Guía de la iglesia de Santa María
Salomé de Santiago de Compostela, A Coruña
Introducción
La
iglesia de Santa María Salomé de Santiago de Compostela
está emplazada en la céntrica Rúa Nova al
sur del conjunto catedralicio de la ciudad, y es uno de los pocos
edificios de esta ciudad -al margen lógicamente de la catedral-
que conserva restos románicos.
Breve historia
Su fundación se atribuye a Pelayo Abad, notario
y chantre de los arzobispos Gelmírez y Pedro Helias. Dado
que el templo no figura en la nómina de fundaciones gelmirianas
del Códice Calixtino, su construcción se sitúa
en una fecha posterior a 1140, momento en el que la calle adoptó
su actual configuración.

Originalmente, el edificio presentaba una planta
de nave única rematada en una cabecera, sobre la cual los
expertos debaten si era semicircular o rectangular.
Sin embargo, la estructura sufrió continuas
alteraciones con el paso del tiempo. En el siglo XIV se añadió
una epifanía al tímpano occidental, de la que hoy
solo resta la imagen sedente de la Virgen con el Niño.

Las reformas se intensificaron entre los siglos XVI
y XVIII: se construyeron nuevas capillas, se levantó un
pórtico que ocultó la fachada románica, se
alargó la nave trasladando la fachada hacia el oeste, y,
finalmente, se erigió el actual campanario en 1743. A esto
se sumaron los severos daños sufridos por incendios en
la Rúa Nova y en un hospital colindante, que motivaron
remodelaciones adicionales.

Pese a estas profundas reformas, el monumento atesora
invaluables vestigios de su fábrica románica, conservando
intactos algunos tramos del muro de la epístola en su interior.
La portada románica
La portada principal de la iglesia de Santa María
de Salomé de Santiago de Compostela es granito. Visible
tras un pórtico añadido, tampoco se libró
de transformaciones como evidencia su vano adintelado que amputó
las jambas interiores y el tímpano. A sus dos lados hay
sendos nichos ciegos, un modelo ornamental característico
de la segunda mitad del siglo XII.

En la actualidad, esta puerta se compone de una arquivolta
de medio punto con boceles y escocias y una chambrana con taqueado
jaqués de tres filas de tacos. Los apoyos actuales se limitan
a una pareja de columnas con fustes cilíndricos y capiteles
de temática zoomorfa. En uno hay una pareja de leones vigilantes.
En el opuesto parece que también hay dos leones pugnando
por llevarse una presa humana.

En los laterales de estos capiteles se encastraron
unas ménsulas con forma de capitel de relieve vegetal con
cimacios ochavados, para colocar encima dos estatuas que compusieran
el pasaje de la Anunciación/Encarnación.

A la derecha está el Arcángel San Gabriel
con una filacteria que señala con su dedo. Muy probablemente
debió existir una inscripción con el lema "AVE
MARIA GRATIA PLENA".

A la derecha encontramos la figura de la Virgen,
ya embarazada. Es por tanto una Virgen de la Buena Esperanza.
Como indicamos anteriormente, también se encastró
en la clave de la puerta una imagen pétrea de la Virgen
con el Niño que debió formar parte de un grupo de
la Adoración de los Magos.
Recibe nuevos reportajes
y noticias sobre arte e historia medieval
Suscríbete
gratis a nuestro boletín y descubre periódicamente catedrales, iglesias,
monasterios y tesoros del patrimonio histórico.
Suscribirme gratis
Encima de la puerta y para sostener el tejaroz hoy
desaparecido hay diez canecillos flanqueados por metopas florales
datados a mediados del siglo XII. La mayoría de estos canecillos
se han conservado en buenas condiciones y muestran representaciones
interesantes.

En concreto se representan: