Guía de la iglesia de Valdegeña,
Soria
Introducción
Valdegeña
es una pequeña localidad ubicada al nordeste de la provincia
de Soria, enclavada en la comarca de Soria. A nivel eclesiático
pertene a la Diócesis de Osma.
El caserío se extiende por la zona inferior
de la ladera de una colina por lo que es visible -especialmente
su iglesia- desde largas distancias.
En el municipio de Valdegeña, se encuentran
los Quejigares y encinares de Sierra del Madero. Se trata de un
Lugar de Interés Comunitario (LIC).
Valdegeña está situada a 1.068
metros sobre el nivel del mar y posee un censo de 37 habitantes.

Desde el punto de vista histórico, el
lugar debió ser repoblado en el primer cuarto del siglo
XII, pasando a pertenecer a la Comunidad de Villa y Tierra de
Soria. Se tiene constancia de que en 1123, Alfonso I el Batallador
donó una iglesia de San Andrés perteneciente a Valdegeña
al monasterio de San Millán de la Cogolla.

Su iglesia parroquial está dedicada
a San Lorenzo y está situada en el extremo superior del
pueblo y, como decíamos, se otea perfectamente desde los
campos situados al sur porque se halla en plena ladera de un monte.

San Lorenzo de Valdegeña es uno de los
muchos templos rurales del románico soriano, datando posiblemente
de las últimas décadas del siglo XII o las primeras
del XIII.

Arquitectura
Es una iglesia del románico rural, pero
muy bien construida con perfecta sillería. Tiene una sola
nave, unida a una cabecera con ábside de planta semicircular.
Lo más destacado, como veremos, es su ábside, y
la puerta de ingreso que se ubica en costado meridional.

Como suele ser norma, a lo largo de los siglos,
ha sufrido diversas reformas y restauraciones, pero aún
conserva la mayoría de los elementos originales que reflejan
su antigüedad.

Exterior
La iglesia de Valdegeña tiene una nave
única con una cabecera de presbiterio rectangular y ábside
de planta semicircular, típico de las construcciones románicas.
El ábside es extremadamente severo pero muy bien construido
con sillares de piedra de color rojizo.

Tiene dos columnas entrega de esbeltos fustes y capiteles
lisos troncocónicos. Estas columnas crean tres calles en
el ábside que tuvieron sendas aspilleras de iluminación
pero que se encuentran actualmente cegadas porque se taparon al
colocar el retablo. Los canecillos son también anicónicos,
de perfil de nacela.

La entrada de la iglesia se realiza por una puerta
románica del muro meridional. Cuenta con una sencilla chambrana
y tres arquivoltas planas que se apoyan en las jambas y en una
pareja de columnas.

Sus capiteles muestran lo que podrían ser
dragones con sus colas enroscadas (aunque sin descartar que lo
que rodea las figuras principales sean serpientes) y sirenas ave.

Parece que alguien, en algún momento pretérito,
se dedicó a golpear las cabezas de estos seres porque en
la actualidad se hallan prácticamente desfiguradas.

A la derecha de la puerta hay tres canecillos que
debieron soportar un pórtico actualmente desparecido. Uno
muestra una pareja humana atacada por una serpiente, mientras
que los otros dos muestran parejas de sirenas-ave.

Tanto los capiteles de la puerta como estos canecillos
parecen haber sido tallados por el mismo taller que trabajó
en el cercano templo de Tozalmoro.

En la fachada de los pies se eleva una torre (más
bien parece una espadaña) de planta rectangular y remate
superior con forma de trapecio. Las troneras para las campanas
se abren en los frentes occidental y oriental.

Interior
En el interior, la nave se techa de madera y la cabecera
con bóveda de cuarto de esfera en el ábside y de
medio cañón apuntado en el presbiterio. El arco
triunfal apoya sobre una pareja de columnas cuyos capiteles se
decoran con tallos serpenteantes que cobijan hojas y pequeñas
flores de cinco pétalos.
A los pies de la nave se conserva una pila bautismal
románica formada por un doble basamento circular de sillería
sobre el que apoya una copa troncocónica decorada con roleos
y arcos entrecruzados.