Guía
monumental (arte e historia) de Santoña, Cantabria
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Santoña |
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Cantabria |
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Introducción
a la guía de arte (monumentos y rutas) de Santoña,
Cantabria.
Aunque
en el solar de Santoña se asentaron otras civilizaciones
anteriores (celtíberos y romanos) el principal origen de
la actual Santoña se debe a la repoblación ordenada
por Alfonso I en el siglo VIII.

En Santoña hay un
monumento esencial que es la iglesia de Santa María del
Puerto, perteneciente antiguamente a un monasterio altomedieval
y que fue de gran relevancia para la población durante los
siglos medievales y modernos. De ella nos ocuparemos de manera detenida
en este artículo.

Los saqueos y enfrentamientos
con franceses supuso la erección de distintas fortificaciones
como los fuertes de de San Martín y San Carlos, el Fuerte
Imperial, y El Mazo.

Uno de los alicientes de
visitar Santoña, es que, en los alrededores, se pueden hacer
algunas rutas para conocer iglesias románicas tan señaladas
como la de San Román de Escalante, Santa María
de Bareyo y una buena colección de torres señoriales
bajomedivales.

A algo más
de distancia, pero sin superar el medio centenar de kilómetros
por carretera, se puede acceder a conjuntos monumentales y turísticos
tan interesantes como los de Laredo (17 km.), Castro Urdiales (36
km.) y Santander (48 km.).

Santa
María del Puerto de Santoña
Breve historia del monasterio
de Santa María del Puerto
La iglesia de la Virgen
del Puerto o Santa María del Puerto es uno de los monumentos
medievales más apreciables de la costa cántabra y
visita obligada a los amantes del arte que acudan a esta villa marinera.

Como ya dijimos, fue el
templo de un antiguo monasterio altomedieval. Leyendas y tradiciones
sin confirmar fijan fechas muy antiguas para su fundación,
incluso de época visigoda. No obstante, a nivel documental,
se puede afirmar que en la primera mitad del siglo IX ya estaba
fundado el Monasterio de Santa María de frates de Porto.

Parece ser que en el siglo
X este cenobio queda deshabitado y no es hasta mediados del siglo
XI cuando vuelve a tener abad y monjes, progresando desde entonces
en importancia y riquezas. De este modo Santa María del Puerto
se erige en el poder religioso, político y económico
sobre este puerto y un amplio territorio circundante.

Este monasterio cayó
brevemente en decadencia en el siglo XII cuando pasó a depender
de la abadía de Nájera.

Sin embargo, poco después,
en el siglo XIII se inició la construcción del templo
actual.
En 1579, la villa se independiza de Nájera,
incorporándose a las Juntas de Trasmiera.

Interior del edificio
El edifico actual de Santa
María del Puerto es una construcción esencialmente
gótica del siglo XIII y XIV que aún cuenta con importantes
resabios y arcaísmos románicos.

Según Miguel Ángel
García Guinea, este templo actual debió iniciarse
a comienzos del siglo XIII como templo tardorrománico de
cabecera de tres ábsides semicirculares, acometido por los
artífices de las vecinas iglesias de Escalante y Bareyo.

Una vez finalizada la cabecera, por alguna razón,
el plan cambio y aunque se siguió con una planta todavía
románica de tres naves -con pilares y columnas adosadas-
lo cierto es que los muros se elevaron -con descuidada sillería-
y se construyeron pilares cilíndricos con cuatro columnas
adosadas, cuyos capiteles están esculpidos completamente
creando superficies seguidas figuradas.

Los capiteles muestran ya
una estética gótica. Además, el alzado, que
aún conserva arcos de medio punto sobre los citados pilares,
es rematado con bóvedas de crucería sencilla, permitiendo
la creación de un claristorio mediante la apertura de vanos
tríforos en los paños murales superiores.

Como es habitual, las citadas naves disponen de desigual
anchura, siendo la central más ancha y alta. Sobra decir
que este edificio gótico no está conectado al gran
gótico clásico francés que se ensaya en España
en Burgos, Toledo y León, y que en Cantabria tiene un exponente
tan atractivo como Santa María de Castro Urdiales

Santa María del Puerto de Santoña está
vinculada a una interpretación castiza del gótico
como la cercana iglesia de La Asunción de Laredo, donde no
se emplean arbotantes, la iluminación es escasa (aspecto
al que colabora el color ocre grisáceos de la piedra). También
muestra relaciones con la cabecera de la cripta o parroquia del
Cristo de la catedral de Santander.

Ésta es la razón que se continúe
con la costumbre arcaizante propia del románico de esculpir
con temas figurados los capiteles del interior, faceta eliminada
en el gótico clásico internacional.

Ésta es otra razón por la que el amante
de la escultura medieval tiene en este templo una pieza del máximo
interés.

La mayoría son de la época de reconstrucción
gótica, lo que se aprecia en los gestos emocionales de los
personajes humanos -son numerosas las amplias sonrisas que encontramos
así como gestos de tristeza- y en la temática pastoril,
cinegética y caballeresca que impera en la mayoría
de los casos.

Especial relevancia tiene la caza de jabalíes
con caballeros armados con lanzas y la inestimable ayuda de fieros
canes que persiguen y muerden las presas.


Sin embargo, a poco que nos fijemos aparecen numerosos
animales mitológicos tan queridos y presentes en el románico
(con su carga simbólica), como dragones en combate contra
humanos, arpías y grifos.
También están presentes escenas apocalípticas
como los condenados del Juicio Final, donde hombres desnudos (almas)
con gesto de lamento se encuentran encadenados de cuello y manos
y rodeados por bestias diabólicas frente a una cabeza abierta
de Leviatán.


En definitiva, es conveniente dedicar un sosegado rato
al interior de este edificio, dejar tiempo a que nuestros ojos se
acostumbren a la oscuridad para poder deleitarnos con todo su contenido
escultórico. Tapoco es mala idea, actuando con el debido
respeto y siempre que no haya feligreses orando, auxiliarnos con
una pequeña linterna que nos permitirá desentrañar
la riquísima y viva iconografía que habita en la negruzca
piedra de sus columnas.

Exterior
Aunque lo más interesante
del aspecto exterior de esta iglesia son las dos puertas, de las
que nos ocuparemos monográficamente, hay que decir que el
templo tiene otros alicientes, como los ventanales correspondientes
a las dos naves laterales, abiertas en el muro del hastial oeste.
Se trata de ventanales todavía con morfología románica
aunque los arcos son ya agudos.

También el costado
sur nos muestra parecidos ventanales que iluminan la nave lateral
y por encima se ven aflorar los interesantes ventanales de la nave
central, constituidos por tres vanos rodeados por arcos semicirculares
o ligeramente apuntados.

Portada occidental
En el exterior, la portada
occidental es muy bonita por sus proporciones armónicas,
aunque se encuentra bastante restaurada. Tiene cuatro arquivoltas.
La interior se decora con zigzagueado, la intermedia con arquillos
que abrazan el baquetón y la tercer con hojas de vid. La
última es de boceles y escocia.

Las cuatro parejas de columnas
llevan capiteles individuales figurados donde es recurrente el motivo
de aves enfrentadas juntando sus picos. Un pequeño tímpano
lleva adosada una escultura.

Puerta sur
La puerta del muro sur tiene
arquivoltas de medio punto y columnas cuyos capiteles, aunque todavía
individualizados, comienzan a relacionarse. Estas formas anuncian
ya el gótico, donde es habitual que los capiteles formen
un friso corrido esculpido.
Las escenas plasmadas muestran
todavía iconografía románica pero formas naturalistas
góticas.

Vuelven a aparecer las aves,
pero hay otras figuras más interesantes del bestiario fantástico.
A pesar de la erosión que hace irreconocibles algunas de
las esculturas, se puede todavía identificar algún
dragón, una anfisbena y un basilisco con serpientes.

También es curioso
el capitel que nos muestra a un esforzado campesino que tira de
un asno cargado con leña.
Cabecera
Como ya indicamos anteriormente, la iglesia de Santa
María del Puerto debió tener trazas románicas
con tres ábsides escalonados de planta semicircular. Lamentablemente,
la expansión de la demografía santoñesa y nuevas
formas litúrgicas propiciaron su demolición en el
siglo XVI y su sustitución por otra de nueva obra, cubierta
por bóvedas de crucería estrellada compleja.
Rutas
y monumentos cercanos a Santoña
Desde Santoña es
muy recomendable visitar las cercanas iglesias de San Román
de Escalante y Santa María de Bareyo.
Iglesia
de San Román de Escalante
A
muy poca distancia de Santoña, encontramos la iglesia románica
de San Román de Escalante propiedad del gobierno autonómico
de Cantabria.
Exteriormente, es de una
gran sencillez y rusticidad. Es de una nave y ábside semicircular.
Todo el material es mampostería.
El único elemento
destacable es la corona de canecillos.
Sin embargo, al entrar en
la iglesia, la sorpresa es mayúscula, pues encontramos una
cabecera muy decorada, cuyas cuatro grandes columnas tienen voluminosos
capiteles y basas esculpidos e incluso estatuas-columna a modo de
cariátides en dos de ellas.

El taller que trabajó
en este extraordinario interior de Escalante pudo ser el mismo que
en Bareyo.
Iglesia
de Santa María de Bareyo
La actual parroquial de
Santa María de Bareyo es un interesante monumento románico
de la Costa Cántabra. Está muy cerca de la iglesia
de Escalante y no muy alejada de Santoña, al este y de la
ciudad de Santander, al oeste.

Esta iglesia de Bareyo tiene
una sola nave unida a cabecera de ábside semicilíndrico,
y cimborrio.
Lo más
curioso del exterior de la iglesia de Bareyo es su doble ventanal
central, dividido en el centro por una columna de tres fustes y
un solo capitel.

Los capiteles y canecillos
de Bareyo son muy variados, con motivos vegetales, geométricos,
animales y humanos en distintas actitudes.
El
interior del ábside es soberbio. Está articulado por
doble arquería mural superpuesta. La arquería superior
tiene siete arcos y la inferior, cinco.
No hay que olvidar observar
la buena pila bautismal románica que se apoya sobre dos leones
como basamento y que se relaciona por su estilo con la citada de
Santa María del Puerto de Santoña.
Torre
de Venero en Castillo - Arnuero
Cerca de la importante localidad
de Arnuero, junto a Santoña, hay una pequeña población
llamada Castillo.
En ella destaca la llamada
torre de Venero.

La Torre de Venero de Castillo
es muy fotogénica gracias a sus ventanas, almenas y muralla
exterior que le da aspecto de pequeño castillo.
Las
Torres de Isla
Isla es una de las poblaciones
más hermosas y turísticas de la Costa Oriental de
Cantabria, muy próxima a Santoña.

Aquí encontramos
nada menos que cuatro torres bajomedievales.
Todas ellas son similares
y sencillas, pero no cabe duda que forman un conjunto patrimonial
muy interesante. Son las torres de Cabrahigo o de Gracedo,
de Jado, Torrín y torre de la Cueva.
Laredo,
Castro Urdiales y Santander
Como mencionamos al comienzo,
a menos de cincuenta kilómetros de Santoña y con excelente
comunicación por autovía, se pueden visitar los conjuntos
monumentales de Laredo, castro Urdiales y Santander.

Página
dedicada a Laredo
Página
dedicada a castro Urdiales
Página
dedicada a la Catedral de Santander
