Guía de la iglesia de San Martín
de Noia (San Martiño), A Coruña
Introducción
Noia
(Noya en castellano) es una relevante e histórica localidad
marinera de la provincia coruñesa.
Geográficamente, se encuentra en la
Ría de Muros - Noya, que es la más septentrional
de las Rías Bajas. Cuenta con unos 8.400 habitantes pero
la población del municipio entero es de 15.000.
Historia
Plinio en su escrito Naturalis Historia, donde
al describir la costa gallega, habla del "Oppidum (pueblo
fortificado) de Noega".

Durante la Edad Media fue atacada por normandos.
Por éste y otros motivos, en 1168, el monarca leonés
Fernando II emite una Carta Puebla para llevar la población
a una nueva ubicación más segura, que es la actual.
Durante el periodo medieval y la edad moderna,
Noia fue considerada como el puerto comercial de Santiago de Compostela,
ciudad con la que tuvo importantes relaciones.
De hecho, en el siglo XIV, Noia va a defender
al obispo de Santiago, Berenguel de Landoria, frente a los burgueses
de Santiago, por lo que el prelado la premiará con una
muralla de piedra de seis metros de alto y la renovación
de la iglesia de Santa María a Nova.

La iglesia de San Martín
La iglesia de San Martín de Noia
(en gallego, San Martiño de Noia) es uno de los monumentos
más destacados -probablemente el de mayor valor por su
origen medieval y su estado de conservación- de la villa
de Noia.
Fue construida entre 1325 y 1434 por iniciativa
del arzobispo compostelano Lope de Mendoza, sobre una anterior
ermita dedicada a Santa María.
Está declarada Bien de Interés
Cultural desde 1931.

Arquitectura
San Martín de Noia es un buen ejemplo del
gótico gallego que se desarrolló por la influencia
de las órdenes mendicantes, si bien San Martín de
Noia no tiene relación directa con dominicos ni franciscanos.
Construida con sillería granítica,
su planta es de una sola nave con cinco tramos, divididos por
arcos diafragmáticos apuntados, y un ábside hemidecagonal
coronado con almenas, lo que le otorga un carácter fortificado.
La estructura se refuerza con contrafuertes exteriores que sostienen
la robusta techumbre de madera a dos aguas.

Exterior
Cabecera
La cabecera sólo tiene un ábside que
es de planta poligonal con contrafuertes escarpados en las esquinas
y los paños murales llevan alargados ventanales góticos
trasdosados por chambrana de puntas de diamante. Encima aparece
la corona de canecillos geométricos del alero y en el extremo
superior, almenas.

Fachada y portada principal
La fachada occidental presenta una portada monumental
inspirada en el Pórtico de la Gloria de la catedral de
Santiago. Está flanqueada por dos torres: una con campanario
de remate piramidal y la otra inacabada, lo que ha dado lugar
a una leyenda local que asegura que quien intente finalizarla
sufrirá un trágico destino.

Encima hay un gran rosetón con tracerías
radiales en que se tallaron 12 y 24 vanos. En las roscas aparecen
ángeles con instrumentos de la Pasión de Cristo.
En las esquinas del marco cuadrado que rodea este
rosetón, se pueden identificar a cuatro ángeles
con trompetas que anuncian el Juicio Final.

En la preciosa y monumental portada de esta fachada
tenemos que en la arquivolta interior aparece un Cristo Varón
de Dolores flanqueado por sólo doce ancianos del Apocalipsis
con instrumentos musicales, redomas y filacterias. Se trata de
una representación de la Parusía (Segunda Venida
de Cristo) y del subsiguiente Juicio Final.

En la arquivolta exterior, tenemos un total de catorce
ángeles con libros y filacterias. En los extremos de esta
arquivolta se compuso una representación de la Anunciación
donde María aparece como Virgen de la Esperanza (embarazada).
En el otro extremo vemos al arcángel San Gabriel.

El tímpano sólo lleva dos escudos de
Don Lope de Mendoza y un escudo de la Corona de Castilla (Reinos
de Castilla y León). También se aprecia una inscripción
en la base del dintel:
Los apoyos son estatuas columna que llevan incorporadas
en dos pisos superpuestos los relieves de los doce apóstoles,
incluyendo a San Pablo.

Éstos aplastan las esculturas del nivel inferior
del suelo que representan animales maléficos, al igual
que sucede en el Pórtico de la Gloria.

Puertas septentrional y meridional
La iglesia de San Martín de Noia tiene
dos puertas más en los muros septentrional y meridional.
La septentrional es estrecha y alargada verticalmente, con arquivolta
apuntada de grandes hojas que recuerdan la escultura románica
mateana, chambrana y un tímpano con un relieve de la Sagrada
Familia junto al obispo Lope de Mendoza que se halla arrodillado
en el lado derecho.

Los apoyos son jambas y sólo dos columnas.
La derecha tiene en su capitel dragones mordiéndose los
cuellos.
La puerta sur está mucho más deteriorada
pues quedó cegada en un momento posterior. Se aprecia una
arquivolta plana, chambrana de grandes puntas de diamante y tímpano
liso sobre mochetas.
Hay que decir que en el muro norte y parte del oeste
existe espectaculares ménsulas voladas que sostenían
un tejado para cubrir los puestos del mercado que con regularidad
se celebraba en estas partes del templo.

Interior
El interior de la iglesia de San Martín de
Noia destaca por su amplitud y luminosidad, al ser un edificio
ancho pero sólo de una nave. Sin embargo, el proyecto inicial
fue de tres naves puesto que junto a los salmeres del arco triunfal
se aprecian perfectamente los arranques de los arcos formeros
que dividirían las tres naves.

Sin embargo, posteriormente se decidió simplificar
y se construyeron gigantes arcos diafragma apuntados para soportar
una armadura de madera a dos aguas.

Otro aspecto destacable es que hay varios capiteles
y ménsulas en la cabecera y en la nave que inciden animales
habituales del bestiario medieval: los dragones y las arpías.

Hay que fijarse en los canes de piedra sujetan el
coro alto ubicado hacia los pies de la iglesia. En cada uno aparecen
dos varones con diferente ropa y peinados. Pudieran ser los canónigos
de la iglesia que se ocupaban de los cantos litúrgicos,
aunque tampoco es descartable que se trate de personas de la sociedad
local, incluyendo posibles financiadores.

En lo referente a arte mueble, hay que destacar que
alberga un notable retablo renacentista de la Anunciación
y una pila bautismal medieval con gallones en la copa además
de una cinta serpenteante en el extremo superior.

También son de valor artístico la imagen
de Santiago sedente (del siglo siglos XIV probablemente) en piedra
policromada.

En una de las capillas meridionales las cuatro esquinas
llevan los símbolos del Tetramorfos, y en ella se guarda
un Trono de Gracia, iconografía que muestra a Dios Padre
sujetando la cruz de Cristo, mientras la paloma del Espíritu
Santo se posa en uno de sus hombros.
