Guía de la iglesia de Abajas, Burgos
Introducción
Abajas
es un pueblecito burgalés del partido judicial de Briviesca,
al oeste de la histórica comarca de La Bureba, muy cerca
ya de Los Altos y Valle del Valdivielso. Se encuentra a la respetable
altura de 846 metros sobre el nivel del mar. Cuenta en la actualidad
con sólo 28 habitantes.
La primera cita documental de esta localidad
data del año de 1068 y desde entonces aparece con varios
nombres que nos marcan la evolución de su toponimia. El
primer nombre con que aparece es el de Avalgas y más tarde:
Abalias y Abaias.

Esta población burgalesa de Abajas puede
presumir de tener un importante monumento del románico
rural burgalés. Nos referimos a la iglesia parroquial de
Santa María la Mayor.

Arquitectura
Uno de los aspectos más importantes
de la arquitectura de la iglesia de Santa María la Mayor
de Abajas es que está construida con sillares de una piedra
toba muy porosa de tono rojizo que ofrece una superficie singularmente
rugosa. En origen, es imaginable que las capas de enfoscado cubriesen
eso poros y dejaran las superficies murales lisas.
Se trata del habitual templo concejil de servicio
religioso a una parroquia de fieles, por lo que tiene una sola
nave que remata en una cabecera con presbiterio rectangular más
estrecho y un ábside semicircular aún más
angosto. A los pies del templo se levanta una potente torre campanario.

Hay que decir que el templo románico
se conserva bastante bien. Lo que sucede es que a lo largo de
la historia se le han añadido a los costados meridional
y septentrional hasta un total de cinco dependencias que hacen
que, al exterior, sólo se aprecie el ábside a primera
vista. Su fecha de construcción probablemente será
de finales del siglo XII.

Exterior
Cabecera
La cabecera de la iglesia de Abajas
tampoco se libró de los aditamentos de capillas y estancias,
habiéndose tapado el muro presbiterial norte y también
el paño septentrional del ábside. Por este motivo,
la mejor manera de contemplar esta cabecera románica es
desde el sur, donde observamos que tiene el presbiterio recto
unido a ábside de planta semicircular.

El tambor absidal está articulado verticalmente
mediante dos columnas entregas que formas tres paños verticales
con un arco de tipo ventanal en cada uno (el norte está
tapado). Ninguno de ellos posee columnitas sino que los arcos
trasdosados por chambranas de billetes cobijan tímpanos
donde se esculpieron motivos geométricos.
En el ventanal central -único que tiene
aspillera de iluminación- este motivo es una red de rombos.

En el arco absidal sur y en el del muro meridional
del presbiterio, los tímpanos tiene tres semicírculos
ubicados en disposición triangular, excavados en la piedra.
Este motivo lo vemos también en otras iglesias burgalesas
cercanas como Castil de Lences, Hermosilla, Escóbados de
Abajo y Ahedo del Butrón.

Los capiteles de las dos grandes columnas absidales
son vegetales. El de la norte lleva un fruto de flor de aro entre
grandes hojas que posiblemente intentan imitar los acantos romanos.

La corona de canecillos se conserva bien. Son
estrechos, predominando las formas geométricas sinuosas
que trazan formas cóncavo-convexas similares a letras "S"
y otros motivos relacionados. También hay cabezas humanas
y de animales.

Portada
La portada, cubierta en la actualidad por un
porche moderno, es junto con el ábside ya descrito, la
estructura de mayor calidad e interés de todo el edificio.

De proporciones bastante verticales, esta puerta
tiene una singularidad estructural notable, la de contar con un
alfiz formado por cenefas ajedrezadas. Esa manera de adornar puertas
medievales cristianas con este mudejarismo lo vemos más
al sur y en fechas mucho más tardías. O es una originalidad
del taller o fruto de una recomposición posterior.

Inmediatamente encima del citado alfiz, hay
un tejaroz sostenido por un total de seis canecillos. Entre ellos
destacamos uno con una arpía, otro con Sansón o
David desquijarando un león y, sobre todo, uno muy curioso
en que un hombre parece colocar su pie izquierdo sobre el lateral
de su cabeza.

La puerta propiamente dicha tiene tres arquivoltas.
La interna es ajedrezada, la intermedia lleva todo un conjunto
de relieves figurados muy interesantes del que luego nos ocuparemos.
La exterior lleva un bocel y por fuera hay una chambrana de motivos
vegetales.

Las columnas de apoyo son cuatro y sus capiteles,
menos uno que es vegetal, abordan la temática tan querida
por la escultura de tradición silense de animales fantásticos
del bestiario románico:

La arquivolta historiada tiene el interés
de que se ha conservado en muy buen estado de conservación
a pesar de que los escultores trabajaron la piedra también
a trépano ahuecando sus superficies. Afortunadamente casi
todos sus relieves están en la actualidad como cuando fueron
creados hace 850 años.

De izquierda a derecha, siguiendo el movimiento
de las manecillas del reloj, tenemos en primer lugar un conjunto
de plantas de delicado trazo que por el trépano usado tiene
sus hojas separadas de la base de las dovelas.
A continuación observamos a un hombre
clavando una espada en la boca de un dragón. Podría
tratarse del arcángel San Miguel pero no se le aprecian
las alas.

Luego hay un espinario, iconografía
clásica que tiene fuertes ecos en la escultura románica.

A su derecha, en tres pequeñas dovelas,
incluyendo la clave, hay animales como un grifo, una arpía
y otro animal que sólo aparece parcialmente representado
y que parece un ave.

Más a la derecha tenemos lo que parecen
dos cabras con un árbol en el medio.
Va seguido de un águila que aparece capturando un cuadrúpedo
y, a continuación, dos dragones o basiliscos entrecruzando
sus cuellos.

Esta puerta también tiene tímpano
festoneado por once lóbulos y en el centro una columnita
con una peana o ménsula. A ambos lados de la citada columna
se aprecian unas manchas más claras que seguramente corresponderían
a alguna representación hoy perdida.

La escultura de esta puerta es la manifestación
más notable de la iglesia de Abajas, que se relaciona con
los templos también burgaleses de Soto de Bureba, Hermosilla,
Castil de Lences, etc. Fue realizado, por tanto, por un taller
que se ha de vincular con aquellas corrientes de escultura tardorrománica
que derivan más o menos directamente del claustro de Silos.

Interior
La iglesia de Abajas es un templo completamente
abovedado. Su única nave se cubre con medio cañón
y arcos fajones doblados. Caen sobre responsiones que tienen la
particularidad de ser de doble pilastra y una semicolumna que
se queda sin recibir ningún tipo de peso.

Probablemente se pensó en hacer los
fajones más potentes de lo que al final fueron o este anómalo
suceso pueda deberse a una posterior reconstrucción.
La nave se engarza a la cabecera mediante un
arco triunfal apuntado sobre dos columnas. La nave del presbiterio
lleva bóveda de medio cañón apuntado y la
del ábside bóveda de horno también con apuntamiento.

En cuanto a la escultura de las columnas interiores,
hay que de decir que en los capiteles hay representados también
animales, pero es indudable que las manos que los ejecutaron fueron
distintas que las que se ocuparon de la puerta, pues las cestas
interiores están labradas de manera mucho menos cualificada.

Aquí tenemos leones, arpías y
aves. Estos animales se encuentran pintados de colores azul claro,
amarillo y rojo. Es obvio que esta no es la policromía
original pero sirve para recordarnos que los interiores de las
iglesias de la época estaban pintados.
