Guía
de la iglesia de Millana, Guadalajara
Introducción
Como en otros casos del románico alcarreño
hemos de lamentar que la iglesia Santo Domingo de Silos de Millana
fuera reconstruida en el siglo XVI, porque al conocer su magnífica
portada podemos adivinar la grandiosidad del templo románico
original.

La construcción actual tiene planta de cruz
latina mediante grandes volúmenes cúbicos. En el
extremo suroeste se levanta una potente torre campanario.

La
portada románica
Desde el punto de vista arquitectónico esta
portada románica se trata de una magnífica y monumental
portada de gran tamaño y equilibradas proporciones, abierta
sobre un arimez de excelente sillería.

Por fortuna ha sido restaurada hace unos pocos años,
en el año 2012, pues las zonas bajas, especialmente las
basas de las columnas estaban muy meterorizadas. También
se ha mejorado el entorno.

Lo más destacable es, sin embargo, que a pesar
de lo meridional de esta población en el sur de Guadalajara
en una zona muy influida por la estética cisterciense,
abandona la acostumbrada austeridad ornamental y nos obsequia
con una buena colección de tallas figuradas, tanto en capiteles
como en canecillos.

La puerta, en sí, es de líneas sobrias
y elegantes, con seis arquivoltas de medio punto, todas de esbelto
baquetón, menos la interior plana, que apoyan sobre cuatro
pares de columnas.

Los capiteles de estas columnas son el verdadero
aliciente de la puerta, que presenta una de las colecciones escultóricas
más llamativas de la provincia.

Los capiteles del lado izquierdo
según el observador representan bestias imaginarias, donde
a pesar del desgaste de la piedra, se adivinan las siguientes:

Estos animales se esculpen por
parejas siguiendo un estricto sentido de la simetría, algo
que por otro lado es muy habitual en la escultura románica.

Casi todos ellos representan símbolos
de la muerte y del demonio, especialmente los basiliscos, que
contrastan con los de los capiteles del lado derecho donde el
mensaje es mucho más esperanzador.

En efecto, aquí se representan las escenas
esenciales del Ciclo de la Natividad:

En
resumen, se manifiesta el mensaje de salvación espiritual
mediante la Encarnación de Dios en hombre para la redención
de la humanidad.
El tejaroz de la portada dispone también de
curiosos canecillos historiados con cabezas de hombres y animales
y metopas floreadas o geométricas de cierta tosquedad.
Algunos autores han señalado la vinculación
estilística de todas estas tallas con las de Beleña
del Sorbe. Lo que no cabe duda es que las esculturas de la parroquial
de Millana son deudoras, aunque muy lejanamente, del burgalés
claustro de Silos, puesto que algunos detalles estilísticos
son inconfundibles.

