Guía de la iglesia de Torresmenudas, Salamanca
Introducción
Torresmenudas
es un municipio y localidad española de la provincia de
Salamanca, (Castilla y León) que se encuentra a sólo
21 kilómetros al noroeste de la capital salmantina.
Está en el Valle de Cañedo, dentro
de la comarca de La Armuña.
Pertenece al partido judicial de Salamanca
y a la Mancomunidad Comarca de Ledesma.
Su altitud con relación al nivel del mar es
de 787 metros.

La iglesia parroquial de este pequeño
pueblo salmantino tiene la advocación de San Román
mártir. Fue una iglesia del románico rural posiblemente
de comienzos del siglo XIII.

No obstante, por razones desconocidas, la iglesia
de Torresmenudas fue casi completamente reconstruida entre
los siglos XVI y XVIII quedando como un templo sencillo de una
nave y una cabecera rectangular cuyo aspecto anodino sólo
se ve alterado por la gran espadaña barroca que se construyó
sobre el hastial occidental. De la iglesia original románica
sólo ha quedado la pequeña puerta de ingreso del
muro meridional.

En la actualidad, esta puertecita románica
se cobija bajo un pequeño pórtico construido hace
pocos años con una cubierta de madera y tejas y dos columnas
apoyadas sobre el muro del atrio. Sin duda esta estructura ayudará
a una mejor conservación pero proyecta sombras en días
soleados que dificulta tomar buenas fotografías.

Un rápido vistazo a la puerta nos permite
observar cierta irregularidad en el trazado de las arquivoltas
y desorden en las dovelas y en los sillares que conforman la estructura.
Es fácil concluir, por tanto, que durante la reconstrucción
moderna se remontó sillar a sillar a una nueva disposición,
aunque este trabajo se hizo con poco esmero.

La puerta se ubica sobre un cuerpo resaltado o arimez
de sillería que conserva un total de seis canecillos que
soportaban su tejaroz.

Tres de ellos muestran personajes humanos con anatomías
y ropajes apenas esbozados. Otro representa un león y los
restantes: una cruz dentro de un círculo y una semiesfera
entre dos líneas quebradas.

El vano de entrada está rodeado por tres arquivoltas
y un guardapolvos que se apoyan en las jambas y dos columnas acodilladas.

Las arquivoltas se conforman mediante la habitual
alternancia de boceles y escocias. Dos de ellas se adornan con
zigzagueados de probable simbolismo solar.

Sin embargo, es el guardapolvos el que ofrece el
interés de estar esculpido a bajorrelieve con una serie
de figuras: un hombre portando un gran rama con su mano derecha,
un león, un pez, un sapo de cuya cabeza surge una planta
tipo helecho, un conjunto de aves de diferente tamaño y
aspecto, un entrelazo, y un conjunto formado por una ave una serpiente
y, de nuevo, un sapo.

Por su parte los capiteles de las dos columnas también
son figurados. Uno de ellos lleva a un hombre rodeado de vegetación
y de aves. El otro tiene animales entre vegetación.

El taller que se ocupó de esta iglesia y,
en particular, de esta puerta románica muestra una técnica
muy popular y ruda, alejado de la elegante y refinada escultura
románica de la catedral y otras iglesias de la capital
salmantina.

En cuanto a una posible intención iconográfico-simbólica
de los relieves de los capiteles y el guardapolvos pudiera intuirse
alguna intención de relatar la existencia del hombre en
el Paraíso Territorial y su posterior caída.

No obstante, por el nivel rural y popular del taller,
la escultura de la iglesia de Torresmenudas bien pudiera ser simplemente
una imitación inconsciente de otras iglesias o, incluso,
de libros de modelos.
