Guía de la Ermita de Nuestra Señora
del Barrio, Navares de las Cuevas, Segovia
Introducción
Navares
de las Cuevas es una población situada en un enclave
típicamente castellano al norte de la villa de Sepúlveda
(Segovia), rodeada por terrenos abruptos de farallones, valles
y roquedos. Su nombre procede de ser precisamente un territorio
cercano a navas y cuevas que estaban habitadas.
Esta localidad fue donada por el rey Sancho
III de Castilla al obispo de Segovia
Debió ser una población importante
en el medievo, pues contó con cuatro parroquias.

Ermita de Nuestra Señora del Barrio
Navares de las Cuevas
La preciosa ermita de Nuestra Señora del
Barrio se sitúa, como tantas otras castellanas, en las
afueras de la población de Navares de las Cuevas (al
este), recostada sobre una empinada ladera, y es que al este
del núcleo urbano de Navares, se localizó el poblado
medieval Hortezuelos o El Barrio, siendo la Ermita de Nuestra
Señora del Barrio su último testigo.

Sin duda, es un monumento que hay que enclavarla
en la época de repoblación de estas comunidades
de villa y tierra entre los siglos XI y XII. Es Monumento Histórico
Artístico desde 1982 y ha sido restaurada.

Se sabe de su existencia en 1123, pues de ella
queda prueba documental en el archivo de la Catedral de Segovia,
pero esta referencia cronológica puede corresponder con
una antigua edificación prerrománica o de un románico
muy incipiente de finales del siglo XI, de la que uno de sus
antiguos capiteles estaría reutilizado en el interior
del ábside.
Más tarde, en el siglo XII, en que se extendió
la devoción a Nuestra Señora del Barrio, se enriqueció
el templo con dos elementos de gran importancia: la robusta
torre de aspecto militar al poniente y la monumental portada
que da entrada desde el pórtico a la iglesia por la parte
del mediodía, influida ya por la austeridad y al mismo
tiempo monumentalidad cisterciense.

Arquitectura
Presenta una sola nave cubierta con techumbre de
madera, unida a una cabecera rectangular adosada a los pies.
En el muro sur está la puerta de ingreso que queda cobijada
por un pórtico también románico.
Exterior
El exterior de la ermita de Nuestra Señora
del Barrio de Navares de las Cuevas es muy austero pues
sus volúmenes son lo más notable: campanario sobrio
a los pies, nave más baja y cabecera aún más
estrecha y reducida en tamaño.

La galería porticada que cobijaba la entrada
se hundió parcialmente en 1977, de probable origen prerrománico
o románico. Se aprecian reformas posteriores, seguramente
incluso durante la restauración moderna. Tiene un gran
vano de entrada y dos más pequeños a modos de
ventanales en los extremos.
Lo más destacado de este monumento medieval
es su magnífica puerta. De gran tamaño, tiene
amplias arquivoltas formadas por numerosos baquetones y escocias,
que recuerda la puerta de Sacramenia.
Los apoyos son seis pares de columnas esbeltas
y de capiteles vegetales con hojas que cuelgan y van decoradas
con finos nervios perlados.

Interior
La cabecera es cuadrada con el eje desplazado hacia
el norte respecto a la nave.
El arco triunfal apoya sobre pareja de columnas, y en cada muro
lateral del presbiterio hay tres arcos ciegos sobre dos columnas.
La torre adosada a los pies de la nave tiene dos
cuerpos divididos externamente por imposta exterior. En el cuerpo
superior se abren dos ventanales sencillos de medio punto. Más
destacable es su interior al que se accede desde el coro, pues
presenta dos habitaciones, la inferior con bóveda de
cañón con arquería ciega en los muros norte
y sur, similares a las de la cabecera. La superior tiene cúpula
con nervios planos relacionados con lo califal.
Otros monumentos de Navares de las Cuevas
En el pueblo de Navares de las Cuevas también
puede disfrutarse de otros elementos de interés cultural:
La iglesia parroquial de Navares de las Cuevas
se dedica a San Mamés, teniendo un origen románico.
Dentro del templo su planta se reparte en tres naves construidas
en época gótica (s.XIII), en las cuales pueden
verse un buen número de retablos barrocos y neoclásicos.
A estas piezas hay que añadir la imagen románica
de la Virgen del Barrio, patrona del pueblo, así como
una excelente cruz procesional realizada por el platero segoviano
Francisco Ruiz en el segundo tercio del siglo XVI.

Exteriormente, por suerte, queda el ábside
románico original de finales del siglo XII o comienzos
del XIII.

Está construido con calicanto enfoscado
y tiene un ventanal de tipo portada e el centro en cuyas columnillas
hay capiteles zoomorfos: concretamente grifos y leones en regular
estado de conservación.

Enfrente de la iglesia, ocupando el centro de la
plaza, se localiza el rollo o picota de jurisdicción
de villa, uno de los más antiguos de la provincia de
Segovia, al cual le faltan los emblemas de su parte superior.
El Palacio de los Marqueses de Revilla es un edificio
magnífico, desproporcionado con el tamaño del
pueblo, de planta rectangular, macizo, construido totalmente
en sólida y bien labrada sillería. La portada
principal es de gran belleza, en un renacimiento ya clasicista,
de estilo herreriano, con los escudos de armas de don Cristóbal
de Barros y Peralta, primer señor de la villa. Fue declarado
monumento histórico-artístico de interés
provincial en 1977.