Guía del Monasterio de Ripoll, Girona
Introducción
El
Monasterio de Santa María, ubicado en la localidad de Ripoll,
es uno de los más importante monumentos históricos
y artísticos que atesora la comarca del Ripollès
y la provincia de Girona.
El monasterio fue fundado alrededor del año
880 por el conde Wifredo el Velloso, quien lo concibió
como un centro de oración y repoblación en el territorio
fronterizo. Se cree que se erigió sobre un antiguo asentamiento
visigodo.
No mucho después y bajo el mecenazgo
de los condes de Barcelona y Besalú, el monasterio experimentó
un período de gran prosperidad.

Pero se puede considerara que en lo relativo
a su conjunto románico Santa María de Ripoll es
un Monasterio de origen altomedieval que impulsó definitivamente
y de manera colosal el obispo Oliba. En efecto, a comienzos del
siglo XI el célebre obispo Oliba manda reestructurar la
iglesia existente para convertirla en una de las más desarrolladas
de la época (dentro del incipiente Románico Lombardo):
nada menos que cinco naves, transepto larguísimo, fachada
con dos altas torres, y cabecera de siete ábsides.

En esta época dorada de comienzos del
siglo XI, el Monasterio de Ripoll se convirtió en
un importante centro cultural y de producción de manuscritos
en su scriptorium, con una biblioteca que llegó a ser una
de las más importantes de Europa en su tiempo. Su influencia
se extendió por toda Cataluña y más allá.

Además, el monasterio de Ripoll se convirtió
en el lugar de enterramiento de los condes de Barcelona y Besalú,
consolidando su prestigio y poder.

Con el devenir del tiempo y a lo largo de los
siglos más recientes, el monasterio sufrió diversas
vicisitudes, incluyendo incendios y la desamortización
de Mendizábal del siglo XIX, que llevaron al abandono y
deterioro de sus estructuras.

Los diferentes avatares que sufrió este
conjunto (incluyendo incendios y la fatídica Desamortización
de Mendizábal de 1835) desembocó casi en su ruina
durante el siglo XIX, siendo restaurado -casi reconstruido- a
finales de esa centuria.

A finales del siglo XIX, se llevó a
cabo una importante restauración en estilo neorrománico
bajo la dirección del arquitecto Elies Rogent, que le devolvió
gran parte de su esplendor. En 1931 fue declarado Monumento Nacional.
Hay que adelantar que como consecuencia de la grave
sucesión de destrucciones y exageradas reconstrucciones,
lo más interesante del amante del arte medieval es la grandiosa
portada occidental que se debió levantar en el corazón
del siglo XII y el claustro de dos pisos de los siglos XII al
XVI.

Arquitectura
La visita al monasterio de Ripoll permite disfrutar
de su iglesia abacial donde se encuentran las tumbas condales,
incluyendo su majestuosa portada románica, el Centro de
Interpretación, ubicado en la capilla de la Congregación
que ofrece una introducción a la historia y la importancia
del monasterio que explica la importancia histórica de
su antiguo scriptorium.

La iglesia
La iglesia abacial de Santa María de
Ripoll es un edificio muy restaurado y reconstruido durante las
campañas historicistas de finales del siglo XIX. Su planta
es de cinco naves que se conectan con una gran cabecera de siete
ábsides, siendo el central mucho más grande y profundo
que los otros seis que son iguales entre sí.

Además, dentro de esta iglesia se albergan
los sepulcros de los condes de Barcelona y Besalú, figuras
clave en la historia de Cataluña.

La gran portada
La fachada occidental de la iglesia monástica
de Ripoll alberga una impresionante portada románica, considerada
la obra cumbre de la escultura románica internacional en
Cataluña y de las más monumentales del románico
en España. Junto al claustro, supone lo más relevante
de la visita a este monasterio.

Fue construida durante el siglo XII, probablemente
entre 1130 y 1160, durante un período de gran esplendor
del monasterio. Tallada en piedra arenisca, representa escenas
tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento esculpidas con una
gran riqueza de detalles, lo que le ha valido el apelativo de
una auténtica "Biblia de piedra".

Se organiza como si fuera un arco de triunfo
romano con un gran vano central rodeado por arquivoltas historiadas
de medio punto sobre columnas y estatuas - columna abiertas en
un enorme arimez que lleva siete frisos completamente esculpidos.

La iconografía del pórtico es
fundamentalmente bíblica, representando escenas del Antiguo
y del Nuevo Testamento:

El claustro
El claustro del Monasterio de Santa María
de Ripoll es un espacio de gran belleza y serenidad que invita
a la contemplación. Su construcción se extendió
durante varios siglos, desde finales del siglo XII hasta el siglo
XVI, formulándose mediante dos pisos superpuestos, lo que
explica la combinación de estilos románico y gótico
en su arquitectura. Tiene forma cuadrangular bastante irregular
y los capiteles de las arquerías están decorados
con una gran variedad de motivos, desde escenas zoomorfas y simbólicas
hasta representaciones de la vida cotidiana.

En una primera observación puede parecer
que ambas plantas son románicas porque cuentan con arcos
de medio punto sobre columnas pareadas de fustes cilíndricos.
Sin embargo, como veremos con los capiteles, sólo la panda
norte del nivel inferior se realizó entre finales del siglo
XII y principios del XIII (entre 1170 y 1205).

El resto de las pandas del piso inferior se
fueron realizando en la Baja Edad Media como se aprecia en las
formas de los capiteles que son completamente góticos.
Se piensa que fueron ejecutados entre 1380 y 1400.

Por su parte, la mayor parte del claustro superior
fue realizado a comienzos del siglo XVI (1506-1517).
Panda románica
Los capiteles de las columnas de la panda septentrional
inferior están decorados con una rica variedad de temas:

Pandas góticas
Los numerosos capiteles góticos de las
tres pandas (sur, este y oeste) han sido muy poco estudiados en
relación con los ya citados románicos, cuando se
nos antoja que es la colección escultórica más
interesante -por su estrambótica iconografía historiada-
del claustro ripollés. La forma de representar las figuras
se aleja de los románicos por sus grandes cuerpos lisos
de casi nula textura, con espacios del capitel sin tallar. Los
rostros humanos suelen ser anchos y de grandes mofletes.

Iconográficamente, la variedad en notable:
desde una enorme gama de animales: leones, dragones, grifos, nereidas
y tritón, perros, cerdos, corderos, osos, toros, green
men, etc. pasando por personajes de la sociedad: monjes y monjas,
abades, mujeres de alta condición (algunas coronadas lo
que podría convertirlas en santas), hombres vestidos de
diversa índole y en actitudes muy variadas, llevando objetos
en sus manos como libros o filacterias.

Incluso, existen representaciones religiosas
como la pareja San Pedro y San Pablo, el Ciclo de la Pasión
y probablemente una representación de San Jorge de Capadocia,
el dragón y la princesa, inspirada en la Leyenda Dorada.
También abundan los ángeles, en ocasiones con instrumentos
musicales.

Por su parte la planta superior también
es gótica y fue edificada durante los siglos XIV y XVI,
a pesar de que siga contando con arcos semicirculares. Los capiteles
de este piso también están decorados, aunque con
una estética diferente, más estilizada y con motivos
vegetales y heráldicos.
