Introducción
A
las afueras de la ciudad de Dax aunque prácticamente unido
a ella por su expansión urbana, la iglesia de la localidad
de Saint Paul les Dax constituye toda una sorpresa para cualquier
visitante que llega hasta ella por la Vía Turonensis ya
que, bajo su vulgar apariencia de conjunto, conserva uno de los
ábsides más curiosos y que más han dado que
hablar a los historiadores del arte medieval francés.
La iglesia vio como su primitiva nave románica
fue sustituida en el siglo por otra gótica que, a su vez,
fue reemplazada en el XIX por la actual, quedando unida al campanario
que en origen quedaba exento.

El ábside
Por su parte el ábside, único elemento
conservado de su primitiva construcción y por méritos
propios acreedor a haber sido declarado Monumento Histórico,
fue levantado entre 1120 y 1130, presentando la típica
articulación aquitana de ventanales en el centro de cada
paño y arquerías ciegas que, en este caso y a diferencia
de otras construcciones de la zona, en lugar de disponerse en
el cuerpo superior del hemiciclo, fueron trazadas en el registro
bajo del mismo.

El propio ábside, al interior, presenta una
curiosísima morfología en que los arcos exteriores
se corresponden con pequeñas hornacinas aboceladas sobre
un banco corrido, algo que ha sido puesto en relación con
el carácter jacobeo del templo.

Los capiteles de la galería exterior de arcos
ciegos presentan motivos de lo más variado que van desde
entramados geométricos y vegetales, (racimos, palmetas)
hasta representaciones de animales tanto del bestiario fantástico
como real, especialmente de aves y leones. La representación
antropomorfa se reduce a alguna cesta en la que distinguimos alguna
cabecita o escenas de acróbatas.

Este conjunto de capiteles ha sido puesto en relación
por parte de varios especialistas con los capiteles de la Abadía
de Sorde e incluso con el monasterio navarro de Leyre, por lo
que se ha especulado con el posible origen peninsular de sus maestros,
lo cual no sería descabellado tanto por proximidad geográfica
como por la itinerancia de maestros a través de las diferentes
rutas jacobeas.

Por último, el elemento que de verdad ha situado
San Paul les Dax en el mapa como un imprescindible para cualquier
amante del románico es la colección de once paneles
marmóreos en bajorrelieve que, a modo de friso, recorren
todo el perímetro absidial.

En ellos, de izquierda a derecha podemos reconocer
los siguientes temas:
1) Varios animales fantásticos de clara inspiración
oriental
2) Las Tres Marías ante el sepulcro vacío de Cristo
3) Tres personajes portando libros ¿Evangelistas?
4) En disposición vertical, tres leones de desigual tamaño
5) Una completísima Última Cena
6) El Prendimiento, el Beso de Judas y el corte de la oreja a
Malco
7) La Crucifixión
8) Sansón desquijarando al león
9) Verónica
10) Un dragón
11) Cristo resucitado apareciéndose sobre la Jerusalén
Celestial

Pese a la unidad estructural de estos bajorrelieves,
la desigual calidad escultórica perfectamente visible entre
ellos parece atestiguar la presencia de varias manos y talleres.

La Puerta de los Apóstoles de la Catedral
de Dax
Quien visite la iglesia románica de Saint-Paul-lès-Dax
también debe acercarse a la cercana localidad de Dax para
ver su catedral.
La primitiva catedral gótica de Dax, levantada
a su vez sobre los restos de otra románica, fue casi totalmente
desmantelada en 1646 con el fin de erigirse en su lugar un nuevo
edificio de corte clasicista para cuya conclusión hubo
que esperar hasta finales del siglo XIX.
De su obra gótica tan solo sobrevivió
gracias a que quedó semioculta entre estructuras posteriores
la fachada del transepto norte, una suntuosa portada gótica
bastante poco habitual en el sur de Francia y sí íntimamente
emparentada con alguna de las grandes catedrales góticas
del centro y norte francés como Chartres, Reims y, sobre
todo, Amiens.

Preside la portada en el frente del parteluz la efigie
de Cristo Salvador, con su nimbo crucífero, portando un
libro y asentando sus pies sobre un león. A ambos flancos
y en grupos de seis, los doce Apóstoles, varios de ellos
perfectamente reconocibles gracias a sus atributos: San Pedro
la llave, San Andrés su cruz en Aspa. Santiago la hogaza
y la vieira etcétera.
Sobre las cabezas de los apóstoles, los capiteles
presentan decoración vegetal típicamente gótica,
disponiéndose en los espacios entre las cestas pequeñas
representaciones alusivas a vicios: demonios, buhos, simios, seres
grotescos, etcétera.

Sobre el dintel de la puerta encontramos representado
el tema de la Resurrección de los muertos, los cuales salen
de pequeñas urnas o vasijas, disponiéndose a izquierda
y derecha de los mismos los salvados y los condenados.
A lo largo de las seis arquivoltas apuntadas y cada
cual individualizadas con sus pedestales y doseles se despliega
un completísimo cortejo celestial compuesto por ángeles,
vírgenes, los Magos, obispos, santos (San Lorenzo con su
parrilla, San Esteban con las piedras de su lapidación)
e incluso el Rey David tañendo su arpa.

Por fin, al tímpano le fue reservado el tema
del Juicio Final, el cual quedaría presidido en el centro
por un Cristo Juez tristemente desaparecido.
Flanqueándolo sí han llegado a nuestros
días la corte angélica, entre los que aparecen dos
ángeles portando el sol y la luna, otros dos con turiferios,
otros portando los elementos de la Pasión y San Miguel
pesando las almas. Completan la decoración del tímpano
la Virgen y San Juan.
Autor del texto del artículo/colaborador
de ARTEGUIAS:
José Manuel Tomé)
