Guía de la iglesia de Susinos del Páramo,
Burgos
Introducción
Susinos
del Páramo es una aldea y municipio burgalés perteneciente
al partido judicial de Burgos, encuadrado en la comarca de Odra-Pisuerga,
situada al oeste de la provincia, cerca ya de Palencia.
Estas altas tierras -su altitud en nada menos
que 905 metros sobre el nivel del mar- han sufrido y están
sufriendo un alto grado de despoblación.
Por ello, Susinos del Páramo sólo
cuenta con un censo de 115 habitantes.

Las localidades más importantes que se encuentran
cercanas son la propia capital, a uno 35 kilómetros por
carretera en dirección sureste y Villadiego a una docena
de kilómetros en dirección noroeste.

Hay que añadir que su ubicación no
dista más que unos pocos kilómetros al norte del
Camino Francés a Santiago de Compostela y que su entorno
está repleto de pueblos con iglesias y ermitas románicas
y góticas.
Desde el punto de vista documental, esta localidad
es citada por primera vez a finales del siglo XI.

El monumento que nos interesa en este artículo
no es otro que su iglesia parroquial consagrada a San Vicente
Mártir.

Iglesia de San Vicente Mártir de Susinos
del Páramo
La iglesia de Susinos del Páramo se
construyó sobre un altozano al noroeste del caserío.
Es un edificio cuyos muros están realizados mediante una
buena sillería caliza. Presenta dos naves paralelas, en
su mayoría de construcción gótica, si bien
hay una parte de finales del siglo XIII y otra ya del XV.

La iluminación del interior se practica mediante
vanos rodeados por arcos apuntados más uno moderno con
forma rectangular. La puerta es románica y se abre en el
muro meridional. Por su parte, este templo tiene una torre campanario
adosada a la fachada occidental con un cuerpo de campanas con
dos troneras en cada cara.

La puerta románica
Desde el punto de vista románico, lo más
importante es su puerta meridional que se ha conservado en aceptable
estado de conservación a pesar de la blandura de la roca
caliza que se empleó para su construcción. Es un
ejemplar realizado por un taller local de modestas habilidades
artísticas pero aportando siempre el encanto del románico
rural. Su datación es incierta pero las puntas de diamante
de su chambrana y su carácter popular podría ayudar
a fecharla a comienzos del siglo XIII.

Se abre sobre un cuerpo resaltado o arimez cuya cornisa
está rehecha en tiempos modernos pero donde se han conservado
dos canecillos originales de estampa zoomorfa. Uno de ellos representa
con claridad un conejo o liebre y el otro una cabeza de un mamífero
más difícil de identificar. Quizás pueda
tratarse de un cerdo o un jabalí.

La puerta propiamente dicha tiene tres arquivoltas
de medio punto. La interior tiene dos superficies lisas escalonadas
y comunicadas por un bocel. La segunda tiene grandes tacos en
su chaflán. La tercera es la más interesante porque
muestra unas figuras troncocónicas que quizás representan
piñas y, en los extremos, dos personajes humanos, uno de
los cuales lleva un báculo.

El guardapolvos o chambrana tiene decoración
de grandes puntas de diamante.
Los apoyos son las jambas y dos pares de columnas
de fustes muy gruesos y de forma ligeramente troncocónica
que se alzan sobre un alto podio. Los capiteles llevan cimacios
de tres filas de tacos que se impostan. Las basas o no existieron
o han desaparecido totalmente.

Los citados capiteles son de poco estilizadas cestas
casi cúbicas. En ellos se tallaron hasta un total de tres
sirenas-pez, una cabeza humana rodeada de tres parejas de objetos
iguales dispuestos simétricamente y dos leones cuyas cabezas
están muy deterioradas.

En el interior de la iglesia de Susinos se halla
un capitel románico aunque de factura y autoría
diferente a los de la puerta. Muestra a personas en combate con
leones.