Situada junto a uno de los cruceros pétreos
más monumentales de la provincia de Palencia, la iglesia
parroquial de La Transfiguración de Traspeña
de la Peña es una interesante construcción gótica
rural en la que son evidentes los rasgos inerciales de ese románico
tan abundante a lo largo y ancho de toda la Montaña Palentina.

Levantada probablemente sobre un modesto templo románico
anterior, la actual construcción parece una obra realizada
en varias fases durante la Baja Edad Media que, con posterioridad,
sufriría una serie de reformas y modificaciones, como por
ejemplo, ese amplísimo pórtico que protege su portada
sur.

La parte más antigua del conjunto es la espadaña,
levantada a los pies del templo probablemente hacia el siglo XIII
y claramente influida por el modelo típicamente palentino
de un primer cuerpo abierto con dos troneras para campanas y un
remate en piñón triangular.

El
cuerpo principal de la iglesia, al igual que la portada, tiende
a datarse ya entrado el siglo XIV, mientras que el monumental
apostolado que la corona, verdadero santo y seña de este
templo, se remontaría ya a época tardogótica
y, a buen seguro, contemporáneo a su vecino de Pisón
de Castrejón.

La citada portada sur, cobijada por un pórtico
moderno sostenido por dos enormes columnas, se presenta resaltada
por un arimez, constando de un vano rebajado que queda abrazado
por un sencillo tímpano de tracería ojival, y cinco
amplias arquivoltas apuntadas y trasdosadas por un guardapolvo
ornamentado a base de crestería vegetal y tallos que brotan
de cabecitas animales y humanas. Abundan aquí los dragones
y/o basiliscos de largas y enroscadas colas.

Es en esta portada en la que, pese a su cronología
claramente gótica, son perfectamente perceptibles los mencionados
resabios inerciales del románico; apeando las arquivoltas
sobre columnas acodilladas y dos jambas culminadas en capiteles
principalmente vegetales.

Si bien, también aparecen puntualmente algún
ser fantástico alado, cabecitas de green man (alguna de
ellas coronada) y una escenografía antropomorfa.


En cada una de las enjutas de la portada aparecen
las figuras en altorrelieve de la Virgen con el Niño y
Santa Catalina.

En el cuerpo superior de la portada se despliega
un magnífico apostolado tardogótico hermano de su
vecino de Pisón de Castrejón; según varios
especialistas, obra ambos del taller de Alonso del Portillo. Como
la portada, esta tipología de friso-apostolado indiscutiblemente
gótico en lo estilístico, parece claramente influido
por modelos románicos sobradamente conocidos en la propia
provincia palentina, como por ejemplo Moarves de Ojeda o Carrión
de los Condes.

En el caso del que nos ocupa de Traspeña,
aparece en el eje y bajo un dosel de fina tracería la solemne
figura de Cristo en Majestad entronizada, portando un libro en
su mano derecha y flanqueado por las figuras del Tetramorfos.

En torno a Cristo en Majestad se despliegan, también
bajo doseletes de tracería sostenidos por columnillas y
en tres grupos de dos figuras, el resto de los Apóstoles;
todos ellos barbados a excepción de San Juan y dotados
de sus símbolos.

La estructura del friso-apostolado es casi idéntica
a la de su hermano y vecino de Pisón de Castrejón,
con la única diferencia de que en Traspeña los Apóstoles
aparecen dispuestos en parejas de a dos, mientras que en aquella
se despliegan individualmente.

En el sector oriental del pórtico aparece
empotrado un encantador relieve gótico (probablemente del
mismo taller) con el tema de la Anunciación.

En el interior, profundamente remodelado, el elemento
más destacado es una pila bautismal de transición
entre el románico y el gótico que se estructura
en un breve pedestal cuadrangular, y una cuba troncocónica
lisa tan solo resaltada, casi en su embocadura, por una cenefa
de doble tallo ondulante entre los que fueron dispuestos variados
motivos florales.
Autor del texto del artículo/colaborador
de ARTEGUIAS:
José Manuel Tomé)