Breve historia del Museo
El Museo Arqueológico de Linares fue
fundado en 1956. Desde sus inicios se ubicó en diferentes
lugares.

En 1972 el Ministerio de Cultura se encarga de rehabilitar
la casa de la familia D´Ávalos Biedma, conocido como
"Casa del Torreón" como sede definitiva del Museo
Arqueológico de Linares, inaugurándose en 1982 la
primera exposición permanente. Sus colecciones giran alrededor
de las abundantes piezas recuperadas de Cástulo.

Introducción al Yacimiento
Arqueológico de Cástulo
El
oppidum o ciudad fortificada de Cástulo fue la más
importante ciudad de la Oretania ibera. A ello contribuyó
el control de la extracción de metales de cobre, la plata
y plomo de Sierra Morena y su papel como nudo de comunicación
de la zona pues hasta aquí era navegable el río
Guadalimar, importante afluente del Guadalquivir, llamado antiguamente
río Betis. La importancia de Cástulo queda patente
por el hecho de acuñar su propia moneda usando la esfinge
como su símbolo.
La ciudad íbera interviene en la Segunda Guerra
Púnica aliándose con los cartagineses, pero a última
hora se convierten en aliados de los romanos por lo que obtiene
beneficios por su fidelidad.

Tras la conquista romana alcanzó el importante
estatus de municipio romano y las viviendas y estructuras íberas
van siendo sustituidas por la urbanización romana, motivo
por el cual los arqueólogos tienen dificultades importantes
en conocer mejor lo que fue la ciudad antes del dominio romano.
De esta época se sabe que contó con un teatro y
posiblemente un anfiteatro.
En los últimos siglos del Imperio Romano y bajo el reino
hispanovisigodo, Cástulo fue sede episcopal. Con la invasión
musulmana, la decadencia de Cástulo continúa en
favor de Baños de la Encina aunque sigue existiendo cierta
población. Será un siglo más tarde de la
conquista cristiana del siglo XIII cuando quedará definitivamente
desierta.
El Yacimiento
Una vez en el Centro de Recepción el visitante
debe adentrarse en el yacimiento en dirección sur hacia
el Cerro de la Muela donde quedan restos de murallas del siglo
IV d. C.
Otros espacios excavados con restos a la vista es la Acrópolis
que el visitante deja a su mano derecha según camina hacia
el sur. Aquí se han hallado vestigios de la Torre Alba,
santuario de los siglos IIII a. C al i d. C., depósitos
principales (castellum aquae - ss. I-II d.C.), una cisterna romana
con depósito ovalado, etc. Sin embargo, las áreas
más interesantes son el Centro Urbano y la Ciudad Baja.
Centro Urbano
En el centro monumental de la ciudad de Cástulo
se realizó una importante reforma urbana en tiempos de
dominación romana (SS I-II d. C.) que consistió
en la construcción de un pórtico monumental (conocido
como Pórtico de Trajano), un edificio exento con una planta
de 1.200 metros cuadrados con un patio central de 500 metros se
superficie. Esta notable construcción fue destruida para
aprovechar sus materiales de acarreo tras la caída del
Imperio Romano, motivo por el cual no se conoce con exactitud
su función original.
Es en este momento cuando se construyen también
un nuevo complejo termal, letrinas y otras edificaciones anexas.
De las termas se puede ver, entre otras estructuras, el hypocaustum
de las salas templada y caliente.

Tres siglos más tarde, durante los siglos
IV y V d.C. el citado lugar acogerá una comunidad judía
pues se han hallado restos de una posible sinagoga de planta basilical.
Ciudad Baja
A poca distancia del Centro Urbano se halla la zona
conocida como Ciudad Baja donde se cree que se erigió en
el siglo I d. C. un templo dedicado al culto emperador Domiciano.
Las investigaciones constatan que el edificio se abandonó
antes de ser terminado, probablemente a causa de que Domiciano
fue asesinado en una conspiración palaciega en el año
96, tras lo cual el senado el Senado emitió un damnatio
memoriae (condena de la memoria) lo que suponía eliminación
de sus monedas, destrucción de estatuas y arcos la eliminación
de cualquier registro público.
Se piensa que tras la damnatio memoriae se desmontó
las partes altas del templo, derrumbándose una pared sobre
el mosaico conocido como el de los Amores que ha permitido mantenerse
casi en perfecto estado de conservación durante 2.000 años.
El Mosaico de los Amores
La obra maestra que se ha hallado hasta la fecha
en Cástulo es el mosaico de los Amores, perteneciente el
templo dedicado a Domiciano Su superficie es de 70 metros cuadrados
formado por más de 750.000 teselas de piedra y pasta de
vidrio.

Además de motivos geométricos, animalísticos
y alegorías de las cuatro estaciones, el mosaico se centra
principalmente en dos escenas de la mitología clásica:
El juicio de Paris y El mito de Selene y Endimión.

Templo cristiano
Junto a los restos del templo de Domiciano y el mosaico
de los Amores, se han encontrado los restos de una templo cristiano
del siglo IV d. C, probablemente construido inmediatamente después
de que el emperador Constantino el Grande legalizara el culto
cristiano, por lo que estaríamos ante uno de los edificios
dedicados al culto del Cristianismo antiguo de la Península
Ibérica.
El Museo Arqueológico
de Linares
Planta Baja. Sala 1
En la planta baja, la sala 1 acoge elementos de la ocupación
humana de Cástulo, desde el Paleolítico hasta la
creación del Oppidum íbero.

El espacio, construido alrededor del patio del edificio,
alberga una heterogénea colección de esculturas
y restos arquitectónicos de las épocas ibera y romana
donde destaca el famoso león ibero-romano procedente del
monumento de la de la muralla norte.

Planta Baja. Sala 2
También encontraremos en esta sala 2 una
gran cantidad de restos arquitectónicos y escultóricos
de época íbera pero también ya de la dominación
romana. Vemos piezas de arenisca y mármol como columnas,
capiteles, frisos de edificios públicos, etc.

Del mismo modo, hallamos expuestos una gran cantidad
de piezas cerámicas donde se observa la técnica
de alisados y bruñido que generan un aspecto metálico
con pinturas a la almagra o con vidriados.

Planta baja. Sala 3
La Sala 3 sigue estando en la planta baja del museo.
Está dedicada a las necrópolis iberas, mostrando
una singular colección de ajuares funerarios que ilustran
la diversidad de la sociedad íbera entre los siglos VI,
V y IV a.C.

En algunos enterramientos han aparecido productos
foráneos que indican contactos comerciales con civilizaciones
mediterráneas muy alejadas. En un principio debieron relacionarse
con los fenicios del Bajo Guadalquivir y más tarde con
los griegos de la costa levantina ibérica.

De toda esta colección probablemente las piezas
más valiosas proceden de una tumba principesca de Los Higuerones.

En concreto un aplique con forma de esfinge realizada
en bronce y un quemaperfumes decorado con animales: dos cérvidos
y un león.

Primera Planta
La primera planta recorre, a través de los
objetos, los espacios públicos y privados del municipio
romano de Cástulo.

Dentro del ámbito público se exponen
esculturas que debieron monumentalizar los espacios urbanos de
la ciudad ya romanizada de Cástulo.

De las viviendas, se exponen después distintos
conjuntos que componen el ajuar domestico, lo que incluye vajillas,
algunas muy finas, entre las que destaca por su calidad la cerámica
sigillata. También se exponen joyas y otros objetos personales.


A continuación, se muestra el utillaje propio
de distintos trabajos desarrollados en la ciudad v su entorno,
como la fabricación de utensilios para la agricultura y
la minería. No hay que desdeñar la buena colección
numismática que atesora el Museo de Linares y que se expone
en esta sala.

También en la planta primera, se ofrece una
exposición temática alrededor de las distintas religiones,
creencias y cultos que desarrollaron en Cástulo a lo largo
de la Antigüedad hasta el definitivo triunfo del Cristianismo
en el siglo IV.

Entre las piezas más destacadas tenemos un
fragmento de quemaperfumes de bronce con la figura de Astarté,
una pequeñísima pasta vítrea que representa
a Harpócrates (Horus Egipcio) o un entalle de un erote
de cristal de roca, etc.


Amplia es la colección de amuletos fálicos
de bronce que se colgaban del cuello a los niños para evitarles
males de ojos y otros tipos de maleficios.

Pero de toda esta amplia e interesante colección
de objetos religiosos, dos piezas son de una gran singularidad:
la patena de Cristo en Majestad, descubierta en 2014, y la lucerna
con menorá judía.

El plato de vidrio grabado es del siglo IV d.C. A
pesar de la fragilidad del material, se ha podido recomponer en
un gran porcentaje del mismo. Aparece Cristo (en su versión
apolínea, sin barba) de pie y nimbado. Porta una cruz en
la mano derecha y un libro en la izquierda.

A sus lados hay dos personajes -probablemente San
Pedro y San Pablo- también nimbados e imberbes que portan
sendos rollos. A los lados se dispusieron dos palmeras y en la
esquina superior derecha un Crismón con las letras alfa
y omega. Se trata de una de las primeras representaciones cristianas
en este soporte de todo el mundo.

Planta Sótano
En la planta sótano, se encuentra la colección
epigráfica del Museo Arqueológico de Linares.

(Autores del texto del artículo
de ARTEGUIAS:
José Manuel Tomé y David de la Garma)
