Gargantans es una localidad ubicada en el municipio
de Moraña, en la comarca de Caldas, situada en el extremo
noroeste de la provincia de Pontevedra. Dista de la capital unos
25 kilómetros.

Aquí nos ocupamos de su iglesia parroquial
(San Martiño o San Martín de Gargantans) situada
al sur del caserío, en medio del cementerio local, ocupado
por una amplia explanada donde se yergue un bonito crucero.

Estamos
ante una notable iglesia del románico rural pontevedrés
probablemente construida muy a finales del siglo XII o a comienzos
del siglo XIII. No obstante, en época moderna fue suprimida
la nave del templo, campaña en la que se perdieron las
portadas románicas y los canecillos laterales, igual fenómeno
que sufrió la iglesia vecina de San Pedro de Rebón.

Lo conservado por tanto, de época románica,
es parte del muro meridional y la monumental cabecera.

Exterior
El cuerpo de la nave, rehecho en el siglo XVIII es
un tanto anodino y desornamentado. Por ello nos centraremos en
la cabecera románica construida mediante grandes sillares
graníticos de color gris con matices rosados y ocres. Está
formada por un ábside engarzado a un tramo presbiterial
mediante un ancho contrafuerte.

El ábside es de planta semicircular, articulado
mediante cuatro gruesas columnas que arrancan desde un plinto
apoyado en el rebanco inferior y terminan en la cornisa. Los capiteles
de dichas columnas son vegetales y de cesteado. De los cinco paños
que aparecen en el ábside los tres centrales son los que
se ubican de la iluminación del interior.

El central es un precioso óculo horadado con
un vano de cinco huecos en aspa o "x", rodeado por una
moldura polilobulada de nueve lóbulos y trasdosada por
una chambrana de ajedrezado. Es fácil vincular este pequeño
rosetón con los tres que ofrece el ábside de la
iglesia viguesa de Santa María de Castrelos.

Los paños colaterales también tienen
vanos de iluminación, de forma vertical con la hendidura
rasgada jalonada de huecos redondeados.

Los canecillos de esta cabecera muestran formas geométricas
y vegetales salvo dos de ellos en los que se talló un hombre
en postura de cuclillas y el otro un prótomo de cuadrúpedo
(posiblemente un león) que mete sus garras delanteras en
sus fauces.

En conclusión, sólo las rotundas formas
de la cabecera de San Martín de Gargantans, con sus masivas
formas pétreas (columnas, capiteles, canecillos, vanos,
etc.) ya merecen una cumplida visita a esta iglesia románica
pontevedresa.

Interior
Presenta una única nave de planta rectangular
que remata, tras un arco triunfal de medio punto sobre capiteles
vegetales, en un ábside semicircular precedido de su correspondiente
tramo recto presbiterial. No hay retablo por lo que podemos disfrutar
de la hechura interior del hemiciclo.

Los capiteles del arco triunfal son vegetales. Uno
parece imitar el capitel corintio romano con sus correspondientes
hojas de acanto y el otro más bien parece que quiera representar
helechos.

En el interior, también hay que fijarse en
la pila bautismal, cuya fecha de realización es dudosa
dada la sencillez que muestra: sencillos gallones tallados en
la copa.

