Guía de la iglesia de Santiago de Gustei,
Ourense
Introducción
La
iglesia de Santiago de Gustei se ubica en la parroquia homónima,
la cual pertenece al municipio o concello de Coles.
Este territorio se encuentra integrado en la
comarca de Ourense, dentro de la provincia de Ourense, en la Comunidad
Autónoma de Galicia.
El templo dista unos doce kilómetros
de la ciudad de Ourense, alzándose en un entorno natural
que conserva una marcada identidad rural.

El templo de Santiago de Gustei
es un interesante ejemplo de la arquitectura románica tardía
ourensana.
Breve historia
Sus orígenes documentados se remontan a mediados
del siglo XII, época en la que el templo y su jurisdicción
pasaron a pertenecer a la sede episcopal de Ourense gracias a
una donación efectuada por el monarca Alfonso VII al obispo
Pedro Seguín en el año 1157. Sin embargo, es descartable
que el templo actual de Santiago de Gustei sea de mediados del
siglo XII, porque como veremos seguidamente, lo más probable
es que fuera construido muy entrado el siglo XIII.
Arquitectura
Desde el punto de vista estructural, el edificio
presenta una planta orientada canónicamente conformada
por una única nave longitudinal que desemboca en un ábside
de cabecera rectangular. A grandes rasgos, la iglesia conserva
su aspecto primigenio, destacando la presencia poco habitual de
su espadaña original, aunque a lo largo de los siglos ha
sufrido algunas adiciones, como una sacristía moderna adosada
al muro septentrional del ábside y dos arcos diafragma
apuntados en el interior de la nave, para sujetar la cubierta
de madera a dos aguas.

Exterior
Ábside y muro oriental de cierre de a nave
En contraste con la nave, el ábside es más
bajo y estrecho, y su muro meridional se encuentra articulado
por una robusta columna entrega de capitel vegetal. Los canecillos
de esta zona de la cabecera presentan proporciones más
esbeltas y puramente románicas, incluyendo un llamativo
rostro monstruoso de rasgos felinos, lo que indica que la edificación
del templo debió iniciarse por esta parte oriental, como
era costumbre en la época.
Además, existe una antefija en el vértice
superior del ábside. Se trata de una cruz griega de brazos
flordelisados, que se combina con otra girada de entrelazo.

En el piñón superior del muro de cierre
oriental de la nave hay también otra muy interesante antefija
con un carnero en la base y encima una cruz griega inscrita en
un cuadrado girado 45 grados.

Fachada occidental
El elemento exterior más sobresaliente de
la iglesia de Gustei es, sin duda, la portada occidental. Ésta
se abre en un arimez y está configurada por un arco de
medio punto provisto de tres arquivoltas de medio punto y una
chambrana. Las citadas arquivoltas, como veremos, están
muy decoradas.

Las arquivoltas exterior e intermedia lucen una
profusa decoración vegetal de gran plasticidad, con hojas
tetralobuladas, hexapétalas y grandes hojas de rizadas
que crean acusados juegos de luces y sombras.

Estas plantas acogolladas esculpidas en altorrelieve
nos remiten a una influencia mateana, como es bastante habitual
en el tardorrománico gallego.

Por su parte, la arquivolta interior combina la temática
vegetal con la figurativa.

En sus dovelas se despliega un programa iconográfico
que incluye:
Todo este conjunto apea sobre tres parejas de delgadas
columnas acodilladas y las respectivas jambas aboceladas.
Los capiteles son predominantemente vegetales, enmarcando
un espacio donde antiguamente se ubicaba un tímpano estructurado
en un arco tetralobulado de clara influencia mateana y de la catedral
de Ourense, hoy cegado y desprovisto de sus mochetas originales.
Sobre la portada se yergue una esbelta saetera y la espadaña
de dos vanos semicirculares moldurados claramente románicos,
coronada en su ápice por una figura sedente del apóstol
Santiago portando un báculo.
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Fachadas laterales y puerta meridional
Las fachadas laterales también conservan detalles
de gran interés arquitectónico.

La portada meridional, hoy cobijada por un pórtico
moderno sustentado por columnas de factura contemporánea,
presenta dos arquivoltas de medio punto, una de grueso baquetón
y otra plana. La chambrana tiene grandes cuadrifolias unidas en
el vértice, formando relieves que habitualmente conocemos
como puntas de diamante.

El tímpano de esta puerta sur alberga un escudo
en relieve con cinco flores de lis, apoyado sobre mochetas: una
tallada con una alargada cabeza masculina barbada y otra con una
hoja palmiforme.

Los apoyos son aquí las jambas interiores
que están decoradas en sus aristas por puntas de diamante
y dos columnas más gruesas que la de la puerta occidental,
que culminan en capiteles vegetales que, nuevamente, denotan la
influencia de los talleres de la catedral orensana.

Tanto en el muro sur como en el norte de la nave
se conservan mensulones que evidencian la existencia de pórticos
originales de madera, así como estrechas saeteras que iluminan
el interior.
Llama la atención la colección de canecillos
que sustentan las cornisas de la nave; su aspecto achaparrado
y ensanchado y su temática estilizada y geométrica
reflejan ya una clara transición hacia formas y cánones
góticos, propios del siglo XIII.
Interior
en el interior, la transición espacial hacia
la cabecera se realiza mediante un arco triunfal doblado y apuntado
que apoya sobre dos columnas entregas. Sus capiteles exhiben motivos
de largas hojas con nervios incisos rematadas en pequeñas
bolas. El presbiterio se cubre mediante una bóveda de cañón
apuntado, reforzada por otro arco fajón de iguales características,
que gravita en sendas columnas prácticamente idénticas
a las del arco triunfal.

Finalmente, el retablo barroco situado en el
testero del ábside custodia una joya de la escultura medieval:
una talla sedente en piedra policromada del apóstol Santiago.
Esta efigie, datable en el segundo cuarto del siglo XIII y estrechamente
vinculada al modelo del Pórtico del Paraíso de Ourense,
fusiona la iconografía tradicional del apóstol -con
túnica, manto y libro abierto- con la indumentaria propia
del peregrino, al mostrar el bordón rematado con la concha
de vieira.