
Puente Viejo de Orthez
Introducción
El Puente Viejo de Orthez (Pont Vieux d'Orthez
en francés) sobre el río Gave de Pau es uno de
los emblemas monumentales del Vizcondado de Béarn y del
Departamento de los Pirineos Atlánticos (en la Región
de Nueva Aquitania, Francia) gracias a su etérea belleza.
Su importancia para la localidad de Orthez justifica que forme
parte de su escudo.

Este puente fortificado (magnífica obra
de la arquitectura civil y militar medieval) fue mandado construir
por el vizconde de Béarn, Gaston VII de Moncade, en el
siglo XIII cuando este noble eligió la localidad de Orthez
como la capital de sus dominios, trasladando aquí la
corte. Su función era enlazar el centro de la ciudad
con el barrio de Departure, al otro lado del citado río.
Si bien la fábrica original es, como decíamos,
del siglo XIII, el puente que vemos ahora sería fruto
de las reformas del XIV, posiblemente de 1370 y auspiciado por
Gaston Febus, dado su similitud con el de Cahors.

Se tienen imágenes documentales (concretamente
de una moneda) de cómo era la arquitectura del Puente
Viejo de Orthez después de su inicial construcción
en la decimotercera centuria. La diferencia más relevante
frente al actual es que disponía de dos torres y no una.
Además, los extremos que se unían con las dos
orillas mediante plataformas de madera que podían retirarse
para evitar el paso de los enemigos. Otra importante variación
radicaba en que sólo tenía un gran arco central.
Históricamente y durante muchos siglos,
el Puente Viejo de Orthez, contemporáneo del más
famoso aún que es el de Cahors, ha sido una importante
vía de comunicación -por ejemplo de peregrinos-
pero también defensivo por sus estructuras planificadas
para evitar el acceso no deseado de tropas rivales.

Por la iconografía conservada, ya en el
siglo XVI el aspecto del puente era muy similar al que contemplamos
en la actualidad.
Se cuenta que durante las Guerra de Religión
de Francia, concretamente en el año 1569, los hugonotes
de Montgommery arrojaron a los sacerdotes católicos al
río Gave de Pau desde este puente.

Otro hecho de armas importante fue el intento de
hundirlo por parte de las tropas napoleónicas del mariscal
Soult para evitar ser alcanzados por el Duque de Wellington
durante su retirada. Por fortuna, el puente resistió
las explosiones de las cargas de pólvora. No obstante
tras la batalla hubo desperfectos -como la desaparición
de sus parapetos- que obligaron a reparaciones y se aprovechó
para ampliar la anchura de la calzada.

En 1873 se acometió la restauración
de la torre, siendo de esa fecha las almenas. Fue declarado
monumento histórico de Francia en 1875.
Arquitectura actual del puente
El Puente Viejo de Orthez está construido
con sillería y mampostería. Mide 46 metros de
longitud y cuenta con un gran ojo central de 15 metros de luz,
flanqueado por otros dos arcos mucho menos amplios de unos 7
metros.

Destaca su gran torre defensiva (recordemos que
en origen disponía de dos) que cae sobre una de las pilas
del arco mayor.

Iglesia de Saint-Pierre de Orthez
Introducción
Aunque la población de Orthez es conocida
en los ámbitos de la historia del arte por el puente
medieval, no debemos perder la ocasión de visitar también
la iglesia gótica de Saint-Pierre.
Fue declarada Monumento Histórico francés en 1939.

Puesto que Orthez fue la capital del Vizcondado
de Béarn después de Morlaas y antes de Pau, este
templo debió erigirse por el impulso de algunos de aquellos
vizcondes. Se ubica al exterior de lo que fueran las murallas
de la ciudad y disponía de un recinto fortificado propio
adosado a la muralla de la ciudad.

Una primitiva iglesia pudo haberse construido aquí
entre los siglos XII y XIII vinculada a una primitiva villa
eclesial y anterior, incluso, a la fundación de la villa
medieval fortificada.

Hay cierta polémica sobre las fechas de
erección de la espectacular cabecera gótica que
actualmente posee la iglesia. Para algunos sería de finales
del s. XIII pero para otros ya de comienzos del XIV y su construcción
duraría casi un siglo.

Será ya en el siglo XV cuando se finalice
el templo con una gran nave que engarza con la cabecera citada.

Esta nave se cubre con bóvedas de crucería
cuatripartita con nervios espinazo. Por algunos motivos representados
en las claves de dichas bóvedas sabemos que no fueron
construidas antes del siglo XV aunque los muros laterales pudieran
haberse aprovechado de un edificio anterior.

Esta cubrición gótica es la más
alta de toda la arquitectura medieval del Vizcondado de Béarn,
con sus 18 metros de altura.

Como gran parte de los edificios medievales católicos,
fue confiscada por los hugonotes durante las Guerras de Religión
del siglo XVI.

Durante las campañas restauradoras del siglo
XX se añadió un tramo más de la nave hacia
los pies y se construyó un campanario sobre la puerta
de entrada.

Arquitectura
Cabecera
La cabecera gótica está compuesta
por un ábside central de planta poligonal más
dos capillas rectangulares en lo lados que a su vez se completan
con otras dos perpendiculares hacia fuera por cada lado.

Todas estas capillas están cubiertas con
bóvedas de crucería e iluminadas por ventanales
ajimezados rasgados de doble arco apuntado con tracerías
treboladas.

Los capiteles y claves del conjunto de las capillas
de la cabecera están ricamente decorados. Ofrecen motivos
alegóricos, simbólicos, fantásticos, o
incluso con representaciones de cacerías, rostros y atlantes,
los más interesantes de los cuales se encuentran en la
capilla sur.

No cabe duda de que aunque habría que adscribir
la cabecera de San Pedro de Orthez al llamado en Francia "Gótico
Meridional" también tiene motivos estructurales
que recuerdan al gótico del norte francés (Regiones
de la Isla de Francia y Champaña).

Nave
Los tres arcos triunfales de dicha cabecera se
abren al cuerpo de una única e inmensa nave que posee
la iglesia que es mucho más alta que la cabecera. Como
vimos, se cubre con tres bóvedas alineadas de crucería
sencilla pero que simulan ser más complejas al verse
seis plementos y no cuatro. En realidad, este aspecto lo confieren
los nervios espinazos que siguen el eje de la nave (En Castilla
es bastante típica por haberse empleado en la Catedral
de Burgos).

Otra de las peculiaridades de estas bóvedas
de la nave es que sus plementos están construidos con
ladrillos, no mediante sillares pétreos que es lo más
habitual en la arquitectura gótica. Sus claves están
ricamente decoradas mientras que los capiteles ofrecen una escultura
más plana que la de la cabecera.

Un rápido análisis de los muros exteriores
de esta nave nos lleva a localizar partes de diferente sillería,
vanos cegados o alterados, etc. lo que pude ser consecuencia
de que, como decíamos al principio, existiera un templo
más primitivo que parcialmente se aprovechó durante
la reconstrucción de los siglos XIV y XV. Tampoco es
descartable que muchas de esas anomalías se deban a las
agresiones y destrucciones acaecidas durante los siglos XVI
y XVIII.
El tramo occidental de la nave se construyó
en el lugar del antiguo campanario defensivo, entonces adosado
a la muralla de la ciudad.
La portada original gótica
La antigua portada gótica de ingreso se
abre en el muro meridional de la nave. Actualmente está
protegida y tapada por la torre-pórtico del siglo XIX.

Aunque muy degradadas, las esculturas que la adornan
tienen las características estilísticas de los
siglos XIV o XV.
Tiene cuatro arquivoltas apuntadas de múltiples
molduras aboceladas y de escocias. Los capiteles muestran grandes
hojas de donde surgen cabezas de personajes humanos y demoniacos.
También aparecen animales, entre ellos dragones tentando
a personas y arpías, etc.

Tour Moncade
Introducción
Se considera que Gastón VII, vizconde de
Béarn mandó construir un castillo en la localidad
de Orthez cuando decidió que esta ciudad fuera la capital
de sus territorios. Estamos en la fecha de 1242.
No obstante, parece que la edificación que
tenemos en la actualidad es obra del siglo XIV, de tiempos de
Gastón Fébus, que era también vizconde
de Béarn y conde de Foix. Estas nuevas obras se acometerían
entre 1368 y 1375.

Del castillo Moncade de Orthez sólo queda
el foso restaurado y la enorme torre del homenaje que alcanza
los 33 metros de altura. Al estar en lo alto de una colina,
desde la atalaya o terraza superior se consigue avistar un territorio
cercano a la treintena de kilómetros de radio. Son especialmente
bellos los paisajes que se avistan de los Pirineos.
Puesto que disponía de foso, hoy recuperado,
la entrada se hacía por un puente levadizo. A esta histórica
torre del castillo que aparenta estar exenta se le conoce como
Torre Moncade.

La razón por la que sólo nos resta
dicha torre del homenaje sin apenas restos de la muralla exterior
es que fue dañado durante las Guerras de Religión
del siglo XVI y vendido durante la Revolución Francesa,
momento en que se aprovecharon sus muros para expoliar sus piedras
constructivas.
En 1840 fue declarado monumento histórico
de Francia.
Es de planta pentagonal un tanto irregular. En
sus muros hay numerosas aspilleras y ventanales de formas dispares.
La Torre Moncade es rematada en su extremo superior por un matacán
corrido que exteriormente se engalana con arcos apuntados sobre
ménsulas de triple rollo.

En la planta baja, una sala de exposiciones testimonia
este prestigioso pasado con el famoso libro de caza que escribió
Gastón Febus y las pesas de la ciudad.