Guía del Monasterio de Valvanera, La Rioja
Introducción geográfica
El
que fuera monasterio benedictino de Valvanera se encuentra en
la localidad de Anguiano, a unos 50 km. de Logroño, en
plena sierra de la Demanda de la comunidad autónoma de
La Rioja. Se trata de una pequeña población que
nació en el siglo XI al abrigo del cenobio, a orillas del
río Najerilla.
Se sitúa en un paraje de excepcional belleza,
en la ladera del Monte Mori en la Sierra de San Lorenzo (Macizo
de La Demanda) rodeado de montañas de vegetación
virgen (bosques de hayas, robles y encinas) una fauna repleta
de aves, corzos, jabalíes, etc. y arroyos y fuentes de
agua.

De hecho el nombre de Valvanera procede de la expresión
"Vallis Venaria", es decir, el Valle de las Venas del
Agua, debido a las abundantes manantiales de agua, arroyos y cascadas
que brotan en sus montañas Ni que decir tiene que las vistas
son preciosas.
Si se tiene ocasión de visitar el monasterio
de Valvanera durante diferentes estaciones del año,
se comprueba que los matices de color y luz del paisaje circundante
siempre ofrecen una experiencia nueva y plena de hermosura.

Más
adelante relataremos la leyenda, tradición en historia
del Monasterio de Valvanera y su importancia religiosa (La Virgen
de Valvanera es la patrona de La Rioja).
Estas tradiciones han convertido al monasterio en
un lugar de recepción de peregrinos (cuenta con hospedería
de 28 habitaciones, albergue de 54 plazas y restaurante-cafetería),
pero también de turistas que buscan disfrutar de este maravilloso
lugar histórico lleno de belleza monumental y, sobre todo,
paisajística como senderistas, montañeros, así
como ciclistas y moteros, familias, etc.
También el Monasterio de Valvanera dispone
de una tienda donde se pueden adquirir recuerdos religiosos y
también productos artesanos como el célebre licor
elaborado artesanalmente desde hace siglos donde se emplean enebro,
manzanilla serrana y menta. También se emplea como ingrediente
en repostería.
El
complejo monacal de Valvanera no se encuentra ya regido por monjes
benedictinos sino por otros pertenecientes al Instituto del Verbo
Encarnado (IVE). El IVE es una orden religiosa católica
que fue fundada en Argentina en 1984 por el Padre Carlos Miguel
Buela. En 2001, el IVE comenzó su presencia en España,
y actualmente tienen comunidades en diferentes regiones, incluyendo
el Monasterio de Valvanera.
Historia
Este monasterio tiene un
ancestral origen altomedieval. La tradición sitúa
el origen fundacional del cenobio en el descubrimiento de la famosa
talla de la Virgen que se alberga en su interior.
Este hecho se narra en la "Historia latina",
custodiada en el archivo del monasterio y atribuida a Gonzalo
de Berceo, aunque tan sólo se conoce la copia realizada
en 1419 por el abad Domingo Castroviejo.
La historia narrada en este documento indica como
un bandolero llamado Nuño, intenta atacar a un agricultor,
pero al ver su humildad se arrepiente y decide comenzar una vida
de oración en una cueva cercana. Allí se le unió
posteriormente un sacerdote.
Entonces se les apareció un ángel,
revelándoles la existencia de una talla de la Virgen junto
a un árbol cercano. Cuando la vieron estaba dentro de dicho
árbol junto a un panal de abejas que daban rica miel y
una fuente de agua cristalina y pura. Decidieron construir allí
un altar en su honor, que dio lugar a un pequeño eremitorio,
a donde también se trasladó a vivir la hermana de
Nuño, de nombre Coloma. Su ubicación era muy cercana
a la actual ermita, de estilo neoclásico, que se sitúa
en los alrededores del monasterio.

No conocemos con certeza el origen del cenobio, pues
no se dispone, por el momento, del acta fundacional. Seguramente
éste ya existiese desde unos años antes, quizás
desde finales del siglo X.

En la "Historia latina" se indica que el
primer abad del monasterio fue un tal Sancho y aporta una referencia
cronológica, indicando que durante ese tiempo el rey de
Pamplona García III (995-1004) realizó una donación
al abad y sus monjes. El documento más antiguo es una escritura
que acredita la compra de una viña en el año 1035,
que se contiene en el "Libro Becerro", siendo Nuño
el abad en este momento.
En
el siglo XI el monasterio vivió su época de máximo
esplendor. A lo largo de esta centuria se sucedieron las donaciones
y los privilegios reales, lo que aumentó las posesiones
del monasterio y multiplicó su área de influencia.
Sin embargo, en los últimos años del siglo parece
que comenzó un periodo de decadencia, aunque los monarcas
continuaron otorgándole privilegios.
Se tienen noticias de la construcción de una
nueva iglesia, consagrada en 1183 por el obispo de Calahorra y
que sustituiría a una anterior. Se sabe que en el año
1111 un incendio provocó graves destrozos, lo que pudo
motivar esta nueva construcción, que debería seguir
los cánones del románico. Nada más sabemos
de este edificio, del que nada se ha conservado, pues volvió
a sucumbir a las llamas en 1413.
Gracias a la protección de Pedro Manríque
de Lara y Mendoza, adelantado mayor del Reino de León,
y la de su hijo, el poeta Diego Gómez Manrique, se construyó
la iglesia actual, que sigue los parámetros del tardogótico.

A finales del siglo XVI se edificó la hospedería,
que tuvo una gran importancia en el siglo XVII debido a los muchos
peregrinos que acudían a venerar a la Virgen. En torno
a 1630 se construyó el edificio que se encuentra adosado
a la cabecera de la iglesia, en cuyo interior se encuentra el
camarín que acoge a la talla románica, así
como el panteón y la capilla del Santísimo, que
originariamente se concibió como sacristía. Durante
estos años también se hizo un nuevo edificio monástico,
que sustituyó a la construcción medieval.
En el año 1782 se construyó una ermita,
de estilo neoclásico, en el lugar en el que la tradición
dice que Nuño y el sacerdote encontraron a la escultura.

El monasterio se vio gravemente perjudicado en el
siglo XIX, debido a un incendio que se produjo durante la guerra
de la Independencia y que arruinó las dependencias monásticas.
Durante el Trienio Liberal la comunidad volvió a ser disuelta
y, posteriormente, sufrió la desamortización de
Mendizábal.
En 1883 volvió a congregar a una comunidad
benedictina, orden que parece que desde sus inicios rigió
a este monasterio, y se restauró la iglesia, construyéndose
las dependencias monásticas actuales, dado que las anteriores
eran prácticamente irrecuperables.

Más recientemente, en 1954 se celebró
el acto de coronación canónica de la Virgen y en
1965 se la declaró oficialmente la patrona de la diócesis.

Muy
recientemente, una comunidad de monjes del Instituto del Verbo
Encarnado (IVE) se ocupa de la dirección de Valvanera.
La iglesia
Debido a estos avatares históricos, la iglesia
del Monasterio de Valvanera tan sólo conserva de
su pasado medieval el edificio que ha llegado hasta la actualidad
con su torre que son de finales del siglo XV. Se trata de un edificio
muy austero pero bien construido a base de sillares de piedra
arenisca de la zona de color cárdeno.
La portada de entrada en el muro meridional tiene
cuatro austeras arquivoltas apuntadas y lisas que no presentan
ninguna decoración, y que se asientan sobre otras tantas
columnas, cuyos fustes y capiteles también son sencillos.
Sobre la clave del arco hay una pequeña imagen que puede
representar a san Benito o a san Atanasio de Alejandría,
que según la tradición vivió en este monasterio,
y que constituye el único elemento ornamental de la portada.

El interior es un espacio diáfano, de gran
altura. Tiene una única nave con transepto, de considerables
dimensiones, con arcos fajones apuntados donde se aprecian ya
bóvedas complejas estrelladas con arcos terceletes, características
del gótico final. Posiblemente por las inclemencias del
clima en este paraje montañoso, las aberturas de iluminación
son moderadas, reduciéndose prácticamente a ventanales
de arcos apuntados en los muros meridionales de los tramos de
la nave.

El
edificio anexo a la cabecera, construido en el siglo XVII, sustituyó
el ábside medieval. Por una puerta lateral del sur es posible
acceder por una escalera al camarín en el que se encuentra
la talla de la Virgen -de la que luego trataremos- y que se asoma
a la nave central de la iglesia cobijada por una estructura neorrománica
formada por una arquería de cinco arcos de medio punto
sobre columnas, el central de mayor luz.
Bajo los arcos laterales se encuentran las
imágenes de cuatro santos que rodean a la talla románica
dos a dos, y que representan a san Pedro, san Pablo, san Benito
y san Atanasio.
Por encima de las arquivoltas del vano principal
hay un coro de ángeles que tocan instrumentos de cuerda
y de viento, y, sobre los mismos, un precioso relieve de un Cristo
en Majestad rodeado por los cuatro símbolos del Tetramorfos
de estética también neorrománica.

Con todo, visitar el Monasterio de Valvanera tiene
un especialísimo interés por tres razones fundamentales:
por albergar la magnífica Virgen románica de Valvanera,
Patrona de La Rioja; por ser el centro espiritual de La Rioja
y destino de importantes peregrinaciones; y por el paraje tan
extraordinario en el que se halla el conjunto.

Se halla, como ya indicamos, en una sala o "camarín"
situada al este de la iglesia gótica ubicado en un plano
superior. Se accede por unas escalera a esta sala que se encuentra
ambientada por decoración historicista neomedieval. El
espacio se cubre con una cúpula con otro arcos secantes
que no se cruzan en el centro, formando un octógono central,
que recuerda a la bóveda de la iglesia románica
navarra de Torres del Río.

En las esquinas se colocaron ángeles con inscripciones
laudatorias en filacterias.

También hay vidrieras de estética neomedieval
que representan según la tradición de los momentos
fundacionales del santuario: el arrepentimiento de Nuño
al intentar robar al aldeano y también el hallazgo por
parte de Nuño y el sacerdote de la imagen de María.

Virgen de Valvanera (Monasterio de Valvanera)
El Monasterio de Valvanera es uno de los corazones
espirituales de La Rioja. Como ya indicamos al principio de este
artículo, la iglesia actual es gótica y sólo
conserva de estilo románico la especialísima Virgen
de Valvanera con El Niño.
La Virgen de Valvanera es la patrona de La Rioja.
Es una gran talla que se considera de un románico bastante
primitivo (finales del siglo XI o comienzos del XII). Si bien
no faltan autores -como González Blanco y Calatayud Fernández-
que la sitúan en fechas propias del arte prerrománico
y realizada bajo una antigua influencia de talleres bizantinos
que llegarían a la Hispania Visigoda en el siglo VII d.C.
Otra hipótesis vinculada con la idea anteriormente
expuesta es que se trata de una imagen románica de comienzos
del siglo XII pero que pudo copiarse en esta época a partir
de una imagen asturiana (siglos VIII al IX), puesto que las ropas
de la Virgen y el Niño corresponden a "la moda real"
de la monarquía asturiana.
La Virgen se encuentra sentada, entronizada y sujeta
con la mano derecha las piernas de Jesús.
Por su parte, el Niño está sentado
sobre su regazo, y vuelve su rostro hacia su costado derecho (izquierdo
del observador), bendiciendo con mano derecha y mostrando un pequeño
libro abierto con la izquierda, mientras sus pies se giran en
sentido opuesto. Este fenómeno le da una gran peculiaridad
y extrañeza a este conjunto.
Existe una tradición antigua y muy de raigambre
popular que Jesús se gira para no presenciar un sacrilegio
que ocurre en lado contrario.
Otra
hipótesis más teológica y probable teoriza
sobre la idea de que el Niño está enseñando
(la mano derecha no bendeciría sino estaría aleccionando)
el contenido de un libro muy dirigido hacia delante, que sería
el Antiguo Testamento y sus profecías mesiánicas.
Como dicen los autores antes mencionados, Jesús estaría
diciendo: "Ya el Antiguo Testamento habló de mí"
y serviría de autoafirmación cristiana ante los
ataques dialécticos judíos que consideraban a Cristo
un impostor.
Pero nunca estaremos seguros si estas conjeturas
son correctas o puede haber otras líneas interpretativas
como quien afirma que cuando Dios perdona los pecados ya no existen
nunca más para Él. O quien afirma que "simplemente"
el Niño se esculpió de esa guisa porque quiere representarse
que la bendición de Dios es para todos los hombres.
La Fuente Santa
El lugar donde apareció, según la tradición,
la imagen, en el árbol junto al panal de miel y la fuente
de agua se encuentra a escasos metros ladera abajo del complejo
actual del monasterio de Valvanera. En la actualidad se puede
bajar sin dificultad.
La leyenda y la historia del Monasterio de Valvanera,
y en particular la Fuente Santa, están intrínsecamente
ligadas a la figura de Isabel la Católica. Si bien no hay
evidencia documental de que bebió agua de la Fuente, la
tradición cuenta que la reina Isabel la Católica
realizó una peregrinación al monasterio en 1482,
donde visitó la Fuente. La reina era gran devota de la
Virgen de Valvanera, a quien consideraba la patrona de La Rioja.
(Autores del texto del artículo
de ARTEGUIAS:
Víctor López Lorente y David de la Garma)