Guía de la iglesia de Cerezo de Arriba,
Segovia
Introducción
Cerezo
de Arriba es una población del sureste de la provincia
de Segovia, del Partido Judicial de Sepúlveda y dentro
de la histórica comarca de la Comunidad de Villa y Tierra
de Sepúlveda.
Cerezo de Arriba (no confundir con Cerezo de
Abajo que es otra localidad vecina) se encuentra muy cerca de
dos arterias de comunicación importantes que surcan la
provincia. Nos referimos a la Autovía
A-1 que atraviesa la provincia segoviana de sur a norte comunicando
Madrid con Burgos, y la carretera nacional N-110 que enlaza Segovia
ciudad con importantes lugares de Soria como El Burgo de Osma
y la propia capital soriana.

Este paraje en que se encuentra Cerezo de Arriba
está marcado por la cercanía de la Sierra de Guadarrama
y su famoso puerto de Somosierra. Por eso, Cerezo está
a una más que respetable altura de 1.129 metros sobre el
nivel del mar. Dentro del territorio del municipio se ubica la
estación de Esquí de la Pinilla. En la actualidad
tiene censados 134 habitantes.

Históricamente, la primera mención
conocida de la aldea data de 1247 y es llamada Çerezo de
Suso.
El principal monumento de este pueblo segoviano
es su iglesia de San Juan Bautista que en origen fue un templo
románico aunque ha sufrido reconstrucciones que han afectado
a la nave como veremos posteriormente. Como gran parte del románico
rural segoviano podría datarse su construcción en
las primeras décadas del siglo XIII.

Arquitectura
La iglesia de San Juan Bautista de Cerezo de
Arriba, en su sencillez, es una noble manifestación del
románico segoviano, que tantas iglesias atesora, sin ser
de las provincias que el público suele conocer. Además,
dada la importancia que tuvo Sepúlveda en la campaña
de Alfonso VI de fortalecer la frontera (la extremadura castellana)
con Al-Andalus tras la invasión almorávide y la
derrota de Sagrajas, su área de influencia (Comunidad de
Villa y Tierra) fue repoblándose durante el siglo XII y
XIII. En ese contexto se construyeron numerosas iglesias románicas
en la zona de las que se han conservado una buena parte.

En origen la iglesia de San Juan Bautista de
Cerezo de Arriba era un edificio orientado, con la cabecera hacia
el este, de una sola nave rectangular seguida de una cabecera
clásica de presbiterio rectangular más ancho que
el ábside de planta semicircular. Muy probablemente la
puerta románica -ya desaparecida- se abriría en
el muro meridional y también es factible la existencia
de una galería porticada en ese costado pues en la actualidad
hay un porche cerrado, algo que casi siempre indica la existencia
anterior de un pórtico medieval destruido. También
hay un campanario de tipo torre reformado en el costado septentrional.

Exterior
Dadas las citadas reformas en la nave, de la
iglesia de Cerezo de Arriba nos interesa especialmente
la cabecera románica que se ha conservado casi intacta.
Cuenta con un pronunciado presbiterio y bonito ábside cuya
base o zócalo inferior es de calicanto y el resto de sillería
caliza. También los muros presbiteriales son de mampostería.

El ábside no tiene columnas entregas
pero si dos impostas. La más baja es sencilla a la altura
del arranque de los ventanales y la segunda muy bella a la altura
de los cimacios, de idénticos temas vegetales que la chambrana
de la puerta de la vecina iglesia segoviana de Castillejo de Mesleón.

Lo más valioso son sin duda los tres
ventanales absidales. Son de tipo portada con dos arquivoltas
(plana y baquetonada) con chambranas ajedrezadas. Cuentan con
dos columnillas cada uno y en sus capiteles se esculpió
un amplio repertorio de animales reales y fantásticos,
tan proclives a aparecer en el románico meridional de Castilla:
aves, sirenas-ave, sirenas-pez, basiliscos (o dragones) y grifos.

La corona de canecillos del ábside y
del presbiterio está muy desgastada, pero todavía
se pueden identificar algunos motivos.

Entre ellos podemos distinguir un centauro
decapitado, una serpiente, cabezas de animales variados, un rostro
humano negroide, una pareja de cerdos o jabalíes, etc.

Interior
En el interior, se conserva también
en óptimo estado la cabecera románica, aunque el
hemiciclo completo del ábside, con toda su bóveda
de cuarto de esfera, están totalmente tapados por un retablo
barroco.

El arco triunfal es de medio punto doblado
y se apoya en dos columnas entregas cuyos capiteles muestran relieves
cuya iconografía puede estar relacionados con el episodio
veterotestamentario de Daniel en el Foso de los Leones.

En uno, un hombre mete sus manos en la boca
de sendos leones afrontados. En el opuesto, hay una representación
doble y simétrica en que una persona se encuentra en medio
de una pareja de leones con las cabezas agachadas.

En los muros del presbiterio hay arcos murales
sobre pilastras.
En el interior de la iglesia se conserva una
pila románica que ha perdido la basa pero no así
el pie y la copa. Ésta tiene grandes gallones, motivo muy
habitual en este tipo de piezas.
