Guía
monumental (arte e historia) de Hondarribia, Guipúzcoa
|
|
 |
Hondarribia |
|
 |
Gupúzcoa |
 |
Bajo
Bidasoa |
 |
16.500 |
 |
24 |
Introducción
a la historia de Hondarribia, Guipúzcoa
La
localidad vasca de Hondarribia se sitúa a los pies
del Monte Jaizkibel, bañada por el Mar Cantábrico
y la Bahía de Txingudi, formada por la desembocadura del
río Bidasoa. Alrededor de dicha bahía se disponen
las localidades de Fuenterrabía, Irún, en su parte
sur y la vasco-francesa de Hendaya, en la orilla este, lo cual configura
configurando el consorcio fronterizo conocido como Bidasoa-Txingudi.
Su situación geográfica ha sido clave en su evolución
ya que la proximidad con el mar y su cercanía con Francia
le han producido grandes beneficios tanto cultural como económicamente.
El topónimo
de Hondarribia es, hoy en día, su nombre en euskera, el cual
alude a los primeros lugares de asentamiento de la población,
ya que su significado es "vado de arena". Sin embargo
Fuenterrabia sería el nombre romance de la villa el
cual aparece en la Carta de fundación de la misma en el siglo
XIII, aludiendo a Fontem Rapidum o Fontem Rapitum.
Históricamente
el término municipal de lo que hoy es Hondarribia estuvo
habitado desde de que el hombre se asentó en las laderas
del monte Jaizkibel, principalmente en su parte norte. Estos asentamientos
datan del Paleolítico dejando como testigo restos de utensilios
de silex, además de los crónlech y dólmenes.
En el año
2003 se descubrió un enterramiento, posiblemente más
antiguo de Gipuzkoa, durante un sondeo arqueológico realizado
en uno de los abrigos del Jaizkibel. Este enterramiento humano corresponde
al Neolítico, datándolo entre 5000 y 6000 años.
Este interesante yacimiento nos remite a un varón adulto,
de edad comprendida entre 30 a 40 años, que fue enterrado
en un conchero, es decir, en un lugar en el que se arrojaban las
conchas de los moluscos que comían, conchas que aparecen
mezcladas con la tierra bajo la cual se hallaban los restos humanos.
El pasado romano
de Hondarribia esta íntimamente ligada a la ciudad Vascona
de Oiasso, que en la actualidad se localiza entre Irún y
el Cabo Higuer de Hondarribia. Las intervenciones arqueológicas
han identificado una necrópolis situada fuera de la población
de Irún, en el interior de la ermita de Santa Elena; un fondeadero
al pie del ya nombrado cabo de Higuer en el que se podían
resguardar las embarcaciones en caso de temporal; un puente que
cruzaba el Bidasoa y las termas de la ciudad.
La Alta Edad
Media fue un periodo convulso en toda la zona fronteriza con Francia
por que es posible que visigodos y merovingios anduvieran esta tierras
guipuzcoanas. Sin embargo no será hasta 1180 cuando aparezca
por primera el nombre de Hondarribia. En el fuero que el rey navarro
Sancho VI, el Sabio, concede a San Sebastián aparece mencionada
como Undarribia. Tras la conquista de Gipuzkoa en 1200, el rey Alfonso
VIII para afianzar los territorios concedió cartas de fundación
a varios asentamientos, entre los que estaba Hondarribia que firmó
su carta Puebla el 18 de abril de 1203.
En un primer momento los pobladores de Hondarribia serán
gascones y autóctonos. Los primeros procedían de Bayona
y se establecieron en la costa guipuzcoana dedicándose a
la navegación y al comercio.
Desde el siglo
XIII Hondarribia será uno de los puertos referentes del Cantábrico,
formará parte de la Hermandad de las Marismas y mantendrá
una estrecha relación comercial con los puertos del norte
de Europa. La proximidad con el reino Navarro le hará su
puerto principal sirviendo de enlace con los comerciantes del norte
de Europa. No debemos olvidar la pesca de la ballena que se llevo
a cabo en todo el golfo de Bizkaia, incluso Hondarribia lleva a
este cetáceo en su sello concejil.
Su situación
fronteriza no solo otorgó a la villa riqueza y prosperidad
sino que a finales del siglo XV las relaciones entre Castilla y
Francia se deteriorarán, convirtiéndose la frontera
en lugar de enfrentamientos bélicos. Un ejemplo será
el sitio que sufrió la villa en 1476 por parte de los franceses
siendo liberada dos meses después por las tropas castellanas.
En 1498 sufrirá un gran incendio que la destruirá
casi completamente, sólo 6 casas torres permanecerán
en pie, ya que la mayoría de las construcciones de la época
se hacían en madera.
Guía
de arte (monumentos y rutas) de Hondarribia, Guipúzcoa
Recinto
Fortificado
Fue a finales
del siglo XV y principios del siglo XVI cuando se acometieron las
grandes obras de la fortificación. Prueba de ello son los
cubos, baluartes, fosos y puentes levadizos que se levantaron protegiendo
a la población que habitaba el promontorio.

El acceso al
espacio intramuros se realizaba a través de dos puertas,
la de santa Maria y San Nicolás, ambas con puentes levadizos
en sus frentes. A partir del siglo XVII el recinto fortificado se
amplió con la construcción de los revellines, el de
San Nicolás y el de Guevara, y la contraescarpa. Las gruesas
y altas murallas, realizadas en mampostería con piedra caliza
de Jaizkibel, rodearon la ciudad hasta finales del siglo XVIII.
Iglesia
de Santa María de la Asunción y del Manzano
Situada en pleno
Casco Histórico de Hondarribia, la iglesia presenta una morfología
constructiva que va desde el estilo gótico, en su parte más
antigua, a un espectacular torre barroca del siglo SVIII. Ésta
fue diseñada por Francisco de Ibero. La construcción
del total de la iglesia comenzó en 1474 siendo consagrada
en 1549.
Ermita
de Guadalupe
La localización
de la ermita en lo alto del monte Jaizkibel hace de ella una de
las vistas más bonitas de la localidad. Se trata del santuario
de la patrona y por ello está íntimamente ligada a
la fiesta del Alarde. El Alarde de Hondarribia, se celebra cada
8 de Septiembre desde el año 1.639. Se trata de la conmemoración
del voto que se hizo a la Virgen de Guadalupe en agradecimiento
por la liberación del asedio al que la ciudad fue sometida
en el año 1.638.

Castillo
de Carlos V
Fundado por
el rey navarro Sancho Abarca en el siglo X, se alza sobre una hermosa
vista sobre el Bidasoa. Su aspecto defensivo, con gruesos muros,
esconde un interior magistralmente recuperado. El nombre que lleva
se debe a que fue ampliada durante el reinado del emperador Carlos
V, del que se dice también que se hospedó en este
castillo-palacio. En 1968 fue rehabilitado y transformado en Parador
Nacional.

Dentro del Casco
Histórico existen diversas Casa Palacio que merecen mención
por su arquitectura solariega y los materiales nobles empleados
en ellas. La Casa de la torre Alta, es en realidad el Palacio de
los Zuloaga, la construcción data del siglo XVI y en la actualidad
funciona como archivo histórico de Hondarribia y biblioteca
municipal. De la misma época histórica es la Casa
Mugarentenea.
El Palacio Eguiluz,
conocido como Casa de Juana la Loca. Nos remite a la sabiduría
popular que cuenta que Juana la Loca y Felipe el Hermoso se hospedaron
en él durante su viaje de Flandes a Castilla.
Barrio
de la Marina
Este pintoresco
barrio estaba construido extramuros de la ciudad y antiguamente
se denominaba el arrabal de la Magdalena. Destaca en este barrio
de pescadores sus balconadas y coloreadas fachadas. El color elegido
es el verde, azul, rojo, probablemente reutilizándolo de
lo que sobraba de la pintura de las embarcaciones pesqueras. La
calle de San Pedro es la más espectacular.
(Autora
del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Ana Belén Fernández)
