Gótico Flamígero
en la Comunidad Valenciana de influencia castellana
Aunque el
gótico en la Comunidad de Valencia sigue apegada a los austeros
cánones del gótico mediterráneo durante la primera
fase del siglo XV, a medida que avanza este siglo empieza a producirse
una transformación gradual.

Progresivamente
la influencia germánico-castellana se hace más patente,
en especial en la zona meridional, próxima a Murcia.
Esta fase
terminal del gótico de Valencia corresponde con la fase flamígera
que en España se denomina "Estilo Isabel" o "Gótico
Isabelino".
Este
estilo tardogótico se caracteriza por una serie de factores
novedosos en la arquitectura valenciana:
Probablemente,
las construcciones más importantes de este periodo y estilo flamígero
son la iglesia de Santiago de Villena, con pilares torsos (al igual
que la archiconocida Lonja de Valencia), la ampliación de la
catedral de Orihuela, Santiago de Orihuela, Utiel, San Bartolomé
de Jávea y la portada de la capilla del Hospital de Játiva
(en este caso con influencia no sólo castellana sino principalmente
italiana, por los ángeles que trasdosan el arco conopial.
Dos
de las portadas del gótico flamígero "castellano"
más importantes de la Comunidad Valenciana son, sin dudas las
de Requena (El Salvador y Santa María) que parecen ser muy próximas
en fecha de construcción y estilo.
Hay que tener
en cuenta la proximidad geográfica de Requena a territorios castellanos.
Ambas son puertas
monumentales de arcos agudos que rematan en conopial con cardinas
Ambas tienen
tímpano esculpido y parteluz.
El juego de
arcos ciegos de las enjutas parece más antiguo en Santa María
que en El Salvador, pero no parece causa suficiente para suponer estas
dos portadas tan semejantes a talleres y maestros distintos.