Guía de la iglesia de Santa María
del Azogue de Betanzos, A Coruña
Introducción
La
gran iglesia de Santa María del Azogue de Betanzos (A
Coruña) es un templo gótico construido entre
la segunda mitad del siglo XIV y la primera del XV, por obra de
Fernán Pérez de Andrade O Boo y su sucesor Fernán
Pérez O Mozo, sobre otra iglesia anterior románica.
Santa María de Azogue se ubica a muy pocos
metros de otro monumento medieval esencial de la villa de Betanzos:
la iglesia del que fuera antiguo Convento de San Francisco.

La iglesia de Santa María del Azogue
fue declarada Monumento Nacional en 1944.

Arquitectura
Es un amplio edificio basilical de tres naves,
sin transepto, que se divide en cuatro tramos. Estas naves desembocan
en una cabecera triabsidal.

Exterior
Muy destacable es el ábside principal
o central, bastante más grande que los laterales, que tiene
la planta de la mitad de un polígono de catorce lados por
lo que ofrece siete.

Sus muros verticales son los típicos
del gótico gallego horadados con rasgados ventanales larguísimos
con vanos ajimezados y arcos apuntados. También abundan
los pequeños rosetones con tracerías.

En ocasiones se dice que la fachada occidental
bien pudiera estar conservada del templo anterior, pues muestra
un mayor arcaísmo, de un románico de transición
al gótico. Sin embargo, hay que tener en cuenta la habitual
similitud que las puertas y esculturas del gótico gallego
guardan con las románicas auténticas.

Bajo un precioso rosetón está
la puerta principal cobijada bajo un gran arco semicircular. Tiene
esta puerta amplias arquivoltas ligeramente apuntadas y muy decoradas
con motivos geométricos y personajes dispuestos radialmente
(a la románica).

El tímpano tiene tallado una escena
de la Epifanía de los Reyes Magos enlazada a otra de la
Anunciación.

Las mochetas que soportan el tímpano
tienen esculpidas en sus caras internas las figuras de un ángel
y de un hombre, ambos portando sendas filacterias.

Los apoyos de la estructura superior son las
jambas y cuatro pares de elegantes columnas con capiteles mayoritariamente
zoomorfos aunque hay algunos con personajes humanos.

También esta iglesia tiene otras dos
entradas secundarias en los muros meridional y septentrional.

La meridional tiene cuatro columnas, arquivoltas
muy ojivales y un tímpano con dos cruces patadas inscritas
en círculos y trazadas mediante entrelazos tetrafoliados,
que flanquean una tercera cruz latina más sencilla.

Por su parte, la puerta septentrional tiene
un tímpano con un muy rudo relieve que muestra una psicostasis
donde San Miguel y el demonio pesan las buenas y malas acciones
de las almas. A lo lados aparece tumbado un condenado y de rodillas
un bienaventurado.

Interior
En el interior, se aprecia una estructura de tres
naves separadas por pilares prismáticos con ocho columnas.
Los arcos formeros y diafragma son apuntados y soportan una armadura
de madera.

Hay que fijarse en los capiteles de las citadas columnas
puesto que están esculpidos. Su relieve es bajo y sus formas
bastante sumarias y populares, pero aún así ofrecen
interés.

Hay pasajes bíblicos como la Anunciación,
escena muy ligada a la familia nobiliaria promotora de la iglesia
de San Miguel del Azogue.

Sin embargo, los motivos predominantes son zoomorfos.
Encontramos leones, jabalíes, arpías, dragones,
perros lanzándose sobre su presa, etc. Se aprecian diversas
formas de tallar la piedra lo que sugiere la participación
de diversos canteros en su ejecución.

El soberbio ábside central se cubre con bóveda
de crucería en abanico. Posee un retablo en el altar mayor
de bella factura, con catorce tallas flamencas importadas de Lovaina
a comienzos del siglo XV.

Las capillas laterales tienen planta cuadrada y también
se cubren con bóveda de crucería. Una de las más
curiosas particularidades es que en el capitel de uno de los pilares
con columnas que soportan el arco triunfal del ábside meridional
se esculpió un mensario o calendario agrícola.
En el interior de la iglesia de Santa María
del Azogue de Betanzos se conservan numerosas obras de arte mueble.
Nosotros centramos nuestro interés en la pila bautismal.
Es de tipo caliciforme y lleva como relieves en la copa una secuencia
de arcos apuntados y un cáliz de grandes dimensiones.
