Guía de la iglesia de Uzquiano, Condado
de Treviño (Burgos)
Introducción
Uzquiano
es una pequeña localidad situada en el Condado de Treviño,
enclave perteneciente a la provincia de Burgos, aunque geográficamente
rodeado por tierras de Álava. Forma parte del municipio
de Condado de Treviño y del partido judicial de Miranda
de Ebro.
Se integra en la comarca histórica del
Valle de Treviño, caracterizada por un medio rural y un
poblamiento disperso. El núcleo se localiza en un entorno
de media montaña, próximo al río San Vicentejo
y bien comunicado por carretera con Vitoria-Gasteiz.

Desde el punto de vista demográfico,
Uzquiano presenta una población muy reducida (14 habitantes
tan solo), con acusado envejecimiento y pérdida progresiva
de habitantes, rasgos comunes en muchas aldeas del entorno rural
castellano.
Uzquiano, identificado en las fuentes antiguas
como Fusquiano o quizá como el "Guzkiano" de
Yuso citado junto al de Suso en la Reja de San Millán hacia
el año 1025, se localiza junto a la carretera que acompaña
el curso del río San Vicentejo en dirección a Vitoria,
de la que dista aproximadamente once kilómetros.

Según la llamada Carta del obispo Aznar,
hacia 1257 uno de los dos núcleos denominados Guzquiano
había desaparecido, probablemente el de Suso. De este lugar
pudo permanecer la iglesia dedicada a San Juan, situada en la
ladera del monte y utilizada como ermita de Uzquiano hasta su
derribo en 1792.
La pequeña iglesia parroquial de Nuestra
Señora de la Asunción destaca visualmente al llegar
al pueblo, al alzarse sobre una pequeña elevación
que la separa del resto del caserío.

Del edificio se conserva la estructura románica
original, aunque se le añadieron elementos posteriores
como el pórtico del siglo XVIII, la torre-campanario barroca
construida entre los siglos XVII y XVIII y el recinto del cementerio,
además de la puerta románica de la iglesia desaparecida
de la localidad de Ochate.

Como veremos a continuación, tanto la
iglesia de Uzquiano como la portada procedente de Ochate corresponden
a una cronología tardía dentro del románico
rural, situándose su ejecución en torno al primer
tercio del siglo XIII o, incluso, algo más tarde.

Arquitectura
La fábrica combina mampostería
-recientemente liberada del enfoscado- en los muros de la nave
y la cabecera, tanto por dentro como por fuera, con sillares bien
escuadrados en esquinas y elementos estructurales destacados,
como los arcos fajones que refuerzan la nave y el presbiterio.

Se trata de un templo orientado canónicamente,
de una sola nave y un ábside rectangular, que supone la
construcción románica, a la que se adosaron estancias
en el muro septentrional, el campanario en la esquina suroeste,
el baptisterio en la esquina sureste con un muro meridional de
cierre en que se añadió la puerta tardorrománica
de la parroquia de Ochate y un pórtico con arco carpanel
al sur.

Exterior
Cabecera
La cabecera, como ya indicamos, es rectangular,
algo que no debemos percibir como demasiado excepcional porque
tanto en el País Vasco, Burgos, Segovia y, por supuesto
en Galicia y Asturias, esta solución es mucho más
frecuente de lo que pudiera parecer.

En el muro oriental de esta cabecera hay un
bonito ventanal de tipo portada con, nada menos que tres arquivoltas
planas sin chambrana que surgen de tres parejas de columnitas
cuyos capiteles, prácticamente idénticos, muestran
hojas de forma casi romboidal y caulículos rematados en
volutas, claramente inspirados en los corintios clásicos,
pero interpretados con un gran esquematismo y sencillez.

La puerta
Cobijada bajo el pórtico del siglo XVIII,
en el muro meridional, encontramos la puerta original de la iglesia
de Uzquiano junto a un óculo hoy cegado por la construcción
posterior de la torre.

Esta puerta es de pequeñas dimensiones
con sus seis arquivoltas de baquetón ligeramente apuntadas.
Éstas descansan sobre una imposta con moldura corrida ornamentada
con pequeñas puntas o pirámides.

Las columnas acodilladas son seis aunque hay
dos parejas de jambas que fueron redondeadas para imitar otras
tantas columnas. Por tano, el total de los capiteles es de diez.

La mayoría de estos capiteles son vegetales
con dos órdenes de hojas esculpidas de una forma muy sumaria.
En algunos aparece, además, una cabecita humana en el medio.
En otro, el interior del lado izquierdo, aparecen dos animales
con cola (aves o dragones) que colocan sus picos o bocas en las
orejas de una cabeza humana.

La puerta tardorrománica de Ochate
En el lado oriental del pórtico moderno
se añadió en 1964 una estancia destinada a baptisterio,
donde se integró la portada procedente de la arruinada
iglesia de Ochate, situada a menos de tres kilómetros al
noreste de Uzquiano. El objetivo de esta adición no fue
otro que rescatarla para que se mantuviera protegida, reutilizada
y puesta en valor, manteniéndose dentro de un edificio
religioso activo y cercano geográficamente, lo que permitió
preservar un destacado ejemplo del románico tardío
de la zona del Condado de Treviño.

Esta portada presenta cinco arquivoltas, de
las cuales tres son de baquetones y escocias. Las otras dos, sin
embargo, están muy decoradas. Una de ellas lleva una secuencia
de acantos u otro tipo de hojas que simulan palmetas con el ápice
vegetal muy saliente.
La otra arquivolta decorada es la más
espectacular, con grandes florones octopétalos con botón
central, pero con la particularidad de que estos florones no son
planos, como en puertas abulenses, segovianas o zamoranas, sino
muy salientes lo que hacen que adquieran volúmenes similares
a pirámides.

Bajo la imposta -decorada en origen con un
motivo de zigzag perlado- se disponen las jambas, en las que se
adosan cuatro pares de columnas que reciben las arquivoltas. El
arco descansa, como en otros templos del entorno de Treviño,
sobre jambas con columna angular rematada en capitel.

En los capiteles de esta puerta de Ochate es
donde se conserva el repertorio más importante de escultura
románica de la iglesia de Uzquiano. A pesar de que se aprecia
una cierta rudeza en el modo de esculpir, el artífice supo
crear representaciones identificables, aunque la degradación
de muchos siglos ha dificultado dicha tarea. Las formas están
muy vinculadas a la estética gótica.
De izquierda a derecha se observa, en el capitel
extremo, una escena con dos figuras humanas, masculina y femenina,
armadas con mazas o lanzas, atacando a un animal cuadrúpedo
difícil de identificar. Pudiera ser un lance de la caza
del jabalí como protagonista, pero más nos parece
la matanza del cerdo para la fiesta de San Martín.

En el siguiente, aparece un águila -hoy
sin cabeza- atrapando un pequeño animal, posiblemente un
conejo o una liebre. Le sigue un capitel de acantos estilizados
con puntas recogidas y bordes perlados, junto a dos arpías
afrontadas, una masculina y otra femenina, ambas coronadas y con
colas rematadas en brotes florales flordelisados.

En la jamba izquierda, está el capitel
probablemente más interesante iconográficamente
pero es el más destrozado de todos. Representa dos diablos
que interactúan con un personaje humano central con una
gran piedra a sus pies. Se ha interpretado como la losa en que
se sienta el hombre, aunque más nos parece un gran objeto
que lleva colgado del cuello, como la bolsa del avaro o un peso
que encarna la idea del castigo por el pecado.

En el lado derecho, el primer capitel muestra
un ángel emergiendo entre nubes; el siguiente se decora
con hojas secas de palma de tratamiento geométrico y remates
en forma de roseta; a continuación reaparece la imagen
del ave rapaz devorando un pequeño cuadrúpedo.

Los dos últimos capiteles presentan,
respectivamente, un motivo vegetal en dos registros con acantos
esquemáticos que más simulan un diseño geométrico
que vegetal y un busto masculino de largo cabello acaracolado
y con barba, sobre fondo vegetal. Lamentablemente, su rostro casi
ha perdido sus elementos anatómicos salvo uno de lo ojos
y las orejas.
Todo el conjunto se apoya en ocho columnas
y baquetones, con basas y plintos decorados con florones inscritos
en semicírculos.

Interior
La nave se cubre con una bóveda de cañón
apuntado articulada en cuatro tramos mediante arcos fajones. El
arco central, reforzado, apoya en medias columnas adosadas a pilastras
con capiteles decorados con hojas esquemáticas, mientras
que los otros arcos son más sencillos y descansan sobre
ménsulas.
El acceso al presbiterio se realiza mediante
un arco triunfal apuntado y doble, sustentado por semicolumnas
unidas a pilastras con capiteles de motivos vegetales estilizados.
La cabecera, de planta recta, se cubre también con bóveda
de cañón apuntado, reforzada por un arco fajón
que descansa sobre ménsulas. En el muro oriental se abre
una ventana de tradición románica, actualmente oculta
en el interior por el retablo.