Guía de la iglesia de Santa María
de Hoyos en Valdeolea, Cantabria
Introducción
La
Iglesia de Santa María se sitúa en la localidad
de Hoyos, que forma parte del municipio de Valdeolea, en la comarca
sur de Cantabria.
Topográficamente, el templo descansa
en una ladera, en un enclave rural elevado, lo que le confiere
una visibilidad característica en el paisaje montañoso
típico del sur de Cantabria.
El entorno pertenece a una zona de transición
entre la Cordillera Cantábrica y la Meseta, donde los valles
están salpicados de pequeñas aldeas, montes y bosques,
lo que ha favorecido la conservación de obras románicas
rurales como ésta.

La parroquia de Hoyos aparece mencionada en
documentos del siglo XIII, por ejemplo en 1272, con donaciones
de hermanos Sandoval al Monasterio de Santa María de Aguilar
de Campoo. También en el Becerro de Behetrías de
1352 aparece como parte de la Merindad de Aguilar de Campoo.
La estructura original es románica probablemente
de comienzos del XIII y se ha conservado en bastante buen estado
a pesar de haber sido objeto de añadidos posteriores que
la enmascaran exteriormente salvo por la cabecera. En efecto,
posterior a su fábrica medieval se construyó la
torre (siglo XVII), el porche meridional, la sacristía
y una capilla adosada al muro norte en épocas posteriores
al románico.

La iglesia de Santa María de Hoyos
fue declarada Bien de Interés Cultural, como monumento,
lo que reconoce su valor patrimonial.

Arquitectura
Se trata de un templo de moderadas dimensiones
y estructura original sencilla construida en sillería de
piedra arenisca de color ocre. Tiene una sola nave rectangular,
bastante alargada que se une a una característica cabecera
con un tramo presbiterial y un ábside semicircular. La
puerta original se halla en el muro meridional.

Exterior
El ábside es, con mucho, la estructura
más importante de la iglesia románica de Santa María
de Hoyos. Se encuentra a media ladera de la colina que domina
el pueblo. Por encontrarse en ese fuerte desnivel el flanco meridional
aparece sobredimensionado respecto al septentrional.
El ábside es de sillería y está
dividido en tres paños mediante altos plintos que se elevan
hasta una imposta con rombos a la altura del alféizar de
la ventana, donde se apoyan dos columnas entregas que llegan hasta
el alero.

De los tres paños creados por estas
dos columnas sólo el central tiene ventanal que es de tipo
portada. Es éste muy abocinado con derrame exterior. Tiene
arquivolta y chambrana muy sencillas sobre una pareja de columnillas
cuyos capiteles son vegetales de bastante buena talla, por el
uso del trépano que establece una lejana vinculación
con San Andrés de Arroyo.

Los capiteles de las columnas absidales y la
corona de canecillos de la cabecera ofrecen un amplio repertorio
de temas figurados como motivos geométricos y vegetales,
animales (arpías, león, ave con serpiente) y figuras
humanas que llevan objetos sobre sus rodillas que estarían
representando diferentes oficios. El alero de la cornisa también
está adornado con una larga secuencia de rombos.

Encajonada entre dependencias modernas y tapada
al exterior se encuentra la puerta de ingreso en el muro sur.
Es muy sencilla, con simples arquivoltas planas apuntadas sobre
las jambas
La torre actual se levantó en época
moderna, así como la sacristía, el portal y una
capilla lateral en el muro norte. Se cree que originalmente hubo
una espadaña en el hastial oeste, característica
usual en iglesias rurales, pero que desapareció al construirse
la torre.
Interior
Al entrar en el interior de la iglesia de Santa
María de Hoyos observamos sus reducidas dimensiones. La
nave cuenta con bóveda de medio cañón apuntado
en el presbiterio y bóveda de horno en el ábside,
aunque actualmente está tapada por un retablo barroco del
siglo XVIII donde destaca una imagen de Santa Ana Triple del siglo
XVI.

El arco triunfal es apuntado y lo trasdosa
una moldura de dientes de sierra. Se apoya sobre dos capiteles
de buena calidad. En el izquierdo aparece la Parusía en
la que Cristo Varón de Dolores muestra sus llagas junto
a varios ángeles que llevan los instrumentos de la Pasión
(cruz y columna).

Este tema iconográfico, que es más
gótico que románico, se encontraba en el cercano
monasterio premostratense de Santa María la Real de Aguilar
de Campoo (Palencia).

Por su parte, en el capitel derecho, tenemos
a Daniel en el foso de los leones. Parece bastante relacionada
y acertada la presencia de Daniel como prefiguración de
Cristo enfrente del Pasaje de la Parusía. De hecho la postura
de Daniel y de Jesús en ambos capiteles es prácticamente
idéntica.

Existe una serie de pinturas murales tapadas
en la bóveda del ábside. Estas murales pertenecen
al periodo bajomedieval, aproximadamente del último tercio
del siglo XV. En el muro norte del presbiterio hay una inscripción
pintada que la firma: