Guía
de la Iglesia de El Salvador de los Caballeros de Talavera de
la Reina, Toledo
Introducción
Estamos ante uno de los importantes monumentos medievales
de Talavera de la Reina: la antigua iglesia de El Salvador, hoy
desacralizada (dejó de ser parroquia en 1981) y convertida
en Punto de Encuentro de la ciudad.

Se encuentra en lo que durante la Edad Media era
uno de los arrabales de Talavera, ocupado por los conquistadores
y repobladores castellanoleoneses, mientras los mozárabes
ocupaban el núcleo de la villa. Los juicios que se realizaban
a los nobles talaveranos se llevaban a cabo junto a la puerta
de esta iglesia.

Esta
iglesia de El Salvador de Talavera se menciona documentalmente
en 1204, pero es poco probable que se trate del edificio actual
al ser una fecha demasiado temprana, porque estamos ante un templo
del Mudéjar Toledano de avanzado siglo XIII, aunque ha
tenido múltiples intervenciones a lo largo de los siglos
hasta el XVIII.

La iglesia del Salvador es la que más alegrías
ha dado a los arqueólogos. Para empezar, la magnífica
cabecera mudéjar, que es la parte más importante,
no se descubrió hasta hace unas pocas décadas, en
1990, cuando se eliminaron algunas viviendas adosadas a la cercana
muralla. Si ello fuera poco, en el año 2013 se hallaron
restos de pinturas murales tardorrománicas en el interior
de la bóveda absidal.

Exterior de la cabecera mudéjar
La perfecta cabecera mudéjar de nuestra iglesia
de El Salvador está constituida por un presbiterio rectangular
más ancho engarzado a un ábside de tambor, algo
más estrecho, como es preceptivo en el Románico,
estilo en el que se basa el Mudéjar Toledano añadiendo
materiales y decoraciones almohades.

Centrándonos en el ábside, éste
cuenta con tres pisos o cuerpos superpuestos. El más bajo
es de mampostería granítica con hiladas de ladrillo;
el segundo está basado en una secuencia de arcos túmidos
trasdosados por otros polilobulados (siete lóbulos) y el
tercero se articuló mediante arcos de medio punto entrecruzados
al estilo toledano.

La diferencia entre el tramo presbiterial y el absidal
estriba en que en el primero, el piso de arcos lobulados están
recuadrados por falsos alfices.

También hay que fijarse en el pórtico
norte, actual acceso al edificio, y en el campanario que está
rematado por un cuerpo de campanas del siglo XVIII de tradición
mudéjar, aunque los cuerpos inferiores son más antiguos.
Interior
Al entrar en lo que fue iglesia del Salvador y hoy
es el Punto de Encuentro de Talavera se aprecia una amplia nave
más moderna que la cabecera descrita, con un gran arco
apuntado de granito en cuyas enjutas se conservan arcos túmidos
de ladrillo. La cubierta es un artesonado de madera del siglo
XVI.
El interior del ábside este enfoscado y se
aprecia que los pisos decorativos de arquerías no coinciden
exactamente con los del exterior. El inferior lleva arcos de medio
punto y el superior sí repite el de arcos túmidos
envueltos por polilobulados exteriores.

Hay que fijarse en una bonita puerta tardogótica
de arco carpanel rodeado por otro conopial situada en el muro
meridional, hacia los pies del templo que permite el acceso a
una capilla. Tanto las jambas y arcos como los muros periféricos
conservan la grandes fragmentos de la policromía original.

Con todo, nuestro interés se centra en el
extremo oriental del edificio, es decir, la cabecera mudéjar.
Observamos que los muros interiores del hemiciclo llevan dos pisos
de arquerías murales de distinta morfología a los
que hallamos al exterior: arcos de medio punto doblados y arcos
túmidos trasdosados por otros polilobulados.

Hace muy pocos años, se descubrieron en el
interior del ábside partes de un programa pictórico
tardorrománico. Aunque los espacios conservados son parciales,
es presumible que se tratase del habitual programa de la Parusía
del Apocalipsis de San Juan que solía pintarse en las iglesias
románicas y mudéjares de la Edad Media: un Cristo
en Majestad dentro de la mandorla mística, rodeado por
los cuatro símbolos de los evangelistas (Tetramorfos).
En nuestro caso, además, aparecen ángeles portando
filacterias con textos del Evangelio.
También quedan restos menores de otras pinturas
bastante más tardías en algunas paredes de esta
antigua iglesia de El Salvador.

