Guía de la iglesia de Villavega de Aguilar,
Palencia
Introducción
Villavega
de Aguilar es una pequeña aldea de la comarca de la Montaña
Palentina, perteneciente al municipio de Aguilar de Campoo. Sólo
cuenta con una treintena de vecinos censados.
Pese a que un simple vistazo a su exterior
podría hacerla pasar como una más de las numerosas
iglesias románicas rurales que jalonan la comarca, visto
con detenimiento, el templo parroquial de San Juan Bautista de
Villavega de Aguilar puede ser catalogado como uno de los más
interesantes de dicha comarca.

Arquitectura
En lo relativo a su tamaño, como sucede
en casi todos los templos de la Montaña Palentina, es de
dimensiones moderadas, pero bien construido mediante sillería
de piedra arenisca ocre con tonalidades rojizas.

La iglesia de Villavega de Aguilar presenta,
como tantos otros, el típico planteamiento de espadaña
a los pies, una sola nave de cuatro tramos y, tras su consabido
tramo recto presbiterial, un ábside semicircular. La puerta
principal se abre en el muro meridional. Son de época posterior
el pequeño baptisterio de la esquina noroeste, la sacristía
adosada al muro meridional del presbiterio y los muros laterales
del porche que cobija la portada meridional.

Como veremos, esta austeridad planimétrica
contrasta con su riqueza y originalidad escultórica.

Exterior
Al exterior, el ábside semicilíndrico
queda dividido en tres paños separados por columnas adosadas,
con la particularidad de que de la mitad hacia abajo del muro
son dobles y geminadas, y hacia arriba se tornan individuales.
Lamentablemente, en una fecha posterior indeterminada se adosó
un enorme contrafuerte en el eje de dicho ábside, lo que
ocasionó la ocultación del ventanal central.

Los capiteles de este repertorio columnario
de la cabecera -bastante erosionados- incluyen parejas de leones
afrontados, combates o depredaciones de leones con cuadrúpedo
y serpiente, la caza de un oso y dos guerreros en liza, además
del recurrente tema del mascarón animal (muy probablemente
una cabeza de león) que engulle el fuste de su propia columna,
conocido como "glouton".

Por su parte, los canecillos son mayoritariamente
de perfil de nacela y proa de barco, aunque hay algunos figurados:
animales de cuerpo entero con la cabeza girada hacia atrás,
un ave zancuda que atrapa a una serpiente que se enrosca completamente
a su cuerpo, etc.

Este conjunto arquitectónico y escultórico
puede pertenecer a una fecha próxima al 1200 y es lejanamente
deudor de los talleres que trabajaron en el norte de la provincia
en Aguilar de Campoo y San Andrés de Arroyo.

Sin embargo, la portada de la iglesia que se abre
en el muro meridional parece bastante posterior, realizada por
un taller distinto, más rústico y popular.

Cuenta con cinco arquivoltas apuntadas. Las dos interiores
llevan dientes de lobo en cuyo seno aparecen relieves de lo que
podrían ser arpías, una mujer con los brazos en
jarra, plantas, etc. Las tres arquivoltas exteriores y la chambrana
se decoran con sencillos boceles y escocias.

Los apoyos son las jambas interiores y cuatro parejas
de columnas cuyos capiteles se encuentran algo golpeados. Se adivinan
hojas vegetales y una pareja de cuadrúpedos, todo ello
esculpido de manera elemental.

Interior
La cabecera se compone de tramo presbiterial abovedado
con medio cañón apuntado y ábside semicircular
con bóveda de horno. En el centro del éste se conserva
un ventanal de tipo portada, hoy cegado por el contrafuerte exterior.
El arco triunfal es doblado y apuntado. La rosca exterior lleva
dientes de lobo como los vistos en la puerta de ingreso.

También son interesantes los capiteles del
arco triunfal. Llevan una pareja de grifos y una escena de la
"Tregua de Dios" donde una figura central se interpone
entre dos caballeros en pleno combate. Los muros presbiteriales
se adornan con arcos murales sobre columnas.

La nave se cubre con bóveda de medio cañón
apuntado con arcos fajones sobre columnas o ménsulas cuyos
capiteles muestran decoración vegetal muy esquemática
y tardía, similar a los de la portada ya comentados.
Conserva la iglesia de Villavega de Aguilar una pila
bautismal románica que, aunque sencilla, muestra un aspecto
agradable. Está compuesta por un pie troncocónico
liso y encima un cuerpo casi cilíndrico ornado con calles
verticales separadas por baquetones. En los citados paños
hay parejas de flores tetrapétalas.