Introducción
El Monasterio de la Asunción
de Castil de Lences se encuentra ubicado en el caserío
del pueblo y, de alguna manera, se confunde con él al
estar construido con los mismos tipos de piedra.
Se trata de una fundación
de finales del siglo XIII cuando Doña Sancha de Rojas
reunió a varios personajes de la máxima relevancia
de la época, incluyendo al abad del monasterio de Oña,
para leer el acta fundacional de este cenobio dedicado a Santa
Clara a la que la noble dotó de importantes propiedades.
Así nació el monasterio de monjas clarisas de
Castil de Lences, cuya primera abadesa fue Doña Gracia
López de Callón.
Cercano en fechas a ese momento
de la fundación sólo queda el claustro bajo, pues
la iglesia actual y otras dependencias son ya posteriores.
Concretamente el templo conventual
es de planta rectangular cubierto por unas espectaculares bóvedas
de crucería estrellada con arcos terceletes y combados,
propias del siglo XVI. También conserva un buen retablo
barroco del siglo XVIII. Sin embargo, la estructura arquitectónica
del coro de los pies de la iglesia es más antigua, probablemente
del los siglos XIII o XIV. Cuenta con una bóveda de crucería.
El claustro es el principal atractivo
de este monasterio. Es de planta trapezoidal y las pandas que
se cubren con austeras bóvedas de crucería de
piedra toba se abren al patio interior mediante arcos apuntados
sobre unos curiosos pilares que imitan tres columnas pareadas
de fustes octogonales.
Entre sus tesoros artísticos
hay que destacar un tríptico hispanoflamenco, con escenas
de la Pasión. Las monjas clarisas han vivido en el monasterio
desde su fundación, renovando cada día los propósitos
de su fundadora.
