En Alarcos se produjo la
famosa batalla donde las tropas de Alfonso VIII de Castilla fueron
derrotadas por las del sultán almohade Al-Mansur en el año
1095, lo que supuso un duro revés para las ansias conquistadoras
del monarca castellano.

La de Alarcos se pude considerar
la última gran victoria musulmana sobre los ejércitos
cristianos en la Reconquista. Tras ella y casi 20 años después
llegaría las Navas de Tolosa y con ella la caída posterior
de casi toda Al-Andalus salvo el reino de Granada.

En el Yacimiento y Centro
de Interpretación de Alarcos se pueden ver edificaciones
y bienes muebles ibéricos, almohades y cristianos, así
como testimonios de la batalla.

Tras el desastre de 1195,
Alarcos nunca llegó a recuperar su importancia anterior.
No obstante se construyó una iglesia de gran interés
artístico, denominada actualmente "Ermita de Nuestra
Señora de Alarcos"

Parece
que es obra de dos momentos próximos en el tiempo, quizás
del siglo XIII y luego del XIV pues se aprecian incluso cambio en
el tipo de fábrica. La parte baja de los muros perimetrales,
las dos puertas y la cabecera y crucero parecen ser las partes más
antiguas y en su concepción todavía conservan ecos
del mundo románico-cisterciense de transición al gótico.

La fábrica es mayoritariamente
de mamposterías menos las esquinas y otras partes nobles
como las puertas y el rosetón.

Es un edificio bastante
voluminoso, de planta de cruz latina, tres naves separadas por pilares
con cuatro semicolumnas adosadas en sus respectivas caras que soportan
los arcos formeros apuntados en cuyas enjutas se abrieron vanos.
Los capiteles llevan mayoritariamente hojarasca gótica con
algunas cabecitas humanas y felinas.

La cabecera sólo
tiene un ábside central de planta cuadrada.

La estructura interior de
los soportes, frágil y volátil, demuestra que nunca
hubo empeño en en cubrir las naves del templo con bóovedas
en piedra. En la actualidad, disponen de una techumbre de madera
que sustituyó el artesonado medieval original del que quedan
algunos restos en las capillas del crucero.

La Ermita de
Alarcos tiene tres puertas, las de occidente y sur son apuntadas
y de sillería mientras que la norte es de ladrillo con arco
rebajado. La fachada occidental es de gran belleza, pues además
de la puerta citada tenemos un gran rosetón rehundido con
tracería a base de diecinueve estrellas lobuladas.

La combinación
de luces y sombras que proyecta este óculo occidental es
de lo más emotivo y sugerente que podemos vivir en el interior
de esta bonita ermita de Alarcos.

Para terminar,
diremos que al costado sur se adosó un pórtico de
madera y tejas sobre columnas toscanas encaramadas sobre un podium.

| Imágenes
de gran formato de la Ermita de Alarcos |
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| Ermita
de Alarcos desde el castillo |
Lado
meridional de la Ermita de Alarcos |
Ermita
de Alarcos desde las instalaciones del Parque Arqueológico |
