Guía
monumental (arte e historia) de Ólvega, Soria
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Ólvega |
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Soria |
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Campo
de Gómara |
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3.500 |
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1.029 |
Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Ólvega,
Soria.
Ólvega es una vital
población del noreste de la provincia de Soria, situada a
pocos kilómetros de la capital soriana y no muy alejada de
las provincias de La Rioja, Zaragoza
y Teruel.
Ólvega
también está a muy escasa distancia de otras poblaciones
de la provincia de Soria como Ágreda y Gómara.
Quien conoce esta zona,
sabe que salvo estos núcleos citados, el resto de los
páramos de la comarca están escasísimamente
poblados. Y es que nos hallamos en unas tierras de gran altitud,
como se corresponde a su situación dentro de la cadena
montañosa del Sistema Ibérico (Ólvega
se encuentra en las faldas del Moncayo) y también
sabrá que los inviernos por estos pagos son gélidos,
aunque nada comparable a lo que debieron ser durante la Edad Media.
No
en vano, estos territorios del oeste de Soria fueron tardía
y escasamente repoblados durante los siglos medievales, por lo que
la presencia de iglesias y ermitas románicas y góticas
es mucho menor que, por ejemplo, en la zona oriental (San Esteban
de Gormaz y Burgo de Osma) donde el románico es muy abundante.
Esta circunstancia hace
que cuando encontramos románico rural en
los territorios cercanos a Ólvega, sea de unas características
especialmente populares y cuyo interés sea más bien
de tipo histórico-arqueológico que el relacionado
con el valor artístico.
Creemos que estos restos
románicos (salvo los de la villa de Ágreda y algunos
pocos más ubicados en la vía de comunicación
entre Soria y Ágreda) podrían fecharsea partir de
la tercera década del siglo XIII y serían obras de
artífices locales que habrían perdido todo contacto
geográfico y temporal con los grandes talleres castellanos
del siglo XII.
Como veremos luego, el carácter
funcional de estos edificios sobrepasa cualquier aspiración
artística, empleando la mampostería como fábrica
habitual y careciendo completamente, o casi, de escultura monumental.
Monumentos
de Ólvega
Los tres monumentos más
señalados de Ólvega son la iglesia parroquial, las
Ermitas de San Roque, Los Mártires, San Bartolomé,
San Marcos y Virgen de Olmacedo.

Iglesia
parroquial
La iglesia parroquial de
Ólvega es un gran edificio típico del siglo XVI donde
se combina la arquitectura tardogótica con la ya definitivamente
renacentista. La cabecera es poligonal, todavía gótica,
mientras que la puerta es barroca y de gran monumentalidad (costado
sur).

La torre es almenada, posiblemente
del siglo XV.
Ermita
de San Roque
La Ermita de San Roque de
Ólvega se encuentra en un parque donde se ubicaba un viejo
lazareto.

Esta
iglesia tiene una nave de origen románico con bóveda
de medio cañón a la que se sustituyó la cabecera
por otra más voluminosa del siglo XVII.
Ermita
de Los Mártires
Se encuentra dentro del
núcleo urbano de Ólvega.
Tiene algunos restos románicos
tardíos, como la sencillísima portada de dos arquivoltas
apuntadas lisas y la corona de canecillos sin decoración.
Ermita
de la Virgen de Olmacedo
La Ermita de la Virgen de
Olmacedo (patrona de Ólvega) es uno de los monumentos medievales
más señalados y conocidos de Ólvega y sus aledaños.
Se encuentran en las afueras de la población junto a la carretera
que conduce a Almazán.
La relevancia de este edificio
se centra en su nada habitual planta. Y es que se trata de una sencilla
iglesia de una nave pero con planta de cruz latina, esto es, con
un acusado crucero.

Por lo demás, el
material de sus muros es, como ya anunciamos al principio, de mampostería.
Los canecillos son de perfil de nacela y la portada, situada en
el muro norte, tiene dos arquivoltas.
Indudablemente, otro valor
que tiene la Ermita de la Virgen de Olmacedo de Ólvega es
su buen estado de conservación y su situación de aislamiento
con respecto a otras edificaciones cercanas, que le permite resaltar
sus equilibrados volúmenes arquitectónicos.
Ermitas
de San Marcos y San Bartolomé
Son dos ermitas alejadas
del pueblo pertenecientes al románico rural. Conservan sendas
portaditas románicas extremadamente simples.
Rutas
por el Románico rural en la cercanías de Ólvega
En las proximidades de Ólvega
hay una serie de iglesias y restos románicos que se tratarán
en este apartado.

Los más importantes
y de características más cualificadas son los de Muro
de Ágreda, Tozalmoro, Fuensauco, Omeñaca,
Peroniel del Campo y Valdegeña, que se pueden
consultar en la página dedicada al Románico de la Comarca
de Campo de Gómara.
Románico
en Campo de Gómara
La calidad de bastantes
de estos templos es justificable por hallarse en la vía de
comunicación entre Soria y Ágreda.

Fuera de este ramillete
de buenas iglesias, el resto del panorama es el ya citado: románico
rural de gran humildad.
Pasamos a describir estos
humildes templos:
La aldea de Arancón
tuvo una torre con ventanales al estilo clásico románico,
pero en época posterior se recrecieron los arcos, quedando
las columnas. La sencilla portada y algunos canecillos son otros
elementos supervivientes. El resto fue reconstruido en el siglo
XVIII.
En Añavieja,
su iglesia parroquial conserva el ábside de semitambor, sólo
interrumpido por una aspillera, más una sencilla portada.
A la derecha de la carretera
de Zaragoza se encuentra la iglesia de San Juan Bautista de Aldealpozo
con ábside de planta semicircular, todo de mampostería.
La puerta sigue la sencillez del conjunto con tres arquivoltas planas
sobre jambas y tejaroz con canecillos voluminosos. Una torre en
su costado norte, parece que pudo ser primitiva de mitad del siglo
XI, de tradición musulmana y que cumplió funciones
de atalaya antes que de campanario.
Similar a la de Aldealpozo,
la iglesia de Pozalmuro es de gran sencillez y
construida con mampostería.
La aldea de Candilichera
tiene una tosca iglesia románica con ábside de semitambor
que hubo de reforzarse con grandes contrafuertes.
Fuera del casco urbano de
Fuentetecha se halla su iglesia parroquial, que
conserva muros con canecillos de perfil de nacela y cabezas humanas
y una portada sobre arimez y tejaroz con canecillos de cabezas.
Tiene arquivoltas planas sobre jambas mediante impostas de perfil
de nacela. Lo demás fue rehecho en los siglos XVIII y XIX.
La portada de la iglesia
de Ojuel se abre sobre arimez, y se compone de
dos sencillas arquivoltas planas sobre imposta lisa. El tejaroz
tiene canecillos de nacela, de bolas y de caras humanas.
La iglesia de Pinilla
del Campo está muy reformada y tan solo se conserva
una pequeña puerta de dos arquivoltas y guardapolvos con
puntas de diamante.
El
pueblo de Villar del Campo posee una iglesia con
ábside semicircular con contrafuertes y una portada de cuatro
arquivoltas planas que se abre sobre un cuerpo resaltado con canecillos,
algunos de los cuales muestran cabezas humanas y monstruos.
Tampoco debemos perdernos,
si visitamos Ólvega, acercarnos al vecino pueblo de Noviercas,
con su espectacular torre árabe medieval.
