La
Ruta de Aguilar de Campoo a Rebolledo de la Torre
Esta
ruta parte de Aguilar de Campoo, sede del Centro de Estudios del
Románico y punto de referencia del románico palentino.
Nuestro
destino será visitar algunos pueblos al este de Aguilar
y adentrarnos al fin en tierras de Burgos y visitaremos Rebolledo
de la Torre, uno de los mejores templos del norte burgalés
y palentino.
Partiendo
de Aguilar de Campoo por la N-611 hacia el sur pasamos por Olleros
de Pisuerga, con su fantástica iglesia rupestre de
los Santos Justo y Pastor, con sus dos naves subterráneas.
Luego
nos desviamos hacia el este por una comarcal en busca de Valdegama
que se encuentra en un vallejo idílico. Su iglesia tiene
una gran espadaña y un ábside de piedra sillería
bicolor, con fuerte contraste entre las piedras de color blanco
y el cárdeno.
Siguiendo
un breve trecho se llega a la iglesia de Gama, donde hay
una buena portada con arquivoltas ligeramente apuntadas y una
buena corona de canecillos en el tejaroz.
En
Renedo de la Inera, aldea casi deshabitada, perdura el
noble templo del siglo XII de San Roque. No hay alardes ni lujos,
pero eso es lo que le confiere nobleza al ábside, limpio
de líneas, con contrafuertes y ventanal en el centro. Eso
sí, la sillería es perfecta.
En el
interior el arco triunfal descansa sobre dos parejas de columnas.
Regresamos
hacia Olleros y tras hacer unos pocos kilómetros hacia
el sur por la N-611 tomamos otra desviación hacia Santa
María de Mave.
Santa
María de Mave fue un monasterio hoy convertido en hostería
y restaurante. Es de buenas proporciones, con planta basilical
de tres naves y tres ábsides.

El cimborrio
del crucero se alza sobre una cúpula semiesférica
sobre pechinas. La puerta principal es de buenas proporciones
con arquivoltas apuntadas y de dientes de sierra con múltiples
columnas de capiteles vegetales.
Luego
viene Pozancos cuya iglesia románica procede de
un antiguo monasterio llamado de San Martín. La cabecera
tiene elegantes proporciones con impostas ajedrezadas, columnas
y ventanales. Hay elementos curiosos en esta iglesia, como los
tímpanos esculpidos de sus ventanas, que recuerdan los
de la segoviana parroquia de Sequera del Fresno, la espadaña
convertida en torre y la portada con buenos capiteles historiados.
Volviendo hacia la carretera
nacional, sólo queda tomar la carretera de Rebolledo de
la Torre.
La galería
porticada de Rebolledo de la Torre no es sólo uno
de los monumentos románicos más notables de la tierra
burgalesa, sino que es de las más bellas del románico
hispano.
El
gran maestro Juan de Piasca, a quien se le atribuye la magnífica
escultura ornamental de la iglesia de este pueblecito de Cantabria,
la tenía concluida hacia 1186.
Se estructura
con un frente sublime a base de once arcadas, que unas veces apoyan
sobre dobles columnas geminadas y en otras ocasiones lo hacen
sobre fuertes columnas únicas.
Los grandes
capiteles muestran una exuberante temática vegetal al mismo
tiempo que bestias fabulosas y escenas bíblicas y de batallas.
Encontramos
un águila picoteando una serpiente, leones, dragones con
cola de reptil y alas semidesplegadas, sirenas, centauros, grifos,
los episodios bíblicos del Pecado Original, Sansón
desquijando al león, el Sacrificio de Isaac, la Psicostasis,
etc.