Guía de la iglesia de Santa María
de la Asunción de Castro Urdiales, Cantabria
Introducción
Castro-Urdiales
fue el gran puerto medieval de Castilla que la comunicaba comercialmente
con Francia, Inglaterra y Flandes. A partir de 1296 pasó
a presidir la "Hermandad de las Villas de la Marina de Castilla
con Vitoria" (conocida como Hermandad de las Marismas) que
englobaba a Vitoria y los más importantes puertos del Cantábrico
como Santander, Laredo, San Vicente de la Barquera, Bermeo, Guetaria,
San Sebastián y Fuenterrabía.
La prosperidad económica que gozó
Castro Urdiales durante la Baja Edad Media permitió la
construcción de un soberbio templo gótico de dimensiones
catedralicias, el de Santa María de la Asunción.
De hecho a este templo se le conoce en la zona como "la catedral"
aunque sea sólo una iglesia parroquial.

La iglesia de Santa María de la Asunción
se encuentra sobre el promontorio de la Puebla Vieja de Castro
Urdiales, junto al castillo y el puerto pesquero. Fue construida
entre los siglos XIII y XIV y salvo algunos añadidos -especialmente
los del siglo XVI que luego indicaremos- ha sabido conservar bien
sus características medievales.

Es, sin duda, el mejor edificio bajomedieval de toda
Cantabria, de un estilo gótico francés muy clásico
y vinculado a la propia catedral de Burgos. Santa María
de Castro Urdiales fue declarada monumento nacional en 1931.
Arquitectura
Se trata de un gran templo de tres naves -más
ancha la central- de tres tramos, más un transepto no acusado
en planta y anchura mayor que el resto de los tramos. La capilla
mayor tiene un tramo recto y otro hemidecagonal. La prolongación
de las naves laterales se convierte en una girola de cinco espacios
trapezoidales que disponía de tres capillas radiales hemipoligonales,
aunque siglos después se construyó una cuarta.

Lamentablemente, el exterior de este magnífico
edificio sufre el mal de la piedra, que con motivo de partículas
contaminantes, a lo que se añade su exposición a
la humedad salina de mar, tiende arenizar la superficie de los
sillares exteriores de piedra arenisca. En el año 2012
gozó de una restauración para paliar este fenómeno.
Por fortuna, el estado de los muros y soportes del interior se
conservan en buen estado.
Exterior
La mejor perspectiva que tenemos de la iglesia
de Santa María de Castro Urdiales es desde el este
para poder disfrutar de la estampa de su cabecera, con los ventanales
con tracerías de la capilla mayor y los tres absidiolos
originales que se abrieron desde la girola y que se iluminan mediante
grandes ventanas de arco ligeramente apuntado. La cuarta capilla
se construyó en el siglo XVII entre la central y la meridional.
Es de forma cuadrada y afea bastante el conjunto.

Indudablemente, algo que aporta a esta cabecera parte
de su espectacularidad son los arbotantes (algunos de dos arcos
y otros de uno) que apuntalan los empujes laterales de las bóvedas
de crucería y los conducen hasta los estribos -rematados
por parejas de pináculos- que se construyeron entre las
capillas.

La mayor parte de la escultura monumental de que
disponía la iglesia se encuentra en diversos relieves de
la cornisa de la capilla mayor. Aparecen animales, monstruos y
figuras humanas, algunas de notable calidad, pero en general muy
erosionadas.
Aunque tenía tres puertas, actualmente se
conservan sólo dos. La principal, en la fachada oeste,
es gótica aunque de un estilo austero. Cuenta con tres
arquivoltas agudas más el guardapolvos. Las arquivoltas
se apoyan en dos cuerpos de soportes, el superior con columnillas
y el inferior con arcos apuntados.

Hay otra puerta llamada "de los hombres"
de estilo clasicista y que se construyó en el siglo XVIII.
También se añadieron tardíamente
la torre de la fachada sur, la casa del sacristán del XVIII
y la capilla de San José de finales del XIX.
Interior
En el interior apreciamos la altura (21 metros desde
el suelo) y verticalidad del templo pues el alzado de la nave
central es de tres niveles: arcos formeros, arquería ciega
a imitación de un triforio y el claristorio con amplios
ventanales de iluminación. Además de la altura,
el que la iglesia no sea excesivamente larga enfatiza su carácter
ascensional.

Las bóvedas de la nave central son de crucería
simple pero se divide en ocho plementos por tener ligaduras.

Los pilares que reciben los arcos formeros y los
perpiaños son de sección circular con columnillas,
salvo los que se encuentran a los pies que son más grandes
y complejos por tener que soportar el peso de las torres.
Otro elemento que caracteriza el interior de esta
iglesia es la existencia de arcos codales, también llamados
"del miedo" que se compusieron en el siglo XVI, probablemente
como remedio a la inclinación de los arcos perpiaños
de las naves laterales hacia la nave central.

Con todo, lo más espectacular del interior
de Santa María de castro Urdiales es la capilla mayor de
la cabecera que emplea como modelo la catedral de Burgos (como
en general el resto del edificio), gracias al precioso triforio
concebido con profusión de vanos.

En cuanto a obras de arte mueble medieval sobresale
una magnífica imagen de la Virgen con el Niño a
tamaño natural. Está cincelada en piedra y posteriormente
policromada. Es gótica de del siglo XIII.

También hay que reseñar un Cristo crucificado
gótico tallado en madera policromada.
