Guía
monumental de Utrera, Sevilla
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Utrera |
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Sevilla |
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La
Campiña |
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50.000 |
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49 |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Utrera, Sevilla
Historia
y descripción
Situada sobre
una suave loma al sur de la capital sevillana, Utrera seduce
al visitante con su sencillez y porte histórico, con los
nobles edificios que flanquean sus calles -muchos de ellos declarados
Bien de Interés Cultural- y ese tenue aroma de los eucaliptos
que refrescan el ambiente incluso en los cálidos atardeceres
de verano.

Apenas
37 kilómetros separan esta villa histórica del centro
de Sevilla. Enmarcada en la ruta de los Pueblos Blancos, Utrera
lleva a sus espaldas una historia cargada de altibajos, en la que
épocas de bonanza se han visto seguidas por otras de total
decaimiento, como la sufrida a mediados del siglo XVI, cuando la
peste bubónica diezmó la población. No fue
hasta finales del XVI, cuando Utrera alcanzó cierta estabilidad
y comenzó su carrera hasta convertirse en la encantadora
población que hoy puede verse.

En esta guía
de Utrera nos ocuparemos de su castillo almohade, de las iglesias
de Santiago el Mayor y Santa María de la Asunción,
además del centro del casco histórico y de otros lugares
tan conocidos como El Palmar de Troya.
Castillo
almohade
La construcción
más emblemática de Utrera trae a la memoria los tiempos
de la Reconquista, cuando el pueblo musulmán, dirigido por
Muhammad V, se hizo con el control de la fortaleza dejándola
prácticamente en ruinas, para ser reconstruida más
tarde, ya en manos cristianas.
Pese a haber
sido escenario de todo tipo de batallas y conflictos, el castillo
de Utrera continúa haciendo gala de su elegancia almohade,
y su Torre del Homenaje es aún hoy una de las construcciones
más admiradas de la ciudad. Destaca también el Patio
de Armas, que alberga con frecuencia todo tipo de festivales de
cine, teatro y música, convirtiéndose en uno de los
pilares de la cultura local, sobre todo en los meses de verano.
En sus inicios
el castillo formaba parte de la muralla que protegía la ciudad,
hoy prácticamente desaparecida, aunque aún pueden
verse fragmentos dispersos paseando por el centro urbano: las calles
Fuente Vieja, Constitución, Tejedores o Resolana guardan
parte del alma pétrea que antaño circundó la
ciudad. También se mantiene el Arco de la Villa, antigua
puerta de entrada a la ciudad.
Iglesia
de Santiago el Mayor
Apenas a un
par de cuadras del castillo se eleva solemne este templo gótico
del siglo XVI. Sus muros, recios y de escaso ornamento, recuerdan
a las fortalezas defensivas que antaño dominaron la región,
en contraste con la altiva elegancia de la torre campanario, que
se yergue sobre la conocida como Puerta del Perdón, dando
una nota distintiva al horizonte utrerense. Las muestras más
floridas del gótico isabelino y reminiscencias mudéjares
decoran esta puerta con vistosos altorrelieves.
Las cúpulas
aparecen revestidas de azulejos de colores, dando un toque de frescura
a la construcción. Sobre la cúpula principal, una
pintoresca estatuilla ecuestre de Santiago Apóstol recuerda
el triunfo de la Cristiandad sobre la invasión musulmana
El interior
de la iglesia combina elementos góticos, renacentistas y
barrocos creando un espacio de gran belleza. Entre valiosos retablos
de los siglos XVI, XVII y XVIII pueden visitarse las tumbas de caballeros
ilustres de la Reconquista. Destacan también la Capilla del
Sagrario o las pinturas que decoran los muros, como la réplica
de los lienzos de Hospital de las Bubas, obra del artista flamenco
Frans Franchen de finales del siglo XVI.
Iglesia
de Santa María de la Asunción (Santa María
de la Mesa)
También
conocida como Santa María de la Mesa, esta es otra de las
iglesias representativas del lugar, en pie desde el siglo XV.

Las líneas
góticas del exterior dan paso a la profusión ornamental
de la torre, la más alta de la localidad, junto a la de la
vecina iglesia de Santiago. A los pies de la torre, estructurada
en cinco cuerpos bien diferenciados, se aprecia la entrada más
hermosa del templo, enmarcada por una serie de arcos abocinados
con decoración de volutas y formas barrocas.
Entre los tesoros
que guarda el templo en su interior destacan la sillería
del coro, obra de Duque Cornejo de mediados del siglo XVIII, o el
fastuoso sepulcro del Conde de Arcos.
A los pies de
la iglesia se abre una plaza donde los habitantes de Utrera acuden
a deleitarse a la sombra de los árboles, a charlar con los
vecinos o a degustar los exquisitos "mostachones", dulce
típico cuya receta se ha mantenido inalterable desde tiempos
inmemoriales.
El
corazón de Utrera
En el deambular
por las calles del centro histórico de Utrera salen al paso
interesantes muestras de arquitectura local, como el Palacio de
Vistahermosa, delicada muestra de arquitectura rococó del
siglo XVIII, hoy sede del Ayuntamiento.
Junto a su entrada
principal puede admirarse la siempre concurrida plaza Gibaxa, donde
también se halla el edificio de Correos, antaño casa
natal de los hermanos Álvarez Quintero, creadores del teatro
costumbrista andaluz para deleite de literatos y amantes de las
letras.
No lejos de
aquí la Plaza del Altozano encandila al paseante con las
antiguas casonas que la rodean, algunas en pie desde el siglo XVII.
En el camino conviene hacer un alto en la Casa Surga, bella muestra
barroca de finales del siglo XVIII, en el Hospital de la Santa Resurrección,
del siglo XVII, y en la Iglesia de San Francisco, del siglo XVII,
con su magnífica cúpula totalmente recubierta de pinturas.
Santuario
de Nuestra Señora de la Consolación
Las afueras de Utrera continúan regalando insignes muestras
arquitectónicas, como es el caso de este pequeño santuario
del siglo XVII, erigido en honor a la Virgen de la Consolación,
patrona del lugar.
La construcción
ha sabido combinar sabiamente su estructura mudéjar original
con notas barrocas, visibles especialmente en la fachada principal.
En el interior se aprecia un magnífico artesonado de factura
original, y una delicada estatuilla de la Virgen, muy venerada por
los lugareños, especialmente cada 8 de septiembre, cuando
se celebra una romería en su honor.
El
Palmar de Troya
A 13 kilómetros
del centro de Utrera en dirección sudoeste se levanta este
paradigmático templo, sede de la orden conocida como iglesia
palmaria de las Carmelitas de la Santa Faz, cuya historia y desarrollo
corre paralelo al de la Iglesia Católica.
Si bien el templo
impresiona por su grandiosidad y riqueza, lo más destacable
del lugar es sin duda su espiritualidad y sus profundas creencias,
siempre al margen de los dictados del Vaticano, que la considera
una orden herética. La iglesia palmaria, fundada a partir
de los milagros y apariciones marianas en el lugar en 1968, cuenta
incluso con un Papa propio, Pedro II, y con un número considerable
de fieles, que celebran aquí misas en latín.
Utrera
Flamenca
Utrera conquista
a los amantes de la arquitectura, de la naturaleza y también
del arte. Los amantes del flamenco no deben dejar de acudir al famoso
"Potaje Gitano", considerado por muchos el principal festival
de flamenco de España, y que se celebra cada año entre
los meses de junio y julio.
