Guía del Museo de Arte de Girona. Colección
medieval
Introducción
En
1976 nace el Museo de Arte de Girona, tras firmar la Diputación
un convenio con el Obispado en virtud del cual se fundirían
en una única las notables colecciones del Museo Diocesano
y las del Museo Provincial de Antigüedades y Bellas Artes.
El Museo de Arte de Girona se ubica
en el incomparable Palacio Episcopal, un edificio cuyo origen
se encuentra en el siglo X, aunque el actual es mucho más
reciente, que constituye uno de los ejemplos arquitectónicos
más nobles y espléndidos de toda Girona.

Colección medieval del Museo de Arte de
Girona
El Museo de Arte de Girona conserva y expone
una ingente cantidad de obras de arte medieval, siendo uno de
los más interesantes de Cataluña y de España.

En este artículo nos ocuparemos de las
obras de arte más importantes del museo dentro de sus colecciones
medievales, incluyendo el periodo paleocristiano. De modo que
las descripciones abarcan piezas prerrománicas, románicas,
bizantinas, góticas y andalusíes.

Los campos y soportes son de lo más variado.
Además de una importante colección de imaginería
en madera, sobresale el elevado número de capiteles y otros
relieves visigodos, prerrománicos, románicos y góticos:
tímpanos, canceles, capiteles de columnas, etc.

También hay interesantes obras de pintura
mural, en tabla, orfebrería, esmaltería, eboraria,
vidrio, códices, etc.

La colección medieval se abre con el
fragmento de una lápida paleocristiana del siglo IV, cuya
inscripción "In Xto", "en Cristo",
acompañada por las letras alfa y omega, da cuenta de la
temprana condición cristiana del enterramiento, proveniente
de la comarca de Ampurias durante los últimos siglos del
dominio romano.
Arte prerrománico y románico
Conjunto litúrgico de Sant Pere de
Rodes
El museo reúne una amplia colección
de la Alta Edad Media, representativa del desarrollo artístico
de la Cataluña condal. De esta época son fundamentales
las obras religiosas realizadas en los monasterios de los condados
pirenaicos y prepirenaicos, que, siempre a la vanguardia, marcaron
las corrientes y modelos artísticos autóctonos catalanes.

Entre estas piezas, podemos destacar el importante
conjunto litúrgico de Sant Pere de Rodes, que fue hallado
en la cabecera de la iglesia de este monasterio en 1810. Consta
de una ara portátil prerrománica, una arqueta hispanoárabe,
estaurotecas bizantinas y una crismera.

Majestat de Sant Miquel de Cruïlles
La Majestad (Cristo crucificado completamente
vestido) procedente del monasterio de Sant Miquel de Cruïlles,
que aparece representado vivo y triunfante, también es
una de las obras maestras del Museo de Arte de Girona.

Otras obras de imaginería románica
El Museo de Arte de Girona expone otras numerosas
obras de imaginería románica. Una de ellas es un
Cristo en Majestad y, sobre todo, un buen numero de imágenes
de la Virgen en la habitual iconografía del Trono de Sabiduría.

Virgen de les Agulles
Una especialmente relevante es la Virgen de
les Agulles. Es una talla de madera policromada realizada entre
finales del siglo XII o comienzos del XIII procedente de la iglesia
de Sant Feliu de Riu. Su nombre refleja la tradición de
las mujeres devotas de esta imagen que cambiaban las agujas de
sus vestidos por las de la virgen.

Virgen del Salvador
La Virgen del Salvador o de Puig-alder fue
descubierta en 1984 en uno de los muros de la capilla de Sant
Salvador, del Castillo de Puig-alder en el municipio de Les Planes
d'Hostoles (Garrotxa). Se encuentra muy maltratada y erosionada
por lo que ha perdido la figura de Jesús. Esta obra románica
del siglo XII de tradición bizantina muestra el hieratismo
sagrado propio del estilo.
Lipsanoteca de Bestracà
Tampoco podemos olvidarnos del fondo litúrgico
y de algunas de sus obras más curiosas, como la lipsanoteca
de Bestracà, un rudimentario recipiente utilizado para
guardar las pequeñas reliquias y los documentos de consagración
de la iglesia de Sant Andrè de Bestracà y que fue
hallada en una campaña de obras de 1960.

Viga de Cruïlles
La Viga de Cruïlles es un ejemplar único.
Se considera que es parte de un antiguo baldaquino del siglo XII
que ha conservado la totalidad de la policromía, en la
cual podemos observar una representación de una detallada
procesión sacerdotal donde el clero viste su ropa ceremonial
y portan material litúrgico.

Conjunto de capiteles y relieves románicos
También tiene un papel destacado la
escultura arquitectónica proveniente de estos claustros
y portadas, tanto de monasterios como de iglesias parroquiales.

Encontramos en el museo una amplia colección
de capiteles de variadas iconografías y procedencias distintas:
Sant Pere de Rodes, Sant Pere de Camprodon, Sant Privat d'en Bas,
Casa de la Canonja de Girona, Santa Caterina de Girona, etc.

Capitel de monjes de Sant Pere de Camprodon
Procedente del monasterio de Sant Pere de Camprodon,
posiblemente del claustro por tener sus cuatro caras talladas,
tenemos este capitel que representa a un abad más siete
monjes. Todavía conserva indicios de su original policromía.

Cabeza de la portada de Sant Pere de Rodes
Una de las piezas románicas en piedra
más representativas es la cabeza de un personaje barbado
con todas las características atribuibles al Taller del
Maestro de Cabestany. Procede de la desaparecida portada occidental
de la iglesia del Monasterio de Sant Pere de Rodes.

Columna de la leona
Indispensable en nuestra visita al Museo de
Arte de Girona es la columna de la leona del siglo XIII. Aunque
de origen desconocido, se ha convertido en un verdadero símbolo
de la ciudad. Se encontró adosada a un antiguo hostal y
se dice que todo viajero debía besar la imagen para convertirse
en un auténtico gerundés.

Frescos de la iglesia de Predrinyà
El recorrido por el Arte Románico del
Museo de Arte de Girona se enriquece con las pinturas al fresco
del ábside de San Esteban de Predrinyà, con la representación
de la Parusía y, en el registro intermedio, describe un
completo y bonito ciclo de la Encarnación.

Homiliario de Beda
Otra obra a destacar es el Homiliario de Beda
perteneciente a la reverenciada Iglesia de Sant Feliu de Girona.
Se trata de de un códice sobre pergamino de 263 folios
del siglo XI.

Lámpara de Sant Martí de Vallmala
Procedente de la iglesia de Sant Martí
de Vallmala (en la actualidad en semirruina) se expone una lámpara
de corona descubierta en las excavaciones realizadas en 1987.
Es una obra de forja de hierro que se colgaba del techo y portaba
velas para iluminar el templo.

Arte musulmán
Cuenco hispanoárabe o Vaso de Besalú
Este recipiente de cristal de los siglos X-XI
está tallado en cristal de roca, con relieves que representan
dos aves enfrentadas y flanqueadas por motivos geométricos.
Su origen pudo ser Al-Andalus, Asia Menor o Egipto. Probablemente
fue usado posteriormente como lipsanoteca. Fue hallado en 1936
en la iglesia de Sant Vicenç de Besalú.

Arqueta árabe de marfil de la Colegiata
de Sant Feliu de Girona
Está formada por veinte fragmentos de placas
de marfil sobre alma de madera. Presenta decoración vegetal
y zoomórfica (rapaces, gacelas, leopardos y pavos reales).
Las figuras dibujadas a partir de finas líneas oscuras
conservan restos de la policromía original. Estudios recientes
apuntan a una fecha de realización del siglo XIII y procedería
de un taller palermitano, caracterizado por un repertorio de raíz
bizantina, árabe, lombarda y normanda.

Arte gótico
Pero el Museo también cuenta con una
vasta colección de arte gótico, ya que Girona y
su área de influencia fueron claves en el desarrollo y
difusión de este nuevo arte procedente del norte de Francia
a comienzos del siglo XIII.

Así, podemos encontrar piezas de transición
del Maestre Bartomeu, considerado por algunos estudiosos como
el introductor de la escultura gótica en Cataluña,
como los conjuntos que realizó para la Catedral y el Hospital
de Clérigos de Girona, recientemente restaurados por el
Museo.
Calvario del Maestro Bartomeu
Este conjunto pétreo del Calvario con María,
San Juan y los dos ladrones coronaba el dintel de una puerta que
comunicaba el claustro de la catedral de Girona con el cementerio
de los clérigos. En sus estatuas apreciamos los movimientos
de los personajes y un tratamiento de los pliegues de la ropa
que ya apuntan a un cierto naturalismo propio de la escultura
gótica.

Virgen de la Esperanza
A mediados del siglo XIV se populariza el uso
del alabastro de Beuda en la estatuaria litúrgica, autóctono
de la comarca de la Garrotxa en la que nos encontramos. Uno de
los ejemplos destacados es la singular Virgen de la Esperanza
procedente del Convento de San Francesc d'Assis de Girona. María
aparece embarazada pero con los cabellos sueltos como doncella.

Virgen de la Palera
Otra notable obra de imaginería gótica
es la sonriente Virgen de la Palera, obra de comienzos del siglo
XV, procedente de la iglesia parroquial de Santa María
de Palera. La Virgen va coronada, lleva un fruto en su mano derecha
y con la izquierda sujeta una figura infantil de Jesús
que bendice y lleva el libro en su diestra.

Otras obras
También encontraremos una buena muestra
de orfebrería y manuscritos, así como sepulcros,
relieves, tallas y capiteles de los talleres gerundenses, algunos
de los cuales podemos atribuir a Pere Oller, artista que trabajó
en todas las grandes catedrales catalanas, así como a los
escultores reales Aloi de Montbrai y Jaume Cascalls.

Por último, en el majestuoso Salón
del Trono del Palacio Episcopal se custodia una de las colecciones
de tablas góticas más importantes de la Cataluña
de los siglos XIV y XV. Aquí podemos destacar el retablo
de Sant Pere de Púbol de Bernat Martorell, un finísimo
ejemplo del gótico internacional que nos muestra a San
Pedro como primer Papa de la Iglesia, rodeado por el colegio cardenalicio
y los comitentes de la obra, la familia Corbera-Campllong.

De esta obra también se conserva el
contrato, donde se detallaron las escenas a pintar, los colores
a utilizar, los precios y plazos, permitiéndonos ahondar
en las relaciones comerciales entre comitente y artista en el
siglo XIV.