Introducción
al Museo Federico Marés (Museu Frederic Marès)
En pleno barrio gótico
de Barcelona encontramos este museo ubicado en el medieval Palacio
Real Mayor de los Condes de Barcelona, en el Carrer dels Comtes
de Barcelona, 8, al lado de la catedral. En este edificio se
guarda y muestra al público las colecciones de arte que
Federico Marés reunió durante su vida y que decidió
donar a Barcelona: escultura medieval y barroca, pintura, relojes,
relicarios, libros incunables y otra serie de objetos.

Federico
Marés Deulovol (Portbou, 1893 -Barcelona, 1991), fue
un escultor formado en la academia de Bellas Artes de Sant Jordi
que tuvo una notable trayectoria marcada por el noucentisme
en un primer momento, en la que destacan distinciones y trabajos
desde época temprana como el Primer Premio en el Concurso
Nacional de Escultura de 1924, las restauraciones en las tumbas
reales del Monasterio de Poblet en 1944, o la importante obra
de la tumba de Martín el Humano junto a la capilla de
San Benito de Poblet. En 1982 se le concede la Creu de Sant
Jordi de la Generalidad de Cataluña y en 1983 le concedieron
el Premio Nacional de Bellas Artes. Su otra gran contribución
al arte viene de su entusiasmo coleccionista y es el origen
del Museo Marés.

El Museo Federico Marés
inicia su andadura en 1946, abriendo sus puertas oficialmente
en 1948. El escultor había mostrado sus colecciones al
público algo antes y estaba muy interesado en donarlas
al Ayuntamiento de Barcelona. Tras la inauguración del
Museo, el afán coleccionista de Marés no cesa,
continuando la adquisición de obras. En 1952, el propio
Marés se traslada a vivir ahí, convirtiéndose
la instalación en verdadera Casa-Museo. En 1970 se amplia
el recinto hasta sus dimensiones actuales, aunque es en 1997
cuando se comienza a adaptar museográficamente a las
necesidades contemporáneas, lo que todavía está
ocurriendo.

Palacio
Real Mayor
El edificio del Museo
se ubica en el Palacio Real Mayor, sede barcelonesa de los monarcas
de la Corona catalano-aragonesa en la época medieval,
un conjunto de inmuebles que se encuentran en la plaza del Rey
y que actualmente acogen varios museos entre los que se encuentra
el Marés. De entre las estancias del Palacio destaca
el Salón del Tinell, uno de los salones góticos
más bellos de la arquitectura civil europea, construido
por Guillermo Carbonell en 1359. En este salón los Reyes
Católicos recibieron a Colón tras el descubrimiento
de América. Otro elemento importante del conjunto del
Palacio, es la capilla de Santa Águeda, de una sola nave
con cubierta de madera sobre arcos diafragma, decorada con retablos
de Jaume Huguet. Aprovechando la situación del Museo
Marés en el barrio gótico se cuidó el aspecto
medieval de la restauración de algunas de las salas del
nuevo museo. Al continuarse ampliando las colecciones del Museo
se amplió en varias ocasiones el edificio, tras lo cual
se decide donar piezas y crear otros museos para exhibir las
que ya no tienen cabida.
Colecciones
del museo
La colección
permanente del Museo es fruto del conocimiento artístico
y gusto personal de Federico Marés, sobre todo escultura
románica y gótica, pero también de otras
épocas, pinturas, libros y muchos otros objetos. Hoy
en día la institución compone su plan museográfico
en tres secciones: escultura, el Gabinete del Coleccionista,
y el estudio-biblioteca de Frederic Marès.
Colección
de Escultura
Se muestra en un recorrido
cronológico que reúne principalmente piezas artísticas
de toda España, sobre todo de Castilla-León, desde
la época prerromana hasta el siglo XX, e incluye elementos
de la mayor parte de las escuelas escultóricas españolas
destacando tanto las de la Edad Media y las tallas policromadas
religiosas, así como la escultura del Renacimiento y
del Barroco castellano (de la Escuela Castellana, con sede en
Valladolid hay impresionantes tallas de Gregorio Fernández,
entre otros).

Una de sus joyas es
el relieve de la Aparición de Jesús a sus discípulos
en el mar, procedente del monasterio de Sant Pere de Rodes,
del siglo XII destaca un Pantocrátor con mandorla y rodeado
de los símbolos de los evangelistas, procedente de Rocamador
(Palencia), también hay impresionantes crucificados policromados
de la misma época. En la Cripta se sitúan la mayoría
de piezas en piedra, y ahí puede verse una de las grandes
obras del románico, la Portada de Anzano. Dentro de la
sección de escultura se muestran otro tipo de objetos
como elementos de indumentaria religiosa, encajes, pasamanería,
bordados y otras muestras textiles y, también pintura,
destacando las tablas medievales.
Gabinete
del coleccionista
El Gabinete del Coleccionista
o Museo Sentimental comprende un conjunto de trabajos artesanales
que son un verdadero testimonio de la vida cotidiana de nuestros
antepasados desde el siglo XV al XIX. Dentro de esta sección
encontramos la Sala Femenina, es una de las más emblemáticas
del museo y un buen testimonio del mundo femenino de la época
romántica: colecciones de abanicos, peines, cajitas,
agujas de sombreros, joyas, figurines de moda, portarramos,
indumentaria y otros complementos de moda. En la Sala de las
Diversiones podemos contemplar teatros de papel, autómatas
y juguetes del SXIX. Otras salas nos muestran colecciones de
instrumentos fotográficos, de pipas de fumar (Sala del
Fumador), de figuras de pesebre, de relojes, etc.
Estudio-biblioteca
de Frederic Marès
En la segunda planta
del edificio, se muestran esculturas del propio Marés
y objetos suyos personales, en el entorno de su estudio-biblioteca
particular que casi no ha sido remodelado.
Aparte del recorrido por las salas, más de treinta, el
museo trabaja en áreas de investigación en distintos
temas y tiene una agenda de exposiciones temporales y conferencias
sobre todo referidas a temas de arte medieval. El tema didáctico
no se descuida, existiendo talleres para niños y visitas
guiadas.
El horario del museo
es de 9 a 14 y de 16 a 19h, todos los días menos lunes,
festivos y domingos tarde (en los que la entrada es gratuita).
(Autora
del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Natalia Molinos Navarro)